Casal Solleric Palma: palacio barroco y arte contemporáneo
En el Passeig des Born basta con cruzar el portal para que Palma muestre otra cara. Tras la representativa fachada del Casal Solleric se abre un patio histórico, sobre el que una gran escalinata conduce a las antiguas estancias señoriales. Hoy se encuentran aquí la arquitectura barroca y el arte contemporáneo, no como un escenario museístico, sino en una casa de cultura que continúa en uso.
Por eso, el Casal Solleric merece la pena en dos sentidos: quienes se interesen por los palacios urbanos de Palma encontrarán uno de los interiores más ilustrativos de esta tradición arquitectónica que están abiertos al público. Quienes acudan por el arte disfrutarán de exposiciones temporales que pueden abarcar desde fotografía e instalaciones hasta diseño, cómic y obras conceptuales. A menudo no solo se utilizan salas neutras, sino también el patio, las escaleras y otras partes del edificio.
El carácter de la visita depende en gran medida del programa actual. Sin embargo, el edificio sigue siendo la constante: la transición desde el animado paseo hasta el patio, el juego entre las plantas y los detalles de hierro forjado de la escalera. Precisamente esta combinación hace que el lugar resulte interesante también para viajeros que no buscan un museo de arte clásico con una colección permanente. Así, el Casal Solleric es adecuado tanto para una visita cultural independiente como para una pausa concentrada durante un paseo por el casco antiguo. Los amantes del arte pueden permanecer más tiempo en las exposiciones; los aficionados a la arquitectura deberían observar atentamente al menos el patio, la escalera y la galería orientada al Born.
Historia e importancia
La casa de la familia Morell
El palacio se construyó en la segunda mitad del siglo 18 para la familia Morell, una de las familias más adineradas de la Palma de entonces. La construcción se data entre los años 1763 y 1775 y figura entre los últimos grandes palacios urbanos de la capital de la isla. En una época en la que el rango social también se hacía visible mediante la arquitectura, la casa combinaba espacios residenciales privados con una secuencia representativa formada por el portal, el patio y una subida monumental.
La familia también está vinculada al nombre actual. El hijo del promotor se convirtió posteriormente en marqués de Solleric; la residencia familiar, conocida en otro tiempo también como Ca’n Morell, pasó a llamarse Casal Solleric en el uso común. Por tanto, «Solleric» alude aquí al título nobiliario y a la casa de Palma, no a un lugar de interés de Sóller.
El diseño se atribuye al arquitecto mallorquín Gaspar Palmer. Para las decoraciones escultóricas y de hierro forjado, diversas fuentes mencionan al artista italiano Antonio Soldati. Su participación explica el marcado acento italiano, perceptible sobre todo en los trabajos metálicos y en la ornamentación escultórica. Al mismo tiempo, la disposición y algunos elementos decorativos muestran influencias del barroco italiano y francés.
De palacio nobiliario a centro de arte
Durante mucho tiempo, el edificio siguió siendo una residencia señorial. Su adquisición por parte de la ciudad de Palma en el año 1975 inició una transformación fundamental. Tras una amplia remodelación, el palacio abrió en 1985 como centro de exposiciones y documentación de arte contemporáneo. El nuevo uso permitió el acceso público a espacios concebidos originalmente para la representación social y la vida cotidiana de una familia privilegiada.
Este cambio de función es decisivo para la experiencia actual. El Casal Solleric no se convirtió en una casa museo histórica en la que se reconstruye con la mayor fidelidad posible una residencia nobiliaria. En su lugar, Palma utiliza el edificio histórico como un espacio cultural activo. Exposiciones, presentaciones y otros formatos responden a los distintos niveles y tipos de estancias del palacio. La arquitectura histórica permanece visible, pero se interpreta y escenifica de manera diferente una y otra vez.
Desde su apertura como centro de arte, el programa se concentra principalmente en propuestas modernas y contemporáneas. En el pasado, además de pintura y fotografía, se han presentado diseño, cómics y obra gráfica. También se han mostrado obras de fotógrafos de renombre internacional y aportaciones de jóvenes artistas locales e internacionales. Esta apertura programática ha convertido el Casal Solleric en un escenario consolidado de la cultura contemporánea de Palma.
Una casa pública en el Born
El hecho de que hoy pueda accederse directamente desde el Passeig des Born a un antiguo palacio nobiliario posee su propio significado para la historia urbana. La arquitectura representativa, concebida en otro tiempo para un público social limitado, sirve ahora para facilitar el acceso al arte y la cultura. El patio constituye el comienzo de un recorrido público.
De este modo, el Casal Solleric representa al mismo tiempo dos épocas de Palma: la sociedad urbana acomodada del siglo 18 y la posterior aspiración de seguir utilizando culturalmente el patrimonio histórico. A diferencia de un monumento puramente arquitectónico, la casa permanece en movimiento gracias a las exposiciones temporales. En visitas sucesivas, la misma escalera, el mismo patio o la misma sala pueden parecer completamente diferentes por efecto de una nueva obra artística.
Qué ver
La fachada del Passeig des Born
Desde el paseo, el Casal Solleric se presenta como un palacio urbano de composición ordenada. La fachada todavía no revela hasta qué punto el edificio se desarrolla en profundidad tras la entrada. Destaca especialmente la galería con cinco vanos de arco orientados al Born. Esta aporta ritmo a la zona superior y remite al mismo tiempo a la planta principal representativa de la casa.
Merece la pena tomar un poco de distancia antes de entrar y contemplar la fachada en su conjunto. Solo después queda claro con qué cuidado se compuso la transición entre la vía pública y el mundo semiabierto del palacio. El portal no es únicamente un acceso a las salas de exposición, sino que abre una secuencia arquitectónica típica de las casas señoriales de Palma.
El patio interior
El patio es el corazón espacial del Casal Solleric. Quien entra desde el Born pasa del tráfico urbano a un espacio claramente delimitado y articulado mediante arcos y galerías. Aquí puede comprenderse de un vistazo la estructura de la casa: abajo se encuentra el acceso; encima, las escaleras y corredores que conectan con las distintas zonas del palacio.
Precisamente porque el patio no está sobrecargado de muebles históricos, sus proporciones destacan con claridad. Las líneas visuales conducen hacia arriba, hasta los antepechos, los arcos y los tramos de escalera. Los visitantes no avanzan simplemente por un pasillo, sino por un espacio de diseño representativo que en ocasiones se convierte en parte del propio programa expositivo. Las instalaciones concebidas para el lugar pueden modificar los recorridos o invitar a percibir de nuevo un elemento arquitectónico conocido. Por ello, la mirada no debe dirigirse únicamente a las obras de arte: las transiciones entre piedra, metal, superficies abiertas y espacios interiores adyacentes también forman parte de la experiencia.
La escalera imperial
El camino más llamativo hacia arriba discurre por la escalera imperial. En este tipo de escalera, la subida se despliega de manera representativa a través de varios tramos y se convierte en una pieza de exhibición por sí misma. En el Casal Solleric se combinan la arquitectura y la decoración de hierro forjado. Los trabajos metálicos atribuidos a Antonio Soldati contraponen líneas más delicadas a los elementos de piedra más macizos.
La escalera no debería contemplarse únicamente como una conexión con el siguiente nivel expositivo. Desde la zona inferior se abren perspectivas diferentes a las que ofrecen los rellanos y corredores superiores. Quien ascienda lentamente y se vuelva de vez en cuando reconocerá cómo se coordinan el patio, los brazos de la escalera y las galerías. Este es uno de los puntos donde el antiguo palacio puede interpretarse con mayor claridad como escenario de representación social.
El arte contemporáneo también puede causar aquí un efecto más inmediato que en una sala cerrada. Las obras situadas en escaleras, barandillas o ejes visuales entablan un diálogo con el movimiento de los visitantes. El recorrido se vuelve así menos lineal: algunas piezas se ven primero desde lejos, se abordan al subir los escalones y más tarde se descubren desde otra perspectiva en sentido contrario.
Planta principal, entresuelo y planta baja
El edificio tiene tres plantas y ofrece situaciones expositivas claramente distintas. Se utilizan, entre otros espacios, la planta principal, un entresuelo y zonas de la planta baja. A ello se añade la sala de exposiciones denominada Espai Quatre. Dependiendo del programa, el recorrido puede conducir por grandes estancias representativas, salas más pequeñas y zonas más cerradas.
Esta diversidad es uno de los puntos fuertes de la casa. Las series fotográficas requieren condiciones diferentes a las instalaciones de gran formato; las obras gráficas se despliegan de otra manera que las instalaciones o las proyecciones. El Casal Solleric puede distribuir estos formatos entre varias salas sin que el carácter histórico desaparezca por completo tras una arquitectura museística uniforme.
En el uso documentado, el recorrido también incluía el Aljub, que igualmente se empleaba para presentaciones artísticas. Que todas las salas estén abiertas y ocupadas durante una visita concreta depende del programa en curso y de las fases de remodelación entre exposiciones.
Exposiciones temporales
El centro no gira en torno a una exposición permanente e invariable de la colección. El Casal Solleric trabaja con proyectos temporales, por lo que cambian el tema, la extensión y los medios artísticos. Se han mostrado tanto arte contemporáneo y fotografía como cómic, diseño y obra gráfica. Las exposiciones individuales y colectivas pueden distribuirse por varias partes de la casa o concentrarse únicamente en una sala determinada.
Para los visitantes, esto significa que el edificio puede planificarse con seguridad, pero conviene consultar previamente el programa actual para conocer el contenido artístico concreto. Una exposición puede tener un enfoque sereno y documental, mientras que otra puede trabajar con proyecciones o intervenciones vinculadas al espacio. En ocasiones se integran deliberadamente el patio y las escaleras en lugar de utilizarlos solo como zonas de paso entre las salas.
La perspectiva más atractiva suele surgir allí donde el diseño histórico y el actual se encuentran directamente. Una instalación ante arcos barrocos, una serie fotográfica en antiguas estancias representativas o una obra a lo largo de la escalera transforma la percepción de ambos elementos. El arte adquiere tensión espacial; el palacio pierde por un momento su aparente obviedad y vuelve a hacerse visible como un lugar diseñado.
La visita
Del portal al patio
Un recorrido bien planteado no comienza corriendo hacia la primera puerta de una sala, sino en la zona de entrada. El patio transmite la estructura básica de la casa y ayuda a orientarse. Desde aquí puede reconocerse qué niveles están accesibles en ese momento y si una exposición empieza ya en la planta baja o continúa únicamente tras subir la escalera.
Después conviene seguir la exposición abierta sala por sala, sin tratar la arquitectura como un mero fondo. En las transiciones merece la pena volver la mirada hacia el patio. Sobre todo desde las zonas superiores puede apreciarse con qué habilidad se organizó la circulación por el palacio. Al final, el recorrido puede concluir allí donde comenzó: en el patio, con la vista dirigida hacia la escalera y la salida al Born.
Como el programa cambia, no existe un itinerario permanentemente obligatorio. Algunos proyectos se distribuyen entre varias plantas, mientras que otros se concentran en salas concretas. Por eso, las indicaciones de la entrada marcan mejor el ritmo que la expectativa de un recorrido museístico clásico con un orden cronológico establecido.
¿Cuánto tiempo hay que reservar?
Para recorrer la arquitectura y una exposición en curso, una referencia útil es aproximadamente entre una y dos horas, dependiendo de su extensión. Quienes deseen ver principalmente el patio y la escalera pueden hacer una visita más breve. La fotografía, las videoproyecciones, los extensos textos explicativos o varias exposiciones simultáneas alargan considerablemente la estancia.
La calidad de la visita depende menos de recorrer con rapidez todas las salas que de hacer breves pausas en las transiciones espaciales. El Casal Solleric se descubre al pasar entre el patio, la escalera, la galería y las salas. Aunque algunas propuestas artísticas no coincidan con el gusto personal, queda suficiente por descubrir para comprender la casa como un palacio histórico.
Para familias o grupos de viaje resulta útil establecer un enfoque claro. Una pequeña selección de obras, la escalera y el patio suelen ofrecer una visita más coherente que el intento de leer por completo todos los textos. En cambio, quienes se interesen intensamente por el arte contemporáneo deberían dejar suficiente margen para las obras audiovisuales y los distintos niveles expositivos.
