Casal Balaguer – visitar la casa señorial y museo de Palma
En pleno y bullicioso centro de Palma, tras una fachada más bien discreta, se abre un mundo de sorprendente complejidad: Casal Balaguer es al mismo tiempo una casa señorial histórica, un museo y un centro cultural municipal. Quien desee comprender cómo vivían las familias acomodadas de Palma y cómo fue transformándose un palacio urbano a lo largo de los siglos encontrará aquí un acceso especialmente ilustrativo.
El atractivo no reside únicamente en determinados muebles o cuadros, ya que la propia casa es la pieza más importante de la exposición. El patio, las escaleras, las sucesiones de estancias, las zonas bajo cubierta y las distintas atmósferas lumínicas hablan de reformas repetidas, exigencias cambiantes y del paso de residencia familiar privada a espacio cultural público. Durante la restauración, los elementos constructivos antiguos no se devolvieron a una única época supuestamente ideal, por lo que sus diferentes capas siguen siendo legibles.
Casal Balaguer resulta especialmente interesante para los visitantes que desean conocer el casco antiguo de Palma más allá de los grandes monumentos. Los aficionados a la arquitectura descubrirán una unión extraordinariamente cuidada entre la estructura histórica y las intervenciones contemporáneas. Los amantes del arte encontrarán salas de exposiciones y obras de Antoni Gelabert, mientras que las zonas residenciales históricas permiten hacerse una idea del mundo cotidiano de la clase alta urbana.
La visita tampoco se percibe como un recorrido por un escenario inmóvil, ya que el edificio continúa teniendo un uso cultural. Precisamente esta alternancia entre casa museo, espacio expositivo y parte viva de la ciudad deja claro que aquí la conservación del patrimonio no se entendió como una mera preservación, sino como el regreso a la vida cotidiana de Palma de una casa que durante mucho tiempo fue privada.
Historia e importancia
La historia de Casal Balaguer no puede reducirse a un único periodo de construcción. La gran residencia aristocrática surgió en la Edad Media, fue remodelada posteriormente y se amplió en el siglo dieciocho. Cada una de estas fases modificó los recorridos, la distribución de las estancias y las proporciones. La impresión actual está determinada principalmente por la etapa de ampliación barroca, aunque debajo y junto a ella se conservaron estructuras más antiguas.
De casa medieval a palacio barroco
El origen del edificio se remonta a la Edad Media, y las reformas posteriores fueron etapas intermedias importantes de este crecimiento. La casa adquirió la forma que todavía hoy la define gracias a la ampliación del siglo dieciocho. Durante esta fase barroca, la familia Gual Sanglada hizo transformar la residencia en un representativo palacio nobiliario. La arquitectura debía cumplir ahora varias funciones al mismo tiempo: mostrar la posición social de sus habitantes, recibir adecuadamente a los invitados y seguir funcionando como vivienda privada.
Josep Balaguer i Vallès
La casa debe el nombre por el que hoy se la conoce a su posterior propietario, Josep Balaguer i Vallès. El músico mallorquín fue pianista, director, pedagogo y promotor de la vida cultural. Con él, el edificio adquirió una estrecha relación con la música y las artes plásticas que perduró más allá de su etapa como residencia privada.
Tras su muerte, la propiedad pasó a la ciudad de Palma conforme a su voluntad. La antigua residencia familiar debía destinarse a fines culturales; también el Cercle de Belles Arts encontró aquí su lugar. Una casa cuyas estancias habían estado reservadas hasta entonces a una familia y su entorno social se convirtió gradualmente en un espacio abierto a la ciudadanía. Este cambio explica por qué Casal Balaguer es hoy más que una casa museo convencional.
La larga recuperación de la casa
La transformación en un centro cultural contemporáneo no fue una reforma superficial. El edificio, desarrollado durante siglos, poseía una geometría complicada, zonas anteriormente cerradas y conexiones entre estancias concebidas para un uso privado. Por ello, los estudios de arquitectura Flores & Prats y Duch-Pizá desarrollaron nuevos recorridos por la casa sin borrar su singularidad histórica.
