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Talaia de Son Jaumell: torre en ruinas sobre Cala Mesquida

Talaia de Son Jaumell, Mallorca
Unukorno, Wikimedia Commons, CC BY 4.0 (recortada/redimensionada via mallorca.com)

En lo alto de la costa de Capdepera, la Talaia de Son Jaumell se alza como un signo de exclamación de piedra sobre la cresta. De la antigua torre de vigilancia solo queda una ruina. Precisamente este aspecto austero hace que el lugar resulte impresionante: mampostería erosionada en un paisaje costero abierto.

La torre no es un destino para hacer una breve parada al borde de la carretera. La visita comienza abajo, en Cala Mesquida o Cala Agulla, y continúa a pie por caminos forestales, senderos pedregosos y tramos más empinados. Quien llega arriba contempla ambas calas, la costa de Capdepera y el relieve del noreste de Mallorca desde una perspectiva que apenas puede intuirse desde la playa.

La Talaia de Son Jaumell merece la pena sobre todo para excursionistas que quieran combinar paisaje e historia. La ruina en sí es abarcable; la verdadera experiencia surge de la subida, la ubicación expuesta y las amplias vistas. En cambio, el terreno es menos apropiado para un paseo improvisado, niños muy pequeños o excursionistas sin experiencia.

Historia e importancia

Antes de que la Talaia de Son Jaumell se convirtiera en una ruina silenciosa, su ubicación cumplía una función muy práctica. La torre, construida en el siglo 16, servía como torre de vigilancia costera. Su posición sobre una elevación visible desde lejos permitía controlar el tramo de costa de Cala Mesquida y Cala Agulla, así como grandes partes del territorio de Capdepera.

La torre de vigilancia costera

La importancia histórica de la construcción se entiende mejor desde la cima. La torre no se levantó allí porque el lugar fuera cómodo para construir, sino porque desde este punto podían observarse al mismo tiempo el mar, las calas y la costa. Lo que hoy exige esfuerzo durante la subida —la altura, el terreno rocoso y la distancia hasta la carretera más cercana— suponía una ventaja decisiva para un puesto de observación. La forma de la torre y su emplazamiento sobre la estrecha cresta siguen dirigiendo la mirada hacia el exterior: a la línea costera, a las calas y al paisaje montañoso del noreste de Mallorca.

De puesto de vigilancia a ruina

La mampostería de piedra deteriorada delimita el antiguo cuerpo del edificio, mientras el viento y la intemperie atraviesan sin obstáculos las partes abiertas. Por ello, la Talaia parece menos un monumento cerrado que una parte de la propia cima.

Precisamente su estado ruinoso permite comprender la elección original del emplazamiento. Entre los restos de los muros queda patente lo aislado y expuesto que estaba el puesto. Las vistas que hoy constituyen el objetivo de la excursión fueron en su día la base de su función. Así, la importancia de la Talaia de Son Jaumell se revela a través del terreno y de los ejes visuales que rodean la torre.

Qué hay que ver

Poco antes de llegar, la ruina aparece al final de la cresta. No se eleva como una torre cerrada, sino como un resto irregular de piedra clara y erosionada. Aquí el viento suele ser considerablemente más fuerte que en los tramos protegidos de la subida. El terreno desciende alrededor de la mampostería y la vista se abre casi sin transición sobre el mar, las calas y las montañas costeras.

La torre cónica en ruinas

La antigua torre de vigilancia tenía forma cónica. Se conservan partes de la sólida mampostería en las que todavía puede apreciarse la curvatura. La Talaia de Son Jaumell es, expresamente, una ruina.

Vista de cerca, la mampostería resulta áspera y elemental. Algunas partes se mantienen más altas, mientras que otras han quedado reducidas a restos de piedra de poca altura. Como la construcción parece abierta y sin protecciones, la prudencia es más importante que buscar un supuesto recorrido de visita establecido. Las piedras son una construcción histórica, no una escalera ni una estructura para trepar.

La forma reducida posee su propio atractivo, pues apenas hay elementos que distraigan de la interacción entre arquitectura y emplazamiento. La torre ocupa el punto más destacado de la cresta; su silueta redondeada y achaparrada sigue siendo claramente reconocible tanto al acercarse como al mirar atrás durante el descenso.

