La heladería artesanal Gelat Sóller (Sa Fàbrica de Gelats) está en el corazón de Sóller, justo en la Plaça des Mercat, frente al mercado cubierto y junto a las vías del tranvía histórico. Desde 1994, la empresa familiar elabora sus helados a mano con leche fresca, nata y zumo de fruta natural, famosa por sus sorbetes hechos con naranjas y limones del valle de Sóller.

Qué hace especial a Gelat Sóller
Todo empezó en 1994: Franz Kraus, un alemán afincado en el Valle de los Naranjos de Sóller, quiso aprovechar mejor los cítricos locales y darlos a conocer más allá de la isla. De aquella heladería nació, a partir de 1996, el grupo de empresas Fet a Sóller, que hoy emplea a unas 70 personas, con el helado siempre como núcleo.
Parte de su atractivo es la filosofía que hay detrás. La casa trabaja con productores y oficinas de empleo de la zona, apostando por un empleo justo en la región. La prestigiosa guía de Eater incluye a Gelat Sóller entre las 17 mejores direcciones de Mallorca y califica sus sorbetes cítricos simplemente de «legendarios». Con cerca de 1.500 reseñas en Google, mantiene unas firmes 4,5 estrellas.

Sabores y especialidades
Su gran emblema son los sorbetes de naranjas y limones recién exprimidos del valle de Sóller: limpios, luminosos e intensos en aroma cítrico. Si lo prefieres más cremoso, hay unos cuarenta sabores de helado, desde almendra y chocolate hasta creaciones mallorquinas propias como la ensaïmada o la coca de patata, incorporadas en el 30 aniversario de 2024.
Los sorbetes de fruta son veganos y sin leche; para el café hay bebida de soja. Una bola cuesta unos pocos euros y resulta generosa. Además, el equipo exprime naranjas frescas en zumo que puedes disfrutar bien frío en el sombreado y frondoso patio, un refugio tranquilo a pocos pasos de la plaza principal.

Origen y calidad
El valle de Sóller, en la Serra de Tramuntana, se considera un lugar privilegiado para naranjas y limones, y es precisamente esa fruta la que acaba en el helado. Se trabaja con leche y nata de verdad y con zumo fresco, con finos trocitos de piel y pulpa, sin pasar por concentrados. Desde 2018 la producción se realiza en su propio obrador del polígono de Son Angelats, con vistas al valle; el helado se vende y se saborea en la Plaça des Mercat, en pleno centro de Sóller.