Programa, apertura y entrada
Antes de la visita conviene consultar la información actual de la casa. Por ello, los horarios concretos deberían comprobarse mediante la información oficial inmediatamente antes de acudir. Lo mismo se aplica a las condiciones de entrada vigentes. Como estos datos no permanecen invariables, una breve comprobación previa resulta más fiable que las guías de viaje antiguas.
Revisar el programa es especialmente importante para quienes acudan por una forma artística determinada: el Casal Solleric puede mostrar simultáneamente fotografía, instalaciones u obra gráfica, pero no tiene por qué abarcar todos estos ámbitos en cada visita.
Cómo llegar y aparcar
Desde el aeropuerto de Palma hasta el centro
Desde el aeropuerto de Palma, la ruta por carretera conduce por la Ma-19 hasta la capital de la isla. Hasta Palma hay 11 kilómetros por carretera y el trayecto dura alrededor de 20 minutos. Estos datos se refieren expresamente al recorrido hasta Palma, no hasta el portal del Casal Solleric. A partir de ahí, el tiempo total real depende del tráfico urbano, del aparcamiento elegido y del trayecto a pie por el centro.
El último tramo conduce a la zona urbana densamente edificada que rodea el Passeig des Born. Por ello, para quienes viajen en coche suele ser más práctico dirigirse a un aparcamiento situado en el límite del casco antiguo y continuar a pie hasta el palacio. Quien se desplace a Palma directamente después de aterrizar también debería tener en cuenta que el equipaje puede hacer menos cómodo el breve paseo por el casco antiguo. El acceso se encuentra directamente en el Passeig des Born urbano.
Aparcar en el límite del casco antiguo
Una opción práctica consiste en estacionar en una zona de aparcamiento público o en un aparcamiento cubierto fuera de las calles más estrechas del casco antiguo. Como alternativa se menciona, entre otros, el aparcamiento Carrer del Moll, en Camí de l’Escullera. Dispone de alrededor de 300 plazas y se encuentra solo un poco más alejado del casco antiguo que los aparcamientos Marina o Parc de la Mar. Desde allí, la visita se combina con un paseo hasta el centro.
Esta solución evita buscar aparcamiento en las calles situadas inmediatamente alrededor del Born. Especialmente en días concurridos puede ser útil no insistir en encontrar la plaza más cercana posible. Los recorridos por el centro forman parte de la experiencia urbana, mientras que los accesos estrechos, las calles de sentido único y el tráfico denso pueden prolongar innecesariamente la búsqueda cerca del lugar de interés.
Las condiciones de aparcamiento y las normas de acceso pueden cambiar. Antes del desplazamiento conviene comprobar qué zonas del centro son transitables en ese momento y si el aparcamiento elegido está abierto. Las tarifas indicadas o las limitaciones horarias de los aparcamientos son independientes de las normas de visita del Casal Solleric.
A pie y en autobús
Dentro del centro, el palacio es fácilmente accesible a pie. Desde la Plaça de Cort, un breve recorrido por el casco antiguo conduce al Passeig des Born. También puede llegarse desde las zonas próximas a la Plaça del Mercat sin dar un rodeo complicado. Para el último tramo, lo mejor es orientarse por el Born, cuyo eje ancho y arbolado resulta mucho más fácil de reconocer que las distintas calles del casco antiguo.
Varias paradas de autobús urbano se encuentran en las inmediaciones del centro. Dependiendo de la línea, el trayecto termina en la Plaça de Cort, en la Plaça del Mercat o en una zona adyacente; después hay que continuar a pie. Como los recorridos y horarios de salida pueden cambiar, conviene comprobar la conexión adecuada para el día de la visita.
Para pasar un día completo en Palma, llegar sin coche suele ser la opción más tranquila. El Casal Solleric no se encuentra aislado, sino en pleno centro de una zona donde numerosos destinos se suceden a poca distancia a pie. Entre el Born, el casco antiguo y el borde del puerto pueden organizarse así recorridos prácticos sin tener que buscar aparcamiento de nuevo después de cada parada.