El emplazamiento en la cima

La ruina se encuentra sobre una cresta, y su relación directa con la costa cercana intensifica la impresión. Entre el nivel de la playa y la cima se gana bastante altura en una distancia relativamente corta. Por ello, algunos tramos parecen especialmente empinados, sobre todo cuando el terreno está suelto.

Los antiguos restos de los muros y el entorno rocoso forman el mirador. Precisamente por eso, las vistas no deben buscarse únicamente desde la propia torre. El emplazamiento expuesto define la experiencia de la visita más que cualquier detalle arquitectónico. Incluso en un día tranquilo puede soplar con fuerza sobre la cresta; cuando el viento es más intenso, el terreno abierto exige precaución adicional.

Las vistas de Cala Mesquida

Cala Mesquida se distingue con especial claridad desde la cima. La playa, la cala y el terreno situado detrás quedan muy abajo, mientras la línea costera continúa hacia el noreste. Desde aquí arriba puede verse cómo la zona de baño se sitúa entre el mar, el paisaje de dunas y el terreno ascendente.

Quien haya subido desde Cala Mesquida puede reconstruir al menos parcialmente su propio recorrido en el paisaje. La proximidad espacial de la playa no debe ocultar el carácter del sendero: el desnivel y los pasos rocosos convierten la escapada en una verdadera excursión.

Las vistas de Cala Agulla y Capdepera

En el otro lado, las vistas se abren en dirección a Cala Agulla y sobre la costa de Capdepera. Se alternan zonas boscosas, crestas rocosas y el azul del mar. Este contraste entre ambas calas es uno de los principales motivos para subir: abajo se vive cada cala por separado; arriba pueden situarse ambas dentro del trazado del paisaje costero.

Con buena visibilidad, la impresión se extiende mucho más allá del entorno inmediato de la torre. Aun así, merece la pena no mirar solo a lo lejos. La vegetación de la cresta, el terreno pedregoso y la posición aislada de la ruina cuentan tanto sobre este lugar como el panorama.

La visita

La visita comienza con una decisión: ¿se llegará a la torre desde Cala Mesquida, desde Cala Agulla o mediante una ruta que conecte ambas calas? Todas las variantes convierten la Talaia de Son Jaumell en un destino de senderismo. No existe un acceso directo en coche hasta la ruina.

Subida por el Coll de Marina

Una ruta documentada comienza en el Camí del Coll de Marina y asciende desde allí hasta la Talaia. Este recorrido lineal hasta la torre dura 50 minutos. Este tiempo no describe la excursión completa con regreso, descansos y estancia en la cima. Por tanto, debe reservarse bastante más tiempo para la visita, especialmente si se desea fotografiar tranquilamente la ruina y contemplar las vistas.

Al principio, el trazado del camino resulta relativamente fácil de seguir. Más adelante, los tramos anchos se convierten en un sendero de montaña más estrecho. La subida es corta, pero exigente, y gana altura rápidamente. En la parte final, la vegetación baja, la roca y el terreno abierto acompañan el camino hasta la torre.

Subida desde Cala Mesquida

Desde Cala Mesquida, el acceso atraviesa primero el paisaje costero y avanza en dirección a la cresta. Los puntos rojos y azules de los caminos pueden ayudar a orientarse, pero la señalización es débil en algunos lugares. Por ello, conviene llevar un mapa de senderismo actualizado o una ruta guardada, aunque la ruina sea visible temporalmente desde la playa.

La subida directa desde el lado izquierdo de Cala Mesquida se considera especialmente exigente. Los tramos empinados y rocosos y la grava suelta requieren resistencia, seguridad al pisar y concentración. El hecho de que la torre parezca cercana no debe llevar a subestimar la dificultad ni el camino de regreso.

Subida desde Cala Agulla

Cala Agulla también sirve como punto de partida. El acceso por este lado se describe como una alternativa más moderada a la variante directa, especialmente empinada, desde Cala Mesquida. Aun así, sigue siendo una excursión de montaña por terreno pedregoso. También aquí se necesitan calzado resistente y una condición física básica razonable.