El proceso de planificación y renovación se prolongó durante mucho tiempo. El punto de partida fue un estudio preciso de la estructura existente: muros, huecos, cambios de materiales e incluso irregularidades aparentemente insignificantes se interpretaron como testimonios de la historia de la casa. La restauración no intentó devolver el palacio a un impecable estado barroco. En su lugar, se permitió que distintas épocas permanecieran visibles unas junto a otras. De este modo, Casal Balaguer no solo habla hoy de la vida de una familia acomodada, sino también de cómo puede continuarse la historia de una arquitectura histórica para darle un nuevo uso público.
Qué ver
Ya en el recorrido desde la calle hacia el interior se percibe el tema fundamental de la casa: las estancias sucesivas abren y estrechan la vista, la luz conduce de una zona a la siguiente y las dimensiones alternan entre la densidad urbana y una amplitud sorprendente. Quien solo preste atención a las pinturas y los muebles pasará por alto una parte esencial de la exposición. El edificio debe observarse con tanta atención como sus colecciones.
Portal y patio
En la entrada merece la pena observar los llamadores de la puerta, con forma de manos que sostienen una fruta. Estos pequeños objetos de uso cotidiano transmiten de inmediato que, pese a toda su representatividad, el palacio fue durante mucho tiempo una casa habitada. Tras el portal aparece el patio histórico, considerado uno de los patios conservados más impresionantes de Palma.
Durante la restauración volvió a ponerse de relieve con mayor claridad el efecto espacial del patio. Los arcos hacen que las partes del edificio situadas encima parezcan casi suspendidas. Esta construcción no es un simple escenario pintoresco: el patio organiza la llegada, la circulación y las líneas de visión. Desde aquí puede comprenderse cómo varias fases constructivas fueron creciendo hasta formar un conjunto complejo.
El patio también es un buen lugar para observar la interacción entre luz y sombra. La restauración utiliza deliberadamente la luz natural como orientación. Las transiciones luminosas señalan nuevas zonas, mientras que los pasajes más sombreados conservan la profundidad histórica y el carácter privado de la casa. El resultado no es un museo completamente iluminado, sino una sucesión de espacios que se perciben de maneras diferentes.
La escalera y el recorrido por el palacio
La escalera desempeña un papel importante en Casal Balaguer y conecta actualmente los niveles de exposición con los espacios de uso público. Las nuevas intervenciones no se plantearon simplemente como copias de formas antiguas. Los pasamanos, tramos de escalera y pasos reaccionan ante la estructura existente, pero, al observarlos con atención, siguen siendo reconocibles como partes de la renovación más reciente. Los arquitectos buscaron un lenguaje que no se enfrentara de manera ostentosamente moderna a los antiguos muros ni fingiera, mediante una imitación historicista, haber estado allí desde siempre. Esta actitud puede apreciarse especialmente bien en las transiciones entre escaleras, ventanas y galerías.
La planta noble como casa museo
La distinguida planta principal es la que permite adentrarse con mayor claridad en el antiguo mundo residencial del palacio. No se trata de una historia abstracta de estilos, sino de la interacción entre muebles, cuadros, superficies decoradas y sucesiones de estancias. Casal Balaguer es especial en Palma porque conserva mobiliario original en una casa histórica con patio abierta al público.
No todo procede necesariamente del mismo momento de la historia de la casa; precisamente la combinación de piezas diferentes remite a los cambios en la cultura residencial de la nobleza y la alta burguesía. Por tanto, la casa museo no muestra una instantánea totalmente congelada, sino un interior formado a lo largo de un periodo prolongado.
La relación de Josep Balaguer con la música aporta un peso adicional a las estancias correspondientes. Recuerdan que, en un palacio de estas características, la música no era solo entretenimiento, sino también parte de la representación social y cultural. Así, el edificio se entiende como un lugar habitado en el que se recibía a invitados, se cultivaban contactos y se vivían intereses artísticos.
