Safari Zoo Mallorca: animales y safari en Sa Coma

Las jirafas y las cebras no aparecen detrás del siguiente muro mallorquín de piedra seca, sino a lo largo de una ruta de safari: Safari Zoo Mallorca, cerca de Sa Coma, combina un trayecto por amplias zonas de animales con una parte del parque que después se recorre a pie. Precisamente esta alternancia distingue la visita de la de un zoológico clásico, donde todo el recorrido transcurre por caminos entre recintos individuales.
El trayecto puede realizarse con el propio vehículo o con el tren safari. Mientras que en el exterior los protagonistas son los animales de mayor tamaño y los primates, la zona peatonal permite acercarse a otras instalaciones y al reptilario. Se indica que el parque alberga más de 600 animales; entre las especies mencionadas habitualmente figuran jirafas, cebras, monos, elefantes y reptiles.
Las familias valoran especialmente que el propio desplazamiento forme parte de la experiencia. Los niños observan primero a los animales desde el vehículo y después pueden seguir explorando la zona peatonal. También los adultos encuentran aquí algo más que una atracción vacacional: la historia del parque muestra cuánto ha cambiado la percepción social sobre el mantenimiento de animales salvajes desde su fundación.
Safari Zoo Mallorca se encuentra actualmente en una fase de transformación. Tras un cambio de operador, el recinto se está renovando gradualmente y orientando en mayor medida hacia el bienestar animal, la conservación de especies y la educación ambiental. Quienes conozcan relatos antiguos sobre el parque deben contar, por tanto, con cambios y comprobar de antemano cómo se desarrolla actualmente la visita.
Historia e importancia
Cuando el parque abrió sus puertas en 1969, su concepto era nuevo en las Baleares. Una iniciativa alemana llevó animales exóticos a Mallorca y combinó dos formas de encuentro: una zona de safari que se atravesaba en vehículo y un área para visitantes a pie. El primer emplazamiento se encontraba en una parcela situada justo al lado del recinto actual, cerca de Sa Coma.
La época de su fundación pertenecía a un periodo en el que el comercio internacional de animales salvajes estaba regulado de forma mucho menos estricta. La Convención de Washington sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas CITES no entró en vigor hasta 1975. Lo que hoy se contempla de forma crítica se consideraba entonces, en muchos lugares, una parte habitual de los zoológicos, los circos y las colecciones privadas de animales. También en Mallorca, el entretenimiento y la presentación directa de animales exóticos tuvieron inicialmente más protagonismo que los programas modernos de conservación.
Del espectáculo al parque de animales
Durante décadas, el parque ofreció exhibiciones con animales salvajes, así como paseos en poni y burro. Este tipo de propuestas no era en absoluto inusual en su época, pero desde la perspectiva actual muestra con especial claridad hasta qué punto han cambiado las expectativas respecto a las instituciones zoológicas. Las antiguas exhibiciones se fueron abandonando progresivamente. En su lugar cobraron importancia el respeto por los animales, la transmisión de conocimientos y la cuestión de las condiciones en las que viven las especies mantenidas.
Este cambio no consiste únicamente en una señalización nueva. El trabajo zoológico moderno se orienta cada vez más hacia programas internacionales coordinados de cría y conservación. En Europa, la EAZA coordina, entre otros, programas para especies amenazadas destinados a mantener poblaciones sanas y genéticamente viables. La orientación más reciente del parque cerca de Sa Coma enlaza con esta concepción del cuidado de animales.
Traslado al recinto actual
A comienzos de la década de 1990 cambió la dirección. Bajo el nombre Safari-Zoo Mallorca, la actividad se trasladó al recinto actual, de 23 hectáreas. El principio original se mantuvo: después del trayecto por la zona de safari viene una sección que se visita a pie. De este modo se conservó la particular estructura de la experiencia, aunque cambiaran el emplazamiento, las instalaciones y los operadores.
Una fuerte tormenta golpeó el recinto en 2001. Se perdió una parte considerable de la vegetación, y los árboles caídos y los caminos dañados marcaron el terreno. La pérdida de la cubierta vegetal intensificó la erosión del suelo; al mismo tiempo, la presión del ramoneo de los herbívoros dificultó su regeneración natural. Las consecuencias de este acontecimiento explican por qué el desarrollo del suelo, la sombra y la vegetación desempeñó un papel especial en la posterior renovación del parque.
Un nuevo comienzo bajo Rain Forest
En enero de 2025, Rain Forest asumió la gestión del parque. La empresa también opera centros Bioparc en Valencia, Fuengirola y Gijón y anunció una profunda remodelación en Mallorca. El objetivo es dar prioridad a hábitats más modernos, el bienestar animal, la conservación de la naturaleza y la educación ambiental.
Por ello, Safari Zoo Mallorca no es una obra expositiva completamente terminada. Se encuentra en un proceso de desarrollo en el que se modifican estructuras antiguas y se crean nuevas propuestas educativas. Para los visitantes, esta ruptura es importante: las experiencias históricas del parque anterior no pueden trasladarse sin más a su estado actual o futuro.
Qué se puede ver
La escena decisiva no se desarrolla delante de una única pajarera, sino en un carril. El vehículo avanza por zonas abiertas de animales, mientras cebras, jirafas y otros habitantes se hacen visibles desde perspectivas cambiantes. En lugar de caminar de una instalación a otra, el visitante permanece primero en el interior protegido del coche o toma asiento en el tren safari.
La ruta de safari
El circuito de safari señalizado tiene 3 kilómetros de longitud. A lo largo de él se observan mamíferos de mayor tamaño y primates, entre ellos jirafas, cebras y monos. Las propuestas y presentaciones más recientes del parque también mencionan rinocerontes e hipopótamos. Sin embargo, los animales que pueden verse bien durante un recorrido concreto dependen de su comportamiento. Un parque de animales no es una exhibición con un programa fijo de actuaciones: algunos animales permanecen cerca de la ruta, mientras que otros se mantienen más alejados o descansan fuera del mejor ángulo de visión.
El lento trayecto cambia la percepción. En una jirafa no solo se aprecia su altura, sino también su movimiento tranquilo entre los demás animales. Las cebras no aparecen como una imagen aislada detrás de un cristal, sino como parte de un espacio abierto más amplio. Los monos, por su parte, pueden acercarse mucho a los vehículos. Precisamente por eso se aplican normas estrictas en la zona de safari: no está permitido salir, abrir las ventanillas, alimentar a los animales ni detenerse en la zona de los babuinos.
El tren safari
Quienes no deseen recorrer el parque con su propio coche pueden utilizar el tren safari. El trayecto permite vivir la misma experiencia básica sin la responsabilidad de conducir. Resulta especialmente práctico para los viajeros sin coche de alquiler y para las familias que desean observar juntas durante el recorrido.
Para las excursiones organizadas se describe un trayecto en tren de unos 30 minutos. Sin embargo, solo constituye una parte de la estancia. El tren no sustituye la posterior zona peatonal, y su hora de salida no debe confundirse con la hora general de llegada. Si se ha asignado una salida del tren, conviene estar en el parque con suficiente antelación.
Primates a lo largo de la ruta
Los monos se encuentran entre los habitantes más llamativos de la zona de circulación. El parque también dedica ahora una ruta temática propia a los primates. Aquí resulta especialmente importante mantener una conducta prudente dentro del vehículo. Las ventanillas permanecen cerradas y no se efectúan paradas en la zona de los babuinos. Lo que al principio puede parecer estricto protege a ambas partes: los animales no deben acostumbrarse a recibir comida de los coches ni tener acceso a objetos del interior.
La cercanía suele resultar más impresionante que la visión distante de un animal de mayor tamaño. Al mismo tiempo, no debe confundirse con un contacto directo. El atractivo reside en observar los movimientos, el comportamiento del grupo y las reacciones dentro de la zona de los animales, no en atraerlos ni tocarlos.
La zona peatonal
Después del safari cambia el ritmo. En la parte transitable a pie pueden contemplarse de cerca otras instalaciones de animales. Históricamente, esta división en dos partes ya formaba parte del primer parque de 1969 y se mantuvo durante el traslado al recinto actual.
La zona peatonal también ofrece a las familias la oportunidad de hacer pausas después del trayecto. Se mencionan áreas de juego para niños, y el parque dispone asimismo de oferta gastronómica. Aun así, el centro de atención sigue siendo la observación de los animales. Quien complete únicamente la ruta de safari y se marche inmediatamente después solo habrá visto una parte de las instalaciones.
Elefantes y cuidado animal
Los elefantes asiáticos no están presentes únicamente como grandes animales atractivos para el público. El programa educativo actual aborda las medidas de enriquecimiento y el entrenamiento veterinario. De este modo, los visitantes obtienen una visión de las tareas que se desarrollan detrás de las instalaciones visibles.
El enriquecimiento de los animales también forma parte del concepto moderno de cuidado. Por ello, quienes presencien estas actividades deben entenderlas menos como un espectáculo que como una muestra del cuidado animal cotidiano.
Reptilario y especies de menor tamaño
El reptilario ofrece un enfoque distinto al de la zona abierta de safari. Después de los amplios espacios exteriores, la atención se dirige aquí a formas corporales, pieles y movimientos que pueden pasar fácilmente desapercibidos. Los reptiles forman parte desde hace mucho tiempo de la población animal del parque y también fueron destacados en presentaciones antiguas junto con crías nacidas en el zoológico.
Precisamente el contraste hace interesante esta parte. En el exterior, la distancia y el movimiento determinan la observación; con los reptiles cuentan la paciencia y una mirada atenta. Un animal que al principio parece inmóvil puede adaptarse intensamente a su entorno mediante su color y estructura.
Propuestas educativas
Además de la información clásica sobre los animales, el parque menciona rutas temáticas sobre primates y sobre adaptaciones en el reino animal. A ello se suma una propuesta de realidad virtual. Estas estaciones pretenden explicar relaciones que apenas resultan visibles durante un simple trayecto: hábitats, adaptaciones corporales, amenazas y el trabajo con especies concretas.
Dado que el recinto está cambiando desde el relevo del operador, las rutas y las actividades pueden adaptarse. Por ello, el plano actual del parque resulta más útil que los mapas antiguos. No solo muestra el camino, sino que también ayuda a coordinar de forma lógica el safari, la zona peatonal y las posibles actividades de cuidado animal.
La visita
Al principio hay que tomar una decisión práctica: realizar el circuito con el propio vehículo o usar el tren safari. Ambas opciones atraviesan la zona de animales, pero el desarrollo es diferente. Con el vehículo propio se permanece dentro del coche durante todo el circuito de safari y se sigue la ruta establecida. Con el tren, la planificación depende de la salida asignada.
Llegar y orientarse
Antes de comenzar merece la pena consultar el plano actual del parque. Aunque el safari constituye la parte más llamativa, no representa toda la visita. Quienes deseen ver la zona peatonal, el reptilario y las propuestas educativas no deberían finalizar su estancia inmediatamente después del recorrido.
No existe una duración de visita que resulte adecuada para todos. Solo el trayecto en tren se describe con una duración aproximada de 30 minutos; a ello se suman la llegada, la orientación y el recorrido a pie. Las familias con niños pequeños, los fotógrafos de animales y los visitantes que desean seguir actividades de cuidado animal necesitan, naturalmente, cantidades de tiempo distintas.
El momento adecuado
Una recomendación antigua aconseja llegar temprano porque entonces pueden observarse sesiones de alimentación. Esto no garantiza la presencia de animales concretos ni actividades determinadas. Lo decisivo es el programa diario vigente, ya que la alimentación, el enriquecimiento y el entrenamiento veterinario también se adaptan a las necesidades de los animales.
Para evitar en lo posible las prisas, lo más importante es no llegar justo antes de una salida prevista del tren. La salida del autobús de enlace, la llegada al parque y el comienzo del circuito de safari son momentos distintos. Quien los diferencie comenzará con más tranquilidad y no tendrá que acortar después la visita a la zona peatonal.
Visita durante una fase de remodelación
Desde que Rain Forest asumió la gestión, el parque se encuentra en proceso de renovación. Esto puede significar que los caminos, las zonas de animales o las actividades hayan cambiado respecto a relatos de viaje antiguos. La actualidad es especialmente importante en un zoológico: los animales pueden trasladarse, las instalaciones se remodelan y los programas diarios se adaptan.
Por ello, los horarios de apertura y los precios de entrada deben comprobarse justo antes de la visita. Aquí se evita deliberadamente repetir horas y cantidades concretas, ya que pueden cambiar y aparecen en campos de datos propios de la página.
Cómo llegar y aparcamiento
El parque se encuentra fuera de la franja costera densamente urbanizada, junto a la conexión entre Porto Cristo y Son Servera, cerca de Sa Coma. Quienes lleguen con su propio coche pueden utilizarlo después, si lo desean, para el circuito de safari.
Desde el aeropuerto de Palma
Desde el aeropuerto de Palma hasta Sa Coma hay 68 kilómetros por carretera a través de la Ma-15. El trayecto dura alrededor de 60 minutos. Esta indicación corresponde al recorrido hasta Sa Coma, no hasta la entrada exacta de Safari Zoo Mallorca. Desde allí, el último tramo continúa en dirección a la carretera entre Porto Cristo y Son Servera hasta el parque.
La Ma-15 es la conexión esencial de oeste a este para este trayecto. Sobre todo al calcular el tiempo necesario para una salida fija del tren, conviene dejar margen adicional para abandonar el recinto del aeropuerto, el tráfico y la orientación al llegar al destino.
Desde el centro de Palma
Desde el centro de Palma hasta Sa Coma, el recorrido por carretera es de 70 kilómetros. El trayecto por la Ma-15 dura alrededor de 67 minutos. También en este caso el tiempo de viaje termina, a efectos del cálculo, en Sa Coma; después hay que añadir el breve trayecto hasta Safari Zoo Mallorca.
Para una excursión de un día desde Palma, el desplazamiento constituye por tanto una parte propia del programa. Conviene no encajar el safari y la zona peatonal entre dos compromisos con poco margen. El regreso vuelve a realizarse por la Ma-15 en dirección al centro de la isla y Palma.
Sin vehículo propio
Sa Coma está conectada con la red pública de autobuses; las paradas más cercanas se muestran por separado en la página. Además, el parque ofrece conexiones propias de autobús desde varias localidades costeras, entre ellas S’Illot, Sa Coma, Cala Millor y Cala Bona. Algunas rutas adicionales solo circulan determinados días o bajo condiciones especiales de reserva.
Es importante diferenciar el traslado del safari. La hora de salida de un autobús de enlace no corresponde al comienzo del recorrido por la zona de animales. Para el tren safari se aplica la salida indicada en la planificación de cada visita.
Líneas de autobús a Safari Zoo Mallorca
| Línea | Trayecto | Salidas/día | Primera | Última |
|---|---|---|---|---|
| A42 | Cala Bona - Aeroport | 336 | 00:13 | 23:22 |
| 401 | Cala Millor - Palma | 328 | 00:09 | 23:48 |
| 424 | Cala Rajada - Portocristo | 172 | 07:55 | 23:43 |
| 425 | Cala Bona - Portocristo | 164 | 07:49 | 22:24 |
De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.
Cómo llegar en autobús
Palmeres 2 (51005) · 1,0 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Palmeres 1 (51006) · 1,0 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Savines 1 (51002) · 1,4 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Savines 2 (51001) · 1,4 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Estanyol (51014) · 1,5 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Cala Nau (51013) · 1,6 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Av. Llevant 1 (51016) · 1,8 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Av. Llevant 2 (51017) · 1,8 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
- 424Cala Rajada - Portocristo · Täglich
- 425Cala Bona - Portocristo · Täglich
- A42Cala Bona - Aeroport · Täglich
Bon Temps 1 (51019) · 2,0 km en línea recta
- 401Cala Millor - Palma · Täglich
Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.
En los alrededores
Después de observar a los animales, la costa está lo bastante cerca como para ofrecer un cambio claro de escenario. Sa Coma es una localidad vacacional de la costa oriental de Mallorca, con una larga playa de arena, infraestructura turística y conexiones con las localidades costeras vecinas. Esto permite combinar fácilmente la visita al zoológico con una estancia posterior junto al mar, sin tener que planificar otro gran desplazamiento por la isla.
Sa Coma y la playa
La playa de Sa Coma es adecuada para terminar tranquilamente el día después del safari y el recorrido a pie. La combinación resulta especialmente lógica para las familias: el parque de animales constituye la parte activa del programa y, después, queda tiempo para bañarse, comer o pasear. En días muy calurosos también puede ser conveniente invertir el orden, siempre que los horarios actuales de visita y salida del parque lo permitan.
Punta de n’Amer
Entre Sa Coma y Cala Millor se encuentra el espacio natural Punta de n’Amer. Ofrece un contrapunto paisajístico al parque de animales diseñado: allí cobran protagonismo la vegetación costera, los caminos y las vistas al mar. Para combinar ambos lugares el mismo día hay que reservar suficiente tiempo, pues una breve visita puede convertirse fácilmente en un paseo más largo.
Cala Millor, Cala Bona y S’Illot
Cala Millor y Cala Bona se encuentran al norte de Sa Coma, mientras que S’Illot se extiende hacia el sur. Las tres localidades resultan interesantes como puntos de partida porque el parque menciona traslados propios por la costa en rutas seleccionadas. Quienes se alojen allí no tienen necesariamente que utilizar un coche de alquiler solo para visitar el zoológico.
Porto Cristo también puede incorporarse como otra parada costera. La carretera hacia el parque discurre en su dirección, por lo que Safari Zoo Mallorca puede integrarse en una excursión por la costa oriental. Aun así, conviene reservar un bloque de tiempo propio para otros lugares de interés; el safari y la zona peatonal son más que una breve parada para hacer fotos.
La localidad
Sa Coma en la guía de la localidadInformación útil para la visita
La norma más importante parece sencilla: en la zona de safari todos permanecen dentro del vehículo. Las puertas y las ventanillas no se abren, y no está permitido detenerse en el tramo de los babuinos. Los animales no pueden alimentarse ni desde el coche ni en la zona peatonal. Estas reglas protegen por igual a los visitantes, los vehículos y los animales.
En el propio coche
La ruta debe recorrerse despacio, sin acosar a los animales ni abandonar el camino establecido. Quienes no se sientan cómodos conduciendo entre animales que se mueven libremente deberían optar por el tren safari.
Es más importante disponer de buena visibilidad a través de los cristales. Las fotografías se toman desde el vehículo cerrado; no se puede abrir la ventanilla ni detenerse en la zona de los babuinos para hacer una foto.
A pie por el parque
Para la parte transitable a pie conviene llevar calzado cómodo. El recinto incluye más que la ruta para vehículos, y quienes observen con atención el reptilario, las instalaciones de animales y las estaciones educativas permanecerán más tiempo en los caminos. En los espacios abiertos, la protección solar y el agua potable forman parte de una preparación sensata. Se permite llevar agua en recipientes que no sean de vidrio; según las normas del parque, la comida y otras bebidas no están permitidas fuera de las zonas destinadas a ello.
Con niños
La combinación de un recorrido en vehículo, animales y áreas de juego está orientada a las familias. Antes de entrar debe explicarse a los niños que los monos no pueden alimentarse pese a su cercanía y que las ventanillas no deben abrirse bajo ninguna circunstancia. Tampoco encaja con una observación tranquila atraer a los animales haciendo ruido o golpear los cristales.
La zona peatonal evita que toda la visita transcurra sentados. Aun así, las expectativas deben ser realistas: los animales no siguen un guion fijo. No todas las especies se encuentran cerca de la ruta en cada recorrido, y los periodos de descanso son una parte normal de su día.
Qué no se debe esperar
Safari Zoo Mallorca no es un safari en libertad. Los animales viven en un parque gestionado con criterios zoológicos y la ruta atraviesa zonas delimitadas. La zona de circulación tampoco es un recinto de contacto. La cercanía surge del trazado de la ruta, no de un contacto permitido.
El parque tampoco es una reliquia inalterada de su época fundacional. Desde el cambio de operador se siguen desarrollando las instalaciones, los contenidos y los conceptos de cuidado animal. Las fotografías y experiencias antiguas pueden tener valor histórico, pero no reflejan necesariamente el estado actual.
Consejos de los locales
Llegar temprano al programa diario
Se recomienda llegar temprano porque entonces pueden observarse sesiones de alimentación. Lo decisivo sigue siendo el programa diario vigente: el cuidado y el enriquecimiento se adaptan a las necesidades de los animales.
No confundir la hora del tren
La salida de un autobús de enlace no corresponde al comienzo del circuito de safari. Quienes utilicen el tren safari deben comprobar la hora asignada y llegar al parque con suficiente antelación.
Normas en la zona de los monos
No está permitido detenerse en la zona de los babuinos, y las ventanillas permanecen cerradas durante todo el safari.
Continuar después del trayecto
El circuito de safari es solo la primera parte. En la zona peatonal esperan otras instalaciones de animales, el reptilario y propuestas educativas. Quien se marche justo después del trayecto se perderá una parte esencial del parque.
Combinar el parque y la playa
La playa de Sa Coma es una buena continuación de la visita al zoológico. Quienes prefieran más movimiento pueden combinar el día con Punta de n’Amer, pero deberían reservar para ello un bloque de tiempo propio.