Una ruta circular más amplia puede conectar Cala Agulla, la Talaia de Son Jaumell y Cala Mesquida. Su atractivo reside en los cambios: bosque, senderos costeros, cima y dos calas aparecen dentro de una misma excursión. Sin embargo, una ruta así es distinta de una breve subida hasta la ruina y debe prepararse en consecuencia.

Estancia en la torre

En el destino no hay un recorrido prescrito. La ruina por sí sola no requiere mucho tiempo de visita; las vistas y el descanso después de la subida determinan la duración de la estancia. Salir temprano es especialmente recomendable cuando hace calor, pues las altas temperaturas aumentan notablemente el esfuerzo. Al mismo tiempo, en la cima puede hacer mucho viento. Antes de partir, conviene comprobar no solo la temperatura, sino también las condiciones del viento.

Las condiciones actuales de acceso deben consultarse antes de la excursión. No constan horarios fijos de apertura ni datos fiables sobre la entrada.

Cómo llegar y aparcar

El trayecto por carretera termina en Cala Mesquida; allí comienza el acceso a pie. Por tanto, las indicaciones de navegación hasta la localidad no deben confundirse con la llegada a la Talaia de Son Jaumell. Entre la zona de baño y la ruina hay un sendero, un desnivel considerable y, según la variante elegida, caminos de montaña empinados.

Desde el aeropuerto de Palma

Desde el aeropuerto de Palma, la ruta por carretera discurre por la Ma-15 y después por la Ma-4030 y la Ma-4040 hasta Cala Mesquida. El trayecto de 82 kilómetros por carretera dura unos 75 minutos. Esta indicación llega expresamente solo hasta la localidad y no incluye la subida a la ruina.

La Ma-15 cubre la parte más larga del trayecto por el interior de la isla. En el noreste, las demás carreteras atraviesan el territorio de Capdepera hasta Cala Mesquida. Para planificar la excursión, conviene no considerar la llegada como el inicio de una breve visita, sino como el punto de partida de un recorrido a pie independiente.

Desde el centro de Palma

Desde el centro de Palma hay 85 kilómetros por carretera hasta Cala Mesquida. El trayecto dura unos 82 minutos y también sigue la ruta Ma-15, Ma-4030 y Ma-4040. Una vez más, el tiempo medido de conducción termina en la localidad costera, no arriba, en la torre.

Quien llegue desde Palma debe calcular conjuntamente los trayectos de ida y vuelta, el tiempo de caminata y reservas suficientes para los descansos. La Talaia de Son Jaumell no es adecuada para una parada breve durante una ruta en coche, porque el recorrido a pie constituye la parte esencial de la visita.

El último tramo a pie

Desde Cala Mesquida, el camino se adentra en el paisaje situado detrás o a un lado de la cala. Como alternativa, la excursión comienza en Cala Agulla y alcanza la Talaia desde el otro lado. No consta ninguna parada de autobús en el entorno inmediato del lugar de interés. Incluso llegando a la región, la subida sigue siendo un recorrido a pie por terreno irregular. Para orientarse en el último tramo, una ruta de senderismo resulta más útil que un navegador de carretera que solo conozca Cala Mesquida como destino.

Líneas de autobús a Talaia de Son Jaumell

LíneaTrayectoSalidas/díaPrimeraÚltima
422Cala Mesquida - Cala Rajada2708:4521:45

De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.

Cómo llegar en autobús

  • Cala Mesquida (14018) · 2,0 km en línea recta

    • 422Cala Mesquida - Cala Rajada · Täglich

Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.

En los alrededores

Después del descenso, el mar parece más cercano que antes. Desde la Talaia, las calas formaban parte de un gran panorama costero; abajo, la playa, los pinos y las orillas rocosas vuelven a convertirse en espacios paisajísticos individuales. Precisamente este cambio hace atractiva la combinación de la excursión con una estancia en una de las dos calas.

Cala Mesquida

Cala Mesquida es el punto de partida más evidente y, al mismo tiempo, el lugar que proporciona a la torre su marco paisajístico por este lado. La cala es conocida por su playa de arena y el paisaje de dunas situado detrás. Las pasarelas de madera atraviesan zonas sensibles y canalizan el acceso antes de que los senderos continúen hacia las elevaciones circundantes.