Líneas de autobús a Casal Solleric
| Línea | Trayecto | Salidas/día | Primera | Última |
|---|---|---|---|---|
| 35 | Aquàrium - Pl. Reina | Catedral | 8 | 07:10 | 15:20 |
| 3 | Pont d'Inca / Joan Carles I | 6 | 07:37 | 10:06 |
| 20 | Portopí - Son Espases | 6 | 07:17 | 08:51 |
| 25 | s'Arenal - Pl. Reina | Catedral | 6 | 09:45 | 12:41 |
De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.
Cómo llegar en autobús
662-pl. de Cort · 0,1 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
106-pl. del Mercat · 0,2 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
52-pl. del Mercat · 0,2 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
663-pl. d'en Coll · 0,2 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
105-pl. de Joan Carles I - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
1048-pl. de Joan Carles I · 0,3 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
985-pl. de Joan Carles I · 0,3 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
53-pl. de Joan Carles I - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
986-pl. de la Reina - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
453-pl. de la Reina - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
664-pl. de sa Quartera · 0,3 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
7-pl. de la Reina - Catedral · 0,3 km en línea recta
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.
En los alrededores
Passeig des Born
Su propia ubicación convierte el Casal Solleric en una parte sencilla de una jornada en Palma. El Passeig des Born es paseo, eje comercial y conexión entre distintas zonas del centro histórico. Delante del palacio predomina el movimiento urbano; tras el portal comienza el patio, más tranquilo y claramente articulado. Este contraste inmediato es una de las impresiones más intensas de la visita.
Después de la exposición, conviene no tratar el Born únicamente como una vía de paso. Desde aquí parten caminos hacia las calles comerciales, la Plaça del Mercat y las zonas más profundas del casco antiguo. Quien visite primero la casa podrá interpretar mejor los palacios y fachadas que contemple después: el Casal Solleric muestra de forma ejemplar la profundidad espacial que puede ocultarse tras una fachada representativa a pie de calle.
El casco antiguo de Palma
En dirección a la Plaça de Cort, el paisaje urbano histórico se vuelve más denso. La plaza y las calles circundantes pueden combinarse con el Casal Solleric sin necesidad de un desplazamiento largo. Más al sur se encuentran las zonas monumentales en torno a la catedral La Seu y el Parc de la Mar. Ofrecen un enfoque arquitectónico diferente y, por ello, resultan adecuadas como continuación: del palacio nobiliario barroco a la arquitectura religiosa de Palma.
Esta combinación no tiene por qué plantearse como un maratón apresurado de lugares de interés. El Casal Solleric funciona especialmente bien como parada interior entre recorridos más largos por la ciudad. En verano, el edificio de piedra también ofrece una pausa frente al sol y el calor antes de continuar el paseo por plazas y calles abiertas. Can Balaguer puede incluirse igualmente en el itinerario como otro espacio cultural. El Casal Solleric sigue siendo el lugar donde la envolvente histórica se confronta de manera especialmente coherente con el arte contemporáneo temporal.
Arte en Palma
Para una jornada centrada en el arte moderno y contemporáneo, el Casal Solleric puede combinarse con Es Baluard o la Fundación Juan March. Los centros siguen conceptos diferentes: aquí, el protagonista es un palacio barroco ocupado por exposiciones temporales; allí, los visitantes encuentran contextos museísticos y colecciones más amplios. Precisamente esta diferencia evita repeticiones.
Quien disponga de poco tiempo debería elegir la combinación según el programa actual. Una exposición fotográfica en el Casal Solleric puede armonizar bien con otro centro de arte; un proyecto de instalación complejo quizá requiera más atención y haga menos conveniente añadir otra gran exposición el mismo día. Gracias a la ubicación céntrica, ambas posibilidades permanecen abiertas.
Incluso sin visitar otro museo, el recorrido devuelve rápidamente al visitante a la vida cotidiana de Palma. Los cafés, comercios y plazas comienzan prácticamente ante la puerta. Por tanto, el Casal Solleric no exige dedicarle una jornada de excursión propia, sino que puede integrarse con precisión entre otras paradas, dejando tiempo suficiente para que el patio y la escalera no se contemplen solo de pasada.
Información útil para la visita
Qué se debe esperar
El Casal Solleric no es un museo clásico con una colección expuesta permanentemente y un recorrido por periodos fijos de la historia del arte. El centro se dedica a exposiciones temporales y proyectos culturales. Quien acuda por un artista concreto, una muestra fotográfica o una instalación debería comprobar previamente si la exposición correspondiente sigue abierta y qué salas se utilizan para ella.