Arte y Antoni Gelabert
Además del interior histórico, las artes plásticas forman parte del perfil de la casa. Merecen especial atención las obras impresionistas de Antoni Gelabert. En el entorno de las antiguas estancias residenciales no parecen objetos de museo aislados, sino que entablan un diálogo con la historia cultural de Palma y el uso anterior del palacio.
Asimismo, algunas partes de Casal Balaguer se destinan a exposiciones temporales. Su contenido puede cambiar, mientras que la arquitectura permanece como un segundo nivel narrativo constante. Incluso cuando una exposición actual no coincida con los intereses personales, merece la pena prestar atención a las superficies de los muros, los nichos, la posición de las ventanas y la conexión entre estancias contiguas.
Niveles de exposición y planta bajo cubierta
En la planta baja se organizaron superficies expositivas en varios niveles. Para ello hubo que conectar de nuevo zonas que antes estaban separadas o eran de difícil acceso. Los recorridos contemporáneos permiten explorar la casa de forma más intuitiva sin eliminar su complejidad, surgida a lo largo de los siglos. No se atraviesa una galería neutra, sino espacios cuyas diferentes alturas y proporciones forman parte de la experiencia.
Bajo el tejado se encuentran otros espacios de uso cultural, entre ellos los talleres del Cercle de Belles Arts y una sala para conferencias. La zona bajo cubierta muestra con especial claridad que Casal Balaguer no es un museo dedicado exclusivamente al pasado. El edificio histórico ofrece espacios para el trabajo artístico y los eventos actuales. De este modo continúa el uso cultural que ya estaba vinculado a Josep Balaguer.
La visita
El recorrido más recomendable no comienza subiendo rápidamente a las estancias amuebladas, sino deteniéndose un momento en el patio. Desde allí pueden contemplarse conjuntamente los arcos, la escalera y las partes superiores del edificio. Solo después, al continuar el recorrido, se comprende cómo la escenificación vertical del patio se transforma en una sucesión de espacios más pequeños y de carácter más residencial.
Leer una casa por capas
Durante el recorrido conviene alternar entre cercanía y distancia. Los herrajes de las puertas, los pasamanos, los muebles y los cuadros exigen una mirada atenta; en cambio, el patio, la caja de la escalera y los ejes de las estancias se aprecian mejor desde cierta distancia. La restauración no uniformó muchas de las huellas existentes. Por tanto, los cambios de materiales y las transiciones irregulares no son elementos secundarios, sino indicios de la larga historia constructiva.
El tiempo necesario para la visita depende mucho de las exposiciones temporales y del interés por la arquitectura. Quien se concentre en el patio, la escalera principal y la casa museo realizará un recorrido manejable. Quien además observe atentamente las salas de exposiciones, las obras de arte y los detalles de la restauración deberá reservar bastante más tiempo y tranquilidad. Casal Balaguer recompensa más la observación pausada que un rápido repaso de las estancias.
La luz como orientación
Durante el recorrido merece la pena percibir conscientemente los cambios de luz. La nueva circulación se diseñó de modo que la luz natural marque las transiciones y guíe a través de la compleja geometría. Las zonas luminosas atraen hacia el espacio siguiente, mientras que las sombras acentúan la profundidad de los pasajes y de las sucesiones históricas de estancias. Este principio ayuda a orientarse sin privar a la antigua casa del carácter de un lugar misterioso desarrollado durante mucho tiempo.
Desde el punto de vista fotográfico, el patio, los arcos y las transiciones junto a la escalera son especialmente atractivos. Allí es importante respetar a los demás visitantes, porque los pasos forman parte también del recorrido. En las estancias residenciales, la impresión de conjunto debería prevalecer sobre el intento de fotografiar de forma aislada cada objeto.