Combinar la subida con una estancia en la playa es una opción natural, pero no debe llevar a considerar la excursión demasiado fácil. El calzado de baño no sustituye a las botas de senderismo en el camino rocoso. Quien quiera acercarse al agua después del descenso hará mejor en llevar aparte el equipo de playa, en lugar de recorrer todo el camino de montaña con calzado inadecuado.

Cala Agulla

Cala Agulla se encuentra al otro lado de la cresta y es un segundo punto de partida clásico. Allí, el camino hacia la Talaia atraviesa primero un paisaje costero más boscoso. En una ruta circular, la cala puede conectarse con Cala Mesquida, y la torre constituye el punto culminante más destacado entre ambos tramos costeros.

Esta variante muestra una mayor parte de los alrededores, pero también exige más planificación que un sencillo recorrido de ida y vuelta. Resulta especialmente importante decidir cómo se regresará al punto de partida y si la condición física, el tiempo y las horas de luz restantes son adecuados para completar todo el circuito.

Capdepera y Cala Ratjada

La costa alrededor de Capdepera y Cala Ratjada puede combinarse bien con la visita si se dedica un día completo de excursión al noreste de Mallorca. Ambas localidades se encuentran en la misma zona de la isla y ofrecen posibilidades para visitar el núcleo urbano o pasar un rato junto a la costa después de la caminata. La propia Talaia debe visitarse primero, mientras las fuerzas y las condiciones meteorológicas sean favorables para la subida.

Quien quiera seguir caminando por la costa de Artà encontrará otras calas y senderos costeros. Sin embargo, estas ampliaciones convierten la visita a la torre en una actividad considerablemente más larga. Deben prepararse y no iniciarse de manera espontánea solo porque desde la cima otros tramos de costa parezcan tentadoramente cercanos.

La localidad

Cala Mesquida en la guía de la localidad

Información útil para la visita

La primera impresión desde la playa puede engañar: la torre parece estar al alcance de la mano, pero el sendero es empinado y rocoso en algunos tramos y presenta grava suelta. Por tanto, la preparación más importante no consiste en una larga lista de equipo, sino en una evaluación sincera de la condición física, la seguridad al pisar y el tiempo.

Calzado y orientación

Para la subida se recomiendan encarecidamente botas de senderismo o trekking resistentes y con suela adherente. El calzado informal liso y las sandalias ofrecen muy poco agarre sobre la roca y la grava. Los pantalones largos pueden resultar agradables en los puntos donde el sendero estrecho pasa junto a vegetación baja.

Los puntos rojos y azules de señalización no son igual de visibles en todas partes. Una ruta guardada o un mapa de senderismo actualizado proporcionan seguridad adicional. Esto es especialmente importante en los cruces y durante el regreso, cuando la ruina ya no queda delante como punto de orientación visible.

Sol, agua y viento

En la mochila no deben faltar agua, protección solar y algo para cubrirse la cabeza. Cuando hace calor, la subida empinada se vuelve agotadora con rapidez. También conviene llevar algo de comida para hacer una pausa en la cima.

Al mismo tiempo, no debe subestimarse el viento. La Talaia se encuentra en una posición expuesta y junto a la torre suele soplar con mucha más fuerza que abajo, en la cala, o en los tramos de bosque protegidos. Los objetos sueltos deben guardarse de forma segura. Cuando las condiciones del viento son problemáticas, la zona abierta de la cima no es un buen lugar para adoptar posiciones arriesgadas al hacer fotografías.

Con niños

La excursión no se recomienda para niños pequeños. Los tramos empinados, las rocas y la grava exigen seguridad al pisar de manera autónoma; no es posible subir con un cochecito infantil. En el caso de niños mayores y acostumbrados a la montaña, la idoneidad depende de la ruta elegida, la condición física y las condiciones actuales.

No solo importa el camino de subida. Después de la pausa en la cima llega el descenso por el mismo terreno irregular, donde las piedras sueltas requieren atención adicional. Por ello, las familias deben reservar fuerzas suficientes y, en caso de duda, elegir la ruta más moderada o renunciar a la subida.