Tampoco se trata de un palacio nobiliario completamente amueblado. Los conjuntos de mobiliario histórico y las estancias residenciales reconstruidas no constituyen el tema principal. La propia arquitectura —el patio, la escalera, las galerías y la secuencia de salas— cuenta la historia de la casa. Sin embargo, las salas están dedicadas al arte contemporáneo y, dependiendo del proyecto, pueden parecer deliberadamente sobrias, oscurecidas o muy transformadas.
Entre dos exposiciones, la impresión puede resultar mucho más limitada que durante un programa extenso. Aun así, los amantes de la arquitectura encontrarán su principal interés en el patio y la escalera. Para los viajeros interesados en el arte, comprobar previamente el programa resulta todavía más importante.
Ropa y comportamiento en el edificio
No se necesita ningún equipamiento especial para la visita. Aun así, es recomendable llevar calzado cómodo, porque el Casal Solleric suele formar parte de un recorrido más largo por el centro de Palma y las exposiciones pueden distribuirse entre varios niveles. El suelo de una casa histórica y sus escaleras requieren más atención que un edificio nuevo completamente llano.
En los días calurosos, el interior ofrece una pausa agradable durante el paseo por la ciudad. Por ello, la protección solar sigue siendo importante para el recorrido por el Born y las calles circundantes, aunque parte de la visita se desarrolle en el interior. En las instalaciones fotográficas o de vídeo también se recomienda avanzar con calma. A menudo, las proyecciones solo se comprenden después de algunos minutos, y ciertas obras cambian su efecto según la posición del espectador.
Con niños
La casa también puede funcionar bien con niños, especialmente si la visita se concentra en unos pocos descubrimientos concretos. El patio interior, la gran escalera, los arcos y las perspectivas cambiantes resultan más accesibles que los largos textos de historia del arte. Dependiendo del programa, las instalaciones, fotografías o exposiciones de cómic pueden ofrecer puntos de interés adicionales.
Sin embargo, no todas las exposiciones de arte contemporáneo están diseñadas expresamente para niños. Los temas, los objetos delicados y los contenidos audiovisuales cambian. Por eso, los padres deberían consultar el programa actual y mantener la distancia con las obras exentas dentro del edificio. Un recorrido compacto por el patio, la escalera y algunas salas seleccionadas suele ser más adecuado que intentar leer todos los textos de la exposición.
Para los niños más pequeños, la visita puede plantearse como una búsqueda: ¿dónde empiezan los tramos de la escalera, cuántos niveles pueden verse desde el patio y en qué lugares se encuentran los elementos antiguos con el arte nuevo? Así se mantiene la atención en características comprobables del edificio sin convertir la exposición en una simple zona de paso.
Consejos de los locales
Detente primero en el patio
No continúes de inmediato hacia la primera exposición. Desde el centro del patio interior puede comprenderse especialmente bien la organización espacial del palacio: el portal, los arcos, las galerías y la escalera imperial aparecen aquí como una escenografía coherente.
Date la vuelta en la escalera
La escalera no solo impresiona desde abajo. En los rellanos merece la pena mirar hacia el patio: desde la perspectiva elevada se aprecian claramente los tramos coordinados, los corredores y las barandillas de hierro forjado.
Busca los cinco arcos del Born
Antes de entrar, contempla brevemente la parte superior de la fachada. La galería con cinco vanos de arco es uno de los rasgos exteriores más destacados del palacio y resulta más fácil pasarla por alto en el paisaje urbano que el impresionante patio interior.
Consulta el programa antes de la ruta arquitectónica
Las exposiciones cambian y pueden distribuirse por la planta principal, el entresuelo, la planta baja, Espai Quatre, el patio o el Aljub. Una breve consulta del programa muestra qué partes del edificio se utilizan realmente durante la visita actual.
Combínalo con el casco antiguo
El Casal Solleric puede integrarse de manera especialmente coherente en un recorrido a pie entre Passeig des Born, Plaça de Cort y la zona sur del casco antiguo. Así, el palacio se convierte en una tranquila parada interior entre calles y plazas animadas.