Lugares de interés

Coves dels Hams – cuevas de estalactitas del este de Mallorca

Coves dels Hams, Mallorca
Steffen Mokosch, Wikimedia Commons, CC0 (recortada/redimensionada via mallorca.com)

Las Coves dels Hams conducen a un mundo en el que el agua y la piedra caliza dictan las formas. Las estalactitas cuelgan del techo como cortinas de piedra, las estalagmitas crecen a su encuentro y, entre ellas, aparecen esas peculiares formaciones curvadas a las que las cuevas deben su nombre. «Hams» significa anzuelos en mallorquín, una denominación muy acertada para las finas puntas curvas del interior.

La cueva turística se encuentra en el este de Mallorca, cerca de Porto Cristo, y pertenece a la zona de Cala Anguila-Cala Mendia. Su recorrido combina la historia natural con imágenes deliberadamente escenificadas: tras un jardín abierto se visita la Cueva Azul, con una proyección sobre el pasado de Mallorca; después, el itinerario continúa por las doce galerías de la Cueva Clásica hasta el lago subterráneo «Mar de Venecia». Allí, un espectáculo de música y luces aporta un tono claramente distinto al de las silenciosas salas de estalactitas anteriores.

La visita merece especialmente la pena para quienes quieran conocer el paisaje de Mallorca más allá de la costa. La cueva muestra la enorme variedad de formas que ha adquirido la piedra caliza bajo la isla, pero no se limita a una visita puramente geológica. El cine, la iluminación de colores y la música forman parte expresa del concepto. Quien espere una cueva completamente natural y apenas iluminada debe tenerlo en cuenta; quien aprecie las escenificaciones visuales encontrará un recorrido variado.

El recinto también resulta interesante para las familias, ya que se suceden varias estaciones muy diferentes. La visita no ocupa un día entero y puede combinarse bien con Porto Cristo o con alguna de las calas de Cala Anguila y Cala Mendia. Aun así, conviene reservar tiempo suficiente: las visitas siguen franjas horarias fijas y no es posible acelerar el recorrido a voluntad por las escaleras y el suelo húmedo de la cueva.

Historia e importancia

No fue una expedición espeleológica sistemática, sino la búsqueda de una piedra valiosa lo que condujo al descubrimiento. Pedro Caldentey Santandreu buscaba ónice en la zona cuando, el 2 de marzo de 1905, encontró las Coves dels Hams. En las oscuras cavidades no solo halló imponentes formaciones calcáreas, sino también aquellas inusuales estructuras curvadas que recuerdan a anzuelos. De esta observación surgió el nombre que sigue utilizándose en la actualidad.

Pedro Caldentey y el descubrimiento

Caldentey comprendió pronto que la cueva podía ser algo más que un hallazgo geológico fortuito. Sin embargo, para poder visitarla primero había que resolver un problema fundamental: bajo tierra no había luz eléctrica. Solo unos años después del descubrimiento, produjo él mismo electricidad para la iluminación mediante un molino de agua, una dinamo y un estanque. Fue algo extraordinario, porque la cercana Porto Cristo todavía no disponía de suministro eléctrico en aquella época. Mientras la localidad costera debía permanecer sin luz eléctrica tras el anochecer, bajo tierra ya se iluminaban las primeras formaciones acondicionadas para los visitantes.

Esta temprana adaptación técnica marcó de forma duradera el carácter de las Coves dels Hams. Desde el principio, la iluminación sirvió para hacer posible la visita. Más adelante, el concepto continuó desarrollándose; hoy, el recinto utiliza además proyecciones, colores y música. Por ello, el camino desde la electricidad generada por el propio Caldentey hasta la moderna cueva turística puede entenderse como parte de su historia.

De espacio natural a cueva turística

Las propias cavidades son mucho más antiguas que su uso turístico. El agua corriente modeló el sistema de cuevas en la piedra caliza durante un periodo de unos diez millones de años. Las gotas cargadas de minerales depositaron capa tras capa de cal: en los techos como estalactitas, en el suelo como estalagmitas y, donde ambas se unieron, como columnas. Otros depósitos formaron finas cortinas o puntas curvadas.