La ruina

En la Talaia de Son Jaumell se encuentran los restos expuestos de la torre de vigilancia. Esto significa también que la responsabilidad y el cuidado recaen en el visitante. Los residuos deben volver a la mochila y hay que proteger la vegetación situada fuera del sendero. Quien salga con estas expectativas experimentará la ruina tal como es: un puesto histórico de vigilancia aislado en un agreste paisaje costero.

Consejos de los locales

  • Elegir el lado más moderado

    La subida especialmente directa desde el lado izquierdo de Cala Mesquida es más empinada y exigente. Los excursionistas con menos experiencia harán mejor en elegir el acceso más amplio desde Cala Agulla o por el Coll de Marina.

  • No confiar demasiado en las señales

    Los puntos rojos y azules ayudan a orientarse, pero en algunos lugares apenas se distinguen. Una ruta de senderismo guardada previamente resulta más útil, sobre todo durante el descenso, que un simple navegador de carretera.

  • Prever el viento en la cima

    Junto a la torre aislada, el viento suele soplar con mucha más fuerza que abajo, en las calas. Antes de subir, además de comprobar la temperatura, conviene consultar las condiciones del viento.

  • Comparar ambas calas

    En la cima, no hay que limitarse a Cala Mesquida: un cambio seguro de posición alrededor de la ruina también abre las vistas hacia Cala Agulla y permite comprender la ubicación estratégica de la antigua torre de vigilancia.

  • Separar la excursión de la playa

    Quien quiera bañarse después del descenso debe llevar aparte las cosas de playa. Para la subida pedregosa, las botas de senderismo resistentes siguen siendo la elección correcta; el calzado de baño no es adecuado sobre roca y grava.