Horario de visita y programa actual
Los horarios de apertura y las condiciones de acceso vigentes deben comprobarse antes de la visita. Como centro cultural municipal, la casa puede acoger exposiciones, conferencias y otros eventos además de su actividad museística habitual. Estas actividades influyen en las zonas accesibles y en la organización del recorrido.
Cómo llegar y aparcar
Casal Balaguer se encuentra en el centro histórico de Palma, en Carrer de la Unió, cerca de Passeig del Born y Avinguda de Jaume III. Su ubicación céntrica resulta adecuada para un recorrido por el casco antiguo. El último tramo puede hacerse a pie.
Del aeropuerto a Palma
Desde el aeropuerto Palma, la ruta sigue la Ma-19 hasta la capital de la isla. La distancia por carretera hasta Palma es de 11 kilómetros y el trayecto dura unos 20 minutos. Estos valores se refieren expresamente al trayecto hasta Palma y no hasta la misma entrada del museo. Desde las afueras de la ciudad, el último tramo depende de la ruta y del aparcamiento elegidos.
La Ma-19 llega a la ciudad desde el este. Para continuar, es recomendable utilizar un aparcamiento céntrico situado fuera de las calles más estrechas del casco antiguo. Después se sigue a pie en dirección a Passeig del Born y Carrer de la Unió. Casal Balaguer se encuentra en plena trama urbana histórica y, precisamente por ello, funciona mejor como una parada dentro de un paseo que como destino aislado de un trayecto de puerta a puerta.
Aparcar en el límite del casco antiguo
El aparcamiento Parc de la Mar es una posible opción al llegar desde el sur. Resulta especialmente adecuado para un recorrido más largo por el centro histórico. Desde la zona situada bajo la catedral, el camino continúa a pie por el centro; Casal Balaguer se encuentra más al norte, cerca del Born. Quien solo desee visitar el museo puede elegir otro aparcamiento céntrico según la dirección desde la que llegue.
El recorrido a pie ofrece una ventaja temática: por el camino, Palma pasa de los grandes espacios abiertos cercanos a la catedral y el Born a las calles comerciales y del casco antiguo, más densamente edificadas. Así, la casa señorial se entiende como parte del tejido urbano histórico. Su portal no se alza aislado como un monumento, sino que se integra en una fila de edificios y solo tras él se abre el patio, sorprendentemente amplio.
En autobús
Varias líneas de autobús urbano tienen parada en la zona de Plaça de Joan Carles I y en las paradas con la indicación de dirección Catedral. Desde allí, el último tramo se recorre a pie. Plaça de Joan Carles I se encuentra en el extremo norte de Passeig del Born y ofrece un punto de orientación fácil de reconocer para llegar a Carrer de la Unió.
La línea más conveniente depende del punto de partida en Palma. Como los horarios y recorridos pueden modificarse, se recomienda consultar la conexión actual antes de salir. Para quienes ya se alojan en el centro o desean enlazar la visita con otros lugares del casco antiguo, normalmente lo más sencillo es realizar todo el trayecto a pie.
Líneas de autobús a Casal Balaguer
| Línea | Trayecto | Salidas/día | Primera | Última |
|---|---|---|---|---|
| 35 | Aquàrium - Pl. Reina | Catedral | 8 | 07:10 | 15:20 |
| 3 | Pont d'Inca / Joan Carles I | 6 | 07:37 | 10:06 |
| 20 | Portopí - Son Espases | 6 | 07:17 | 08:51 |
| 25 | s'Arenal - Pl. Reina | Catedral | 6 | 09:45 | 12:41 |
De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.
Cómo llegar en autobús
105-pl. de Joan Carles I - Catedral · 0,1 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
53-pl. de Joan Carles I - Catedral · 0,1 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
1048-pl. de Joan Carles I · 0,1 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
985-pl. de Joan Carles I · 0,1 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
52-pl. del Mercat · 0,2 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
106-pl. del Mercat · 0,2 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
986-pl. de la Reina - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
107-la Rambla - Via Roma · 0,3 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
453-pl. de la Reina - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
662-pl. de Cort · 0,3 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
7-pl. de la Reina - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
54-Jaume III · 0,4 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.
En los alrededores
Ante el portal se extiende una de las zonas más animadas del centro de Palma. Passeig del Born, Avinguda de Jaume III y las calles contiguas del casco antiguo combinan arquitectura histórica con tiendas, cafeterías y vida urbana cotidiana. Esto permite integrar la visita al museo en un paseo más largo sin necesidad de desplazarse a otra zona.
Passeig del Born y Jaume III
Passeig del Born es un buen punto de orientación y, con sus espacios más amplios, ofrece un marcado contraste con las calles estrechas que rodean la casa señorial. Desde aquí se puede llegar tanto al eje comercial Jaume III como a las zonas meridionales del casco antiguo. La combinación resulta especialmente adecuada para volver a experimentar la Palma actual después de recorrer los interiores más silenciosos.
Casal Balaguer ofrece una perspectiva del centro diferente a la de las grandes plazas y calles comerciales. Muestra lo que se esconde tras las fachadas de las casas históricas: patios, escaleras, plantas residenciales escalonadas y estancias cuya riqueza apenas puede intuirse desde el exterior. Tras la visita, otros portales y patios similares suelen llamar más la atención durante un paseo por el casco antiguo.
Catedral y zona sur del casco antiguo
En dirección sur pueden incorporarse a un recorrido urbano más extenso la catedral La Seu, el palacio real La Almudaina y Parc de la Mar. Estos monumentos hablan del poder real, eclesiástico y público; Casal Balaguer añade la perspectiva de una residencia aristocrática privada. Así se obtiene algo más que una simple sucesión de lugares de interés: una visión transversal de espacios muy diferentes de la ciudad histórica.
Quien planee visitar varios interiores no debería organizar el día con demasiada rigidez. En Casal Balaguer, el valor reside precisamente en contemplar con calma la arquitectura y el mobiliario. Después suele ser más conveniente caminar por las calles que pasar directamente al siguiente museo, porque muchas de las observaciones pueden reconocerse de nuevo en el paisaje urbano.
Arte e historia urbana
También Es Baluard puede relacionarse temáticamente con Casal Balaguer. Mientras que la antigua casa señorial reúne cultura residencial histórica, arte impresionista y actividad cultural contemporánea, Es Baluard se centra más en el arte moderno y contemporáneo. Ambos lugares muestran formas diferentes de utilizar hoy la arquitectura histórica como espacio cultural.
Sin embargo, para una visita más compacta basta con recorrer el entorno inmediato del Born y Carrer de la Unió. Casal Balaguer no es un destino que exija una excursión de un día completo fuera de Palma. Su fortaleza consiste precisamente en interrumpir un paseo urbano corriente y llevar durante un rato al visitante detrás de la fachada pública del casco antiguo.
Información útil para la visita
Casal Balaguer es un lugar interior y, por tanto, resulta interesante independientemente del sol o del viento. No obstante, el camino por Palma incluye diferentes pavimentos, adoquines del casco antiguo y escaleras como parte de la experiencia. Es recomendable llevar calzado cómodo, sobre todo si la visita al museo se combina con un recorrido más largo por el centro.
Qué pueden descubrir los niños
Para los niños, la casa resulta especialmente entretenida cuando se dirige su atención hacia detalles concretos. Los llamadores con forma de mano, los arcos del patio, la gran escalera y las diferencias entre los elementos antiguos y nuevos ofrecen retos de búsqueda fáciles de reconocer. Imaginar que los espacios hoy públicos formaron parte en su día de una vivienda privada también hace que el recorrido sea más ilustrativo.
La atención se centra en la arquitectura, el mobiliario histórico y el arte. Por ello, las familias pueden beneficiarse de un recorrido selectivo: el patio, la escalera y algunas estancias residenciales destacadas suelen transmitir mejor el carácter de la casa que el propósito de ver íntegramente cada exposición. Si se anuncian programas familiares o exposiciones especiales, el enfoque puede cambiar.
Estructura antigua e intervenciones nuevas
Muchos visitantes buscan sobre todo estancias suntuosas en un palacio histórico. Casal Balaguer ofrece esas impresiones representativas, pero su verdadero tema es más amplio. Las transiciones visibles, los distintos materiales y las conexiones inusuales entre estancias forman parte de la historia de la casa. La restauración más reciente no quiso eliminar estas huellas, sino hacerlas legibles para el nuevo uso.
Por ello, resulta útil preguntarse por qué un paso está situado exactamente en ese lugar o por qué la luz se conduce de forma distinta en una zona que en la siguiente. Los nuevos recorridos conectan partes que antes eran de difícil acceso y responden a la geometría irregular de la estructura existente. Quien siga estas intervenciones experimentará el museo también como una lección sobre la manera de tratar la arquitectura histórica.
Qué no se debe esperar
Casal Balaguer no es ni un enorme museo de arte ni un palacio reconstruido por completo según el estado de una única época. La colección, las estancias amuebladas y las exposiciones temporales se distribuyen por una casa cuya propia historia constructiva ocupa el centro de atención. Su uso cultural también significa que no todas las estancias tienen que estar siempre preparadas exclusivamente como espacios museísticos.
Tampoco debe tomarse la discreta fachada a la calle como referencia de lo que aguarda en el interior. La impresión espacial decisiva solo surge tras cruzar el portal. La casa se descubre por etapas: primero el patio, después la escalera y, a continuación, las estancias residenciales y expositivas. Quien no se apresure en esta secuencia comprenderá mejor por qué los palacios urbanos históricos de Palma suelen parecer cerrados desde fuera y despliegan una amplitud sorprendente en su interior.
Comprobar antes de entrar
Como los horarios, las condiciones de acceso, las exposiciones especiales y los eventos pueden cambiar, conviene comprobar la información actual antes de la visita. Esto es especialmente importante cuando una zona expositiva concreta o un evento sean el motivo principal para acudir a Casal Balaguer.
Una vez allí, también merece la pena prestar atención a las indicaciones sobre el recorrido vigente. El edificio combina una casa museo, niveles de exposición y espacios de uso cultural. Según el programa, el recorrido accesible puede cambiar. Sin embargo, el patio histórico y la arquitectura siguen siendo el hilo conductor que permite orientarse durante la visita.
Consejos de los locales
Fíjate en los llamadores del portal
Antes incluso de llegar al patio, merece la pena observar la puerta: los llamadores tienen forma de manos que sostienen una fruta. Este pequeño detalle de uso cotidiano pasa fácilmente inadvertido al entrar deprisa y recuerda la larga etapa del edificio como casa habitada.
Cuenta los arcos del patio
En el patio restaurado, los arcos pueden percibirse por completo. Desde el patio, las partes del palacio situadas encima parecen casi suspendidas. Este punto de vista explica la construcción mejor que dirigirse inmediatamente hacia la escalera.
Sigue la luz natural
La restauración utiliza la luz natural como un discreto sistema de orientación. Las transiciones luminosas marcan el camino a través de la complicada sucesión de estancias. Quien observe los cambios de luz reconocerá al mismo tiempo cómo colaboran la nueva circulación y la geometría antigua.
No pases por alto a Gelabert
Además de los muebles y la arquitectura, las obras impresionistas de Antoni Gelabert merecen atención. En las estancias históricas entablan un diálogo especialmente adecuado con la historia cultural de Palma y el antiguo interés privado por el arte.
Llega a pie desde el Born
El breve acceso desde la zona de Passeig del Born y Jaume III muestra mejor el efecto sorpresa de la casa: en la cerrada fila de edificios, el portal parece discreto y solo detrás se abre el amplio patio histórico.