Tras el descubrimiento, el sistema se fue haciendo accesible para los visitantes de manera gradual. Hoy, la experiencia no se desarrolla en una única sala, sino en tres zonas claramente diferenciadas: la Cueva Redonda, la Cueva Azul y la Cueva Clásica. En especial, la Cueva Azul, existente desde 2015, demuestra que el recinto continúa cambiando. Amplía la mera contemplación de las formaciones calcáreas con una aproximación cinematográfica a la historia de Mallorca y de sus primeros habitantes.

La importancia de las Coves dels Hams reside, por tanto, tanto en sus formas geológicas como en su larga historia como cueva turística. La iluminación técnica abrió el espacio natural subterráneo a las visitas. Todavía hoy, la experiencia sigue esta idea fundamental: la naturaleza no solo se muestra, sino que se hace comprensible mediante la luz, la narración y la música.

Qué se puede ver

La impresión más intensa surge de la sucesión de espacios. Primero, la luz del día entra en una zona abierta y ajardinada; poco después, la luz azul y las proyecciones dominan la percepción. Solo entonces se despliega la Cueva Clásica, con sus galerías, columnas calcáreas y las aguas oscuras del «Mar de Venecia». Quien observe con atención no solo reconocerá las grandes formaciones. Son precisamente las finas puntas en forma de gancho las que explican por qué esta cueva tiene un nombre tan inusual.

La Cueva Redonda

La Cueva Redonda es un espacio abierto y constituye una transición suave entre la superficie y el recinto subterráneo. A diferencia de las zonas más profundas, aquí entra luz natural. El jardín actual aprovecha esta luz para albergar una vegetación exuberante; además, aquí viven libremente diversas especies de aves autóctonas de Mallorca. Después del aparcamiento, la entrada y el movimiento de visitantes, esta zona verde parece un pequeño cosmos independiente.

La Cueva Redonda también permite comprobar que un sistema de cuevas no tiene por qué estar formado en todas partes por pasadizos estrechos y completamente oscuros. Allí donde el techo está abierto, la roca, las plantas y el cielo se encuentran directamente. La luz cambia a lo largo del día y resalta superficies diferentes a las destacadas por la iluminación artificial del interior. El jardín se distingue así claramente de las estaciones posteriores.

La Cueva Azul

En la Cueva Azul, la escenificación toma las riendas. El documental «Descubriendo el pasado» está dedicado a la historia de Mallorca y a los primeros habitantes de la isla. Las proyecciones superponen imágenes y colores a las superficies rocosas, de modo que la propia pared natural se convierte en pantalla. La cueva forma parte de la experiencia de visita desde 2015.

Esta sección amplía la mirada más allá del mero universo de formas de las concreciones calcáreas. Sitúa la cueva dentro de la larga historia de la isla y, al mismo tiempo, prepara al visitante para la parte del recorrido con mayor contenido geológico. La luz azul transforma la percepción del espacio: los salientes se perfilan con nitidez, las cavidades desaparecen en la sombra y las formas rocosas conocidas parecen casi incorpóreas durante un instante.

No obstante, la Cueva Azul no debe confundirse con un museo de ciencias naturales. Su punto central es una narración audiovisual. Quien desee contemplar sobre todo los colores de la roca sin alterar los apreciará aquí con menor claridad; quien valore las proyecciones como introducción obtendrá una visión general accesible del marco histórico y geológico.

La Cueva Clásica

La Cueva Clásica constituye el corazón del recinto. Está formada por doce galerías en las que se alternan estalactitas, estalagmitas, columnas y finas cortinas minerales. Algunas formaciones parecen macizas y sostienen visualmente el techo; otras son delicadas. Entre ellas aparecen las formaciones en forma de gancho que dan nombre a la cueva, cuyas puntas no se dirigen simplemente hacia abajo en vertical, sino que se curvan de manera sorprendente.

El recorrido se nutre de perspectivas cambiantes. Detrás de una columna se abre otra cámara; en otro punto, las concreciones se agrupan hasta formar una pared casi cerrada. La luz artificial perfila determinados bordes y separa el primer plano de la profundidad. Como resultado, la cueva parece más grande en algunos lugares y más estrecha y concentrada en otros. Merece la pena no fijarse únicamente en las columnas mayores, sino también en los finos depósitos situados a lo largo de los techos y los bordes rocosos.

Las concreciones son el resultado de un lento proceso de sedimentación. Al atravesar la piedra caliza, el agua absorbe minerales y vuelve a liberar una parte de ellos en cuanto entra en una cavidad. Las formas que hoy pueden verse crecieron a partir de incontables depósitos. La Cueva Clásica transmite este proceso de forma más gráfica que cualquier panel aislado: las estalactitas cuelgan sobre las cabezas, debajo se elevan las estalagmitas y, entre ambas, las columnas unidas muestran cómo las dos direcciones de crecimiento pueden llegar a encontrarse.

Mar de Venecia

En el lago subterráneo «Mar de Venecia», el ambiente vuelve a cambiar. La oscura superficie del agua refleja la luz y la roca mientras un espectáculo musical llena acústicamente el espacio. La iluminación y el sonido están adaptados al escenario de la cueva; los reflejos sobre el lago parecen duplicar algunos contornos y hacen que se difumine el límite entre la roca y el agua.

Esta representación es uno de los componentes más conocidos de la visita. No constituye un tranquilo punto de observación geológica, sino un clímax deliberadamente teatral. El eco de la música, las concreciones iluminadas y el lago subterráneo crean una imagen de conjunto que se distingue claramente de la Cueva Azul: allí, las proyecciones cuentan una historia; aquí, el espacio, el agua, la luz y el sonido ocupan el centro de la escena.

Precisamente este contraste ayuda a comprender las Coves dels Hams. El recinto presenta una auténtica cueva de estalactitas, pero no renuncia a modernos elementos de espectáculo y entretenimiento. Su atractivo reside en la convivencia de ambos aspectos: depósitos de millones de años se encuentran con una escenificación cuya tecnología ha cambiado una y otra vez desde las primeras lámparas eléctricas de Pedro Caldentey.

La visita

El recorrido no puede iniciarse libremente en cualquier momento. Durante los días de apertura, las visitas guiadas comienzan a cada hora en punto, por lo que una franja horaria fija determina el desarrollo. Es aconsejable reservar con antelación, especialmente si la visita a la cueva forma parte de una excursión de un día con un programa ajustado. Quien llegue poco después de que haya comenzado un recorrido puede verse obligado a esperar hasta la siguiente visita.

Franjas horarias y planificación del día

Las Coves dels Hams abren de miércoles a domingo de 10 a 17 horas; los lunes y martes permanecen cerradas. La entrada es de pago, pero no se dispone de un precio fiable y conviene comprobar el importe actualizado antes de la visita. Lo mismo se aplica, especialmente en días festivos o cuando hay cambios estacionales, a la disponibilidad real de las distintas franjas horarias.

La mayoría de las visitas duran entre una y dos horas. Este margen se explica por la combinación del recorrido guiado, las secuencias cinematográficas, el espectáculo musical y los trayectos entre las distintas zonas. No es un lugar de interés para pasar un día entero, pero una parada calculada con demasiada precisión tampoco hace justicia al desarrollo de la experiencia. Además del tiempo dentro de las cuevas, conviene reservar un margen para el registro, el acceso y una posible estancia en el jardín.

Afluencia y mejor momento para la visita

A media mañana, los recorridos con mayor demanda pueden resultar menos tranquilos. Quien desee observar las concreciones sin un grupo demasiado próximo debe elegir, si es posible, una franja temprana cercana a la apertura o una cita posterior que aún esté disponible. Más que una hora concreta, lo decisivo es el tamaño del grupo reservado. Una reserva con suficiente antelación ofrece más posibilidades de elección.

La puntualidad es más importante en una visita organizada cada hora que en un museo de acceso libre. Es recomendable no llegar al aparcamiento justo a la hora en punto. Quien llegue algo antes podrá localizar la entrada con tranquilidad y no tendrá que recorrer después las escaleras o los tramos húmedos bajo presión.

Carácter del recorrido

La visita no es un paseo por una cueva silenciosa de principio a fin. En la Cueva Redonda, el jardín y la luz natural ocupan el primer plano; en la Cueva Azul, lo hace un documental con proyecciones; y en la Cueva Clásica, las formaciones naturales. En el «Mar de Venecia» se ofrece un espectáculo de música y luces. Esta sucesión aporta variedad al recorrido, pero también significa que los elementos audiovisuales tienen un lugar fijo.

Está permitido hacer fotos en el recinto. Aun así, sigue siendo importante respetar a los demás visitantes, especialmente cuando un grupo se detiene en zonas estrechas o comienza una representación. Quien haga fotografías también debería reservar tiempo para observar las formas sin una pantalla: los finos ganchos, las cortinas cristalinas y los reflejos sobre el agua suelen revelarse solo cuando los ojos se han acostumbrado a la luz correspondiente.

Cómo llegar y aparcamiento

Poco antes de Porto Cristo, la Ma-4020 señala el camino hacia el mundo subterráneo. Las Coves dels Hams se encuentran junto a esta conexión entre Manacor y la costa oriental y están señalizadas en los alrededores. Las distancias y los tiempos de viaje indicados conducen primero a Cala Anguila-Cala Mendia; para el último tramo hasta el recinto de las cuevas hay que seguir la señalización local en dirección a Porto Cristo y Coves dels Hams.

En coche desde Palma y el aeropuerto

Desde el aeropuerto de Palma hay 63 kilómetros por carretera hasta Cala Anguila-Cala Mendia. El trayecto dura unos 55 minutos y discurre por la Ma-15 y, posteriormente, por la Ma-4020. Desde el centro de Palma, la distancia por carretera es de 66 kilómetros; conviene calcular unos 61 minutos. Esta ruta también transcurre por la Ma-15 y la Ma-4020.

Ambos datos terminan expresamente en Cala Anguila-Cala Mendia y no directamente en la entrada de la cueva. Desde allí, el trayecto continúa por la red viaria local hasta el recinto señalizado cerca de Porto Cristo. La Ma-4020 es la referencia decisiva, ya que junto a ella se encuentra el acceso a las Coves dels Hams. Al planificar el día, conviene añadir al tiempo de conducción un pequeño margen para el último tramo y el registro previo al recorrido reservado.

Aparcamiento en las Coves dels Hams

El recinto dispone de un aparcamiento gratuito. Desde allí se accede a las zonas para visitantes, con taquilla, aseos, bar y restaurante, así como tienda de recuerdos. El recinto también cuenta con una zona de pícnic. Estas instalaciones se encuentran fuera del recorrido propiamente dicho por las cuevas y son especialmente útiles antes del acceso o después de volver a la superficie.

En autobús

La parada más cercana se llama «Dinosaurland - Coves Hams» y tiene el código 33046. Se encuentra directamente junto al recinto y, por tanto, es la opción más práctica. Otras paradas de la zona son «Mestral 1», con el código 33078; «Mestral 2», con el 33079; y «Coves del Drac 2», con el 33017.

Desde Palma, la línea 401 de TIB llega a la parada «Dinosaurland - Coves Hams». Como alternativa, es posible viajar en tren hasta Manacor y continuar en autobús, aunque esta opción requiere un transbordo. Como los horarios pueden cambiar según la temporada y el acceso a la cueva está sujeto a franjas horarias, conviene coordinar la llegada del autobús y el inicio reservado dejando un margen suficiente entre ambos.

Líneas de autobús a Coves dels Hams

LíneaTrayectoSalidas/díaPrimeraÚltima
401Cala Millor - Palma19706:0523:57
A42Cala Bona - Aeroport16600:0223:02
427Cala Mendia - Portocristo14408:0022:30
424Cala Rajada - Portocristo12900:0523:56
425Cala Bona - Portocristo12308:0022:23
428Cala d'Or - Portocristo5808:0521:52

De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.

Cómo llegar en autobús

  • Dinosaurland - Coves Hams (33046) · 0,4 km en línea recta

    • 401Cala Millor - Palma · Täglich
  • Mestral 1 (33078) · 1,0 km en línea recta

    • 401Cala Millor - Palma · Täglich
    • 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
    • 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
    • A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
  • Mestral 2 (33079) · 1,0 km en línea recta

    • 401Cala Millor - Palma · Täglich
    • 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
    • 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
    • A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
  • Coves del Drac 2 (33017) · 1,3 km en línea recta

    • 427Cala Mendia - Portocristo · Täglich
    • 428Cala d'Or - Portocristo · Täglich
  • Platja de Portocristo (33011) · 1,3 km en línea recta

    • 427Cala Mendia - Portocristo · Täglich
    • 428Cala d'Or - Portocristo · Täglich
  • Coves del Drac 1 (33018) · 1,4 km en línea recta

    • 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
    • 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
    • 427Cala Mendia - Portocristo · Täglich
    • 428Cala d'Or - Portocristo · Täglich
  • Ctra. Son Servera 1 (33053) · 1,6 km en línea recta

    • 401Cala Millor - Palma · Täglich
    • 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
    • 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
    • A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
  • Ctra. Son Servera 2 (33054) · 1,6 km en línea recta

    • 401Cala Millor - Palma · Täglich
    • 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
    • 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
    • A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
  • Cala Anguila - Cala Magrana 1 (33051) · 1,8 km en línea recta

    • 427Cala Mendia - Portocristo · Täglich
  • Cala Anguila - Cala Magrana 2 (33050) · 1,9 km en línea recta

    • 427Cala Mendia - Portocristo · Täglich

Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.

En los alrededores

Después de la luz tenue de las cuevas, el azul de la costa oriental parece especialmente nítido. Cala Anguila-Cala Mendia se caracteriza por sus pequeñas calas, sus costas rocosas bajas y sus urbanizaciones turísticas, por lo que resulta apropiada para combinar una visita a las cuevas con el mar. Las propias Coves dels Hams están más cerca de Porto Cristo; sin embargo, los datos de acceso indicados se refieren a Cala Anguila-Cala Mendia, desde donde el último tramo discurre por la red viaria local.

Cala Anguila y Cala Mendia

Cala Anguila se encuentra entre dos promontorios rocosos y posee una playa de arena fina. La forma protegida de la cala la convierte en un destino evidente para darse un baño después del recorrido por las cuevas. Cala Mendia también ofrece arena y aguas generalmente tranquilas; durante la temporada alta recibe más visitantes y puede resultar más difícil encontrar aparcamiento.

El principal argumento a favor de esta combinación es el contraste. Bajo tierra, la piedra caliza, la luz artificial y el eco determinan la percepción; en la costa se abren el cielo y el mar. Como la visita a la cueva suele durar entre una y dos horas, con buen tiempo queda margen suficiente para conocer una de las calas. La elección de cuál visitar primero depende de la franja horaria reservada: antes de una cita fija en la cueva, no conviene calcular el tiempo de playa de forma tan ajustada que buscar aparcamiento y cambiarse de ropa provoque estrés.

Porto Cristo

Porto Cristo es el principal punto de referencia en las inmediaciones de las Coves dels Hams. La localidad portuaria resulta apropiada para pasear junto al agua o comer antes o después de la visita guiada. Desde allí se llega rápidamente al recinto por la Ma-4020; el taxi y el autobús también son opciones posibles para este corto último tramo.

En Porto Cristo también se encuentran las Coves del Drac. No deben confundirse ambos complejos: las Coves dels Hams poseen sus tres zonas de visita propias, las doce galerías de la Cueva Clásica y el lago «Mar de Venecia». Quien desee visitar ambas en el mismo día debe coordinar cuidadosamente sus respectivos horarios de acceso. Por su contenido, suele resultar más atractivo dedicar suficiente atención a una sola cueva que encadenar dos visitas guiadas bajo presión.

Dinosaurland

En los alrededores inmediatos, el propio nombre de la parada de autobús «Dinosaurland - Coves Hams» ya señala otra atracción. Para las familias puede resultar práctico combinar ambos destinos, ya que no es necesario realizar un largo desplazamiento. Se ofrecen entradas combinadas, pero conviene consultar previamente su contenido, disponibilidad y precio actual.

Una excursión doble de este tipo pone el acento en aspectos distintos a los de la combinación con una cala: la cueva transmite historia geológica real y muestra formaciones minerales, mientras que Dinosaurland funciona como atracción temática orientada a las familias. Quien después quiera ir también al mar no debería planificar el día de forma demasiado ajustada; solo para las Coves dels Hams, incluyendo el acceso y el recorrido, es realista calcular entre una y dos horas.

La localidad

Cala Anguila-Cala Mendia en la guía de la localidad

Información útil para la visita

Bajo tierra, pisar con seguridad importa más que vestir con elegancia vacacional. El recorrido incluye escaleras y zonas con el suelo húmedo. Por ello, el calzado cerrado con suela adherente es la opción más adecuada. Las sandalias con suela lisa, los zapatos sueltos o el calzado de baño mojado se adaptan peor a las condiciones, especialmente si la visita se combina directamente con un día de playa.

Ropa y equipamiento

No se necesita un equipo voluminoso; es más importante tener las manos libres en las escaleras y llevar bien guardados el teléfono o la cámara. Está permitido hacer fotos, pero las condiciones de luz cambian mucho. En la Cueva Redonda entra luz natural, en la Cueva Azul predominan las proyecciones y en la Cueva Clásica hay iluminación puntual. En el «Mar de Venecia» se suman los reflejos. En lugar de contemplar cada espacio a través de una pantalla brillante, merece la pena acostumbrarse brevemente a la oscuridad; solo entonces aparecen con mayor claridad las finas concreciones y la profundidad espacial.

Con niños

La sucesión de jardín, película, cueva de estalactitas y espectáculo musical ofrece más cambios visuales que una visita puramente geológica. Las proyecciones, las inusuales formas de gancho y el lago subterráneo se encuentran entre las estaciones más gráficas. Al mismo tiempo, la cueva no es un circuito de aventura para jugar libremente. En las escaleras y los tramos húmedos, los niños más pequeños deben permanecer cerca de sus acompañantes.

Reservar una franja horaria puntual ayuda a las familias a evitar esperas innecesarias. Antes o después del recorrido, fuera de la cueva hay aseos y servicios gastronómicos. Para una jornada familiar más larga, la visita puede combinarse con Dinosaurland o con una de las calas de Cala Anguila y Cala Mendia; en ese caso, la hora fija de inicio de la visita a las cuevas debe marcar el ritmo del día.

Qué esperar y qué no

Las Coves dels Hams son unas cuevas turísticas escenificadas. La iluminación de colores, el documental, las proyecciones y la música forman parte del programa y no son un añadido ocasional. Quien busque exclusivamente colores de roca inalterados, silencio y un camino de libre elección encontrará aquí un concepto de visita diferente. Sin embargo, la combinación de formas naturales y tecnología escénica forma parte de la identidad de esta cueva desde los primeros intentos de iluminación eléctrica.

Tampoco se trata de una expedición de un día entero ni de una ruta espeleológica deportiva. Los visitantes siguen un itinerario acondicionado a través de zonas con nombre propio. Los verdaderos puntos destacados se descubren al observar con atención: los «anzuelos» curvados, las finas cortinas minerales, las columnas unidas y los reflejos del lago subterráneo. Quien les dedique tiempo obtendrá más de la experiencia que quien solo espere la siguiente representación.

Instalaciones antes y después del recorrido

El recinto cuenta con aseos públicos, wifi gratuito, un bar con restaurante, una tienda de recuerdos, una zona de pícnic y un jardín botánico. El aparcamiento también es gratuito. Estos servicios facilitan la visita a quienes llegan desde más lejos, pero no deben confundirse sus horarios con los del acceso propiamente dicho: el recorrido por las cuevas comienza según la franja horaria reservada, no en cuanto se llega al recinto.

Antes de emprender el regreso, el jardín abierto puede ofrecer un final tranquilo. Allí, las plantas, la luz natural y las aves autóctonas se encuentran con las paredes rocosas de la Cueva Redonda. Después de las proyecciones, la música y las concreciones realzadas artificialmente, esta última impresión devuelve al visitante a la superficie y vuelve a mostrar hasta qué punto una luz distinta puede cambiar el aspecto de la misma piedra caliza.

Consejos de los locales

  • Buscar los anzuelos

    No hay que observar únicamente las grandes columnas: los «Hams» que dan nombre a las cuevas son formaciones finas y curvadas que recuerdan a anzuelos. Merece la pena mirar de nuevo, especialmente en los techos y bordes rocosos.

  • Evitar la media mañana

    Los recorridos de media mañana pueden estar más concurridos. Una franja temprana cercana a la apertura o una cita posterior disponible suele ofrecer más tranquilidad para contemplar las concreciones y los reflejos.

  • No limitarse a atravesar el jardín

    La Cueva Redonda es más que un acceso: la luz natural, el jardín y las aves autóctonas que viven en libertad forman el contrapunto a las galerías iluminadas artificialmente. Aquí merece la pena detenerse de manera consciente.

  • Combinar la cueva y la cala

    Después del recorrido subterráneo, Cala Anguila o Cala Mendia son buenas opciones para pasar al mar. Lo mejor es planificar la visita a la playa en torno a la franja horaria fija de las cuevas, y no al revés.

  • Elegir la parada directa

    Para llegar en autobús, «Dinosaurland - Coves Hams» es la parada más práctica: se encuentra directamente junto al recinto. Así, entre la llegada del autobús y el acceso organizado cada hora solo queda un trayecto corto.

28°C Cala Anguila-Cala Mendia
¿Qué son las Coves dels Hams y por qué merece la pena visitarlas?
Las Coves dels Hams son un sistema acondicionado de cuevas de estalactitas situado cerca de Porto Cristo, en el este de Mallorca. Se pueden ver una zona de jardín abierta, la Cueva Azul con una proyección sobre el pasado de Mallorca y la Cueva Clásica, formada por doce galerías. Allí, estalactitas, estalagmitas, columnas y finas cortinas minerales conducen hasta el lago subterráneo «Mar de Venecia». La visita merece la pena sobre todo por la alternancia entre auténtica geología cavernaria y una escenificación moderna basada en cine, luz y música.
¿De dónde procede el nombre Coves dels Hams?
La palabra mallorquina «Hams» significa anzuelos. El nombre hace referencia a unas inusuales formaciones curvadas de la cueva, cuyas puntas no crecen simplemente hacia abajo en vertical, sino que recuerdan a pequeños ganchos. Son más delicadas que algunas de las grandes columnas calcáreas y, por eso, pueden pasar fácilmente desapercibidas. Quien observe también los techos, los bordes y los pequeños salientes rocosos durante el recorrido comprenderá mejor el nombre que quien se limite a mirar las estalactitas y estalagmitas de mayor tamaño.
¿Cuándo se descubrieron las Coves dels Hams?
Pedro Caldentey Santandreu descubrió las cuevas el 2 de marzo de 1905 mientras buscaba ónice en la zona. Pocos años después, generó él mismo electricidad mediante un molino de agua, una dinamo y un estanque para iluminar los espacios subterráneos y acondicionarlos para las visitas. Resulta destacable que la cercana Porto Cristo todavía no tuviera luz eléctrica en aquella época. Esta temprana iluminación sigue siendo importante para la identidad del recinto, aunque desde entonces se hayan añadido proyecciones modernas y espectáculos de luces.
¿Cuál es el horario de apertura y cuánto cuesta la entrada?
Las Coves dels Hams abren de miércoles a domingo de 10 a 17 horas; los lunes y martes permanecen cerradas. La entrada es de pago, pero no se dispone de un precio actual y conviene comprobarlo antes de la visita. Como la disponibilidad y las normas especiales pueden cambiar, se recomienda consultar la información vigente, especialmente en días festivos. Las visitas guiadas comienzan a cada hora en punto durante el horario de apertura, por lo que resulta conveniente reservar una franja horaria y llegar puntualmente.
¿Cuánto dura una visita a las Coves dels Hams?
Para la mayoría de las visitas es realista calcular entre una y dos horas. Este tiempo incluye el recorrido guiado por las distintas zonas de las cuevas, el documental de la Cueva Azul y el espectáculo musical junto al lago subterráneo. A ello se suman el registro, el acceso y los desplazamientos por el recinto. Como las visitas guiadas comienzan a cada hora en punto, también conviene reservar un margen de tiempo. Quien desee observar tranquilamente las formaciones o quedarse en el jardín después del recorrido no debería situar la visita entre dos actividades con horarios demasiado ajustados.
¿Cuál es el mejor momento del día para una visita lo más tranquila posible?
A media mañana puede haber más demanda y, por tanto, menos tranquilidad. Quien pueda elegir debería reservar una franja temprana cercana a la apertura o un recorrido posterior que siga disponible. Lo decisivo no es únicamente la hora del día, sino la ocupación de la cita concreta. Reservar con antelación mejora las posibilidades de elección. Como las visitas comienzan cada hora, también merece la pena llegar un poco antes del inicio reservado, en lugar de tener que buscar el aparcamiento y la entrada poco antes de la hora en punto.
¿Cómo se llega desde Palma o desde el aeropuerto?
Desde el aeropuerto de Palma, el trayecto recorre primero 63 kilómetros por carretera hasta Cala Anguila-Cala Mendia y dura unos 55 minutos. La ruta pasa por la Ma-15 y después por la Ma-4020. Desde el centro de Palma son 66 kilómetros por carretera; el trayecto dura unos 61 minutos y también sigue la Ma-15 y la Ma-4020. Estos datos terminan expresamente en Cala Anguila-Cala Mendia. Para el último tramo hasta el recinto de las cuevas, hay que seguir en la red viaria local las indicaciones hacia Porto Cristo y Coves dels Hams junto a la Ma-4020.
¿Hay aparcamiento y se puede llegar en autobús?
El recinto de las cuevas dispone de aparcamiento gratuito. En la zona de entrada también hay aseos, servicios gastronómicos y una tienda de recuerdos. Para llegar en transporte público, la parada «Dinosaurland - Coves Hams», con el código 33046, es la opción más práctica, ya que se encuentra directamente junto a la atracción. Desde Palma, la línea 401 de TIB llega a esta parada. Como los horarios pueden cambiar y las visitas a las cuevas están vinculadas a franjas horarias fijas, conviene dejar un margen suficiente entre la llegada del autobús y el comienzo.
¿Las Coves dels Hams son adecuadas para visitarlas con niños?
La variada sucesión de espacios atrae a muchas familias: primero se encuentran el jardín y la luz natural; después, las proyecciones de la Cueva Azul, las formaciones de la Cueva Clásica y, finalmente, el espectáculo musical junto al lago subterráneo. Aun así, el recinto no es una zona de juegos de acceso libre. El camino incluye escaleras y puede estar húmedo en algunos puntos, por lo que los niños más pequeños deben ir acompañados de cerca. Reservar una franja horaria reduce la espera; para una jornada familiar más larga, la visita también puede combinarse con Dinosaurland o con una cala cercana.
¿Qué ropa y calzado son adecuados para el recorrido por las cuevas?
El calzado cerrado con suela adherente es la mejor opción, porque el recorrido incluye escaleras y suelos húmedos. Las sandalias lisas o el calzado de baño mojado son menos apropiados, especialmente si la visita se planea justo después de pasar un rato junto al mar. No se necesita un equipo voluminoso; es más importante tener las manos libres en las escaleras y guardar de forma segura las cámaras o los teléfonos. Durante el recorrido, las zonas van cambiando entre el jardín abierto, la Cueva Azul, las galerías de la Cueva Clásica y el lago subterráneo.
¿Está permitido hacer fotografías en las Coves dels Hams?
Está permitido hacer fotos en el recinto. Los motivos son muy diferentes: luz natural en el jardín de la Cueva Redonda, proyecciones azules, concreciones iluminadas de forma puntual y reflejos sobre el «Mar de Venecia». Es especialmente necesario mostrar consideración en los lugares donde los grupos se detienen en pasos estrechos o cuando comienza una representación. También merece la pena bajar la cámara de vez en cuando y dar tiempo a los ojos para adaptarse. Las delicadas formaciones en forma de gancho, las cortinas cristalinas y la profundidad espacial suelen aparecer con mayor claridad tras un momento sin una pantalla brillante.
¿Qué lugares cercanos pueden combinarse con la visita a las cuevas?
Las opciones más cercanas son Porto Cristo y las calas Cala Anguila y Cala Mendia. Porto Cristo resulta adecuado para pasear por el puerto o comer, mientras que las dos calas permiten contrastar el recorrido subterráneo con una estancia junto al mar. En las inmediaciones de las cuevas también se encuentra Dinosaurland, una opción especialmente práctica para una jornada familiar. En Porto Cristo están asimismo las Coves del Drac; quien planee visitar dos complejos de cuevas el mismo día deberá coordinar cuidadosamente los horarios de acceso independientes y prever suficiente tiempo para el trayecto y la espera.