28°C Cala Mesquida
¿Qué es la Talaia de Son Jaumell y por qué merece la pena visitarla?
La Talaia de Son Jaumell es la ruina de una histórica torre de vigilancia costera situada sobre una cresta cerca de Cala Mesquida, en el noreste de Mallorca. La torre, construida en el siglo 16, solo se conserva parcialmente. Merece la pena por la combinación de la excursión, la mampostería en ruinas y el panorama costero. Desde la cima, las vistas abarcan Cala Mesquida, Cala Agulla y amplias zonas de la costa de Capdepera. Su ubicación expuesta permite comprender al mismo tiempo por qué este lugar fue elegido como puesto de observación: desde lo alto pueden contemplarse conjuntamente el mar, las calas y el paisaje costero. Por tanto, la visita es menos una simple contemplación que una combinación de excursión de montaña, experiencia paisajística y destino histórico.
¿Qué horarios de apertura y precios de entrada se aplican?
No constan horarios fijos de apertura fiables ni un precio de entrada actualizado. Por ello, los visitantes deben comprobar las condiciones actuales de acceso antes de la excursión. La Talaia es una torre en ruinas al aire libre, situada al final de un sendero de montaña; por tanto, los factores decisivos son sobre todo el tiempo, el estado del camino, la disponibilidad de suficientes horas de luz y la realización segura de la subida y el descenso. No existe un acceso directo en coche hasta la ruina. La visita comienza en Cala Mesquida o Cala Agulla y requiere un recorrido a pie por terreno irregular, empinado y rocoso en algunos puntos. Para la planificación deben tenerse en cuenta tanto la estancia en la ruina como el recorrido completo de ida y vuelta.
¿Cómo se llega desde el aeropuerto de Palma hasta la Talaia de Son Jaumell?
Desde el aeropuerto de Palma, la ruta por carretera pasa por la Ma-15, la Ma-4030 y la Ma-4040 hasta Cala Mesquida. Hasta allí hay 82 kilómetros por carretera y el trayecto dura unos 75 minutos. Estos datos se refieren expresamente solo a la localidad costera. El coche no llega hasta la torre en ruinas; desde Cala Mesquida continúa un recorrido a pie independiente por terreno parcialmente empinado y rocoso. Por tanto, al tiempo de conducción deben añadirse la subida, la estancia en la cima y el camino de regreso.
¿Cuánto dura el trayecto desde Palma?
Desde el centro de Palma, la ruta discurre por la Ma-15 y después por la Ma-4030 y la Ma-4040 hasta Cala Mesquida. El trayecto por carretera es de 85 kilómetros y dura unos 82 minutos. Sin embargo, de este modo solo se llega al punto de partida, no a la propia Talaia. La torre está situada sobre la cresta y solo es accesible a pie. Quien llegue desde Palma debe planificar la actividad como una excursión y reservar tiempo suficiente para ambos trayectos y para la subida y el descenso completos.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Talaia de Son Jaumell?
La ruta lineal documentada desde el Camí del Coll de Marina hasta la Talaia dura 50 minutos. No se trata del tiempo total de la excursión: hay que añadir el regreso, los descansos, las fotografías y la estancia en la ruina. El ritmo individual también depende en gran medida del calor, el terreno y la seguridad al pisar. Quien quiera conectar ambas calas mediante una ruta circular necesitará mucho más tiempo que para la subida directa y deberá planificar el recorrido completo antes de partir.
¿Qué dificultad tiene la subida?
La subida se describe como una excursión de dificultad media, aunque algunas variantes son considerablemente más exigentes. El terreno es empinado y pedregoso; en ciertos tramos, el sendero pasa por rocas y grava suelta. La variante directa desde el lado izquierdo de Cala Mesquida exige especialmente resistencia y seguridad al pisar. El acceso por Cala Agulla o el Coll de Marina se considera más moderado, pero sigue siendo una excursión de montaña. El calzado resistente y una valoración segura de las propias capacidades son imprescindibles.
¿Se puede subir desde Cala Mesquida y desde Cala Agulla?
Sí, ambas calas sirven como puntos de partida. Desde Cala Mesquida, los caminos atraviesan el paisaje costero y ascienden hasta la cresta; la variante especialmente directa desde el lado izquierdo se considera más empinada y difícil. Desde Cala Agulla puede llegarse a la Talaia mediante una aproximación más moderada. También es posible realizar una ruta circular que conecte Cala Agulla, la torre en ruinas y Cala Mesquida. Como la señalización es débil en algunos tramos, conviene guardar previamente la ruta elegida o seguirla en un mapa de senderismo.
¿La excursión es adecuada para niños?
La subida no se recomienda para niños pequeños. Los senderos empinados, los escalones de roca y la grava suelta exigen seguridad al pisar de forma autónoma y atención durante un periodo prolongado. Un cochecito infantil no es adecuado para este terreno. En el caso de niños mayores y con experiencia en senderismo, la idoneidad depende de la ruta, las condiciones meteorológicas y la condición física personal. También debe tenerse en cuenta que, después de la cima, aún queda todo el descenso, que sobre terreno suelto puede exigir tanta concentración como el camino de subida.
¿Qué equipo se necesita para la Talaia de Son Jaumell?
Se recomiendan botas de senderismo o trekking resistentes y con suela adherente, suficiente agua, protección solar, algo para cubrirse la cabeza y un poco de comida. Los pantalones largos pueden resultar cómodos en pasos estrechos junto a vegetación baja. Como los puntos rojos y azules del camino son poco visibles en algunos lugares, también debe llevarse un mapa de senderismo actualizado o una ruta guardada. Además, en la cima expuesta puede hacer mucho viento, por lo que los objetos sueltos deben guardarse de forma segura. El calzado informal liso, las sandalias y el calzado de baño ofrecen demasiado poco agarre en los tramos empinados y rocosos y sobre la grava suelta.
¿Qué se ve desde la cima?
Desde la Talaia se abre una amplia vista sobre Cala Mesquida, Cala Agulla y la costa de Capdepera. Resulta especialmente impresionante poder situar ambas calas dentro del trazado del paisaje costero desde un único punto elevado. La ruina ocupa una posición expuesta sobre la cresta, de modo que pueden verse al mismo tiempo zonas boscosas, laderas rocosas, playas y el mar. Las vistas explican de inmediato por qué este lugar fue elegido en su día para una torre de vigilancia costera.
¿Cuándo son mejores las condiciones para la subida?
Cuando hace calor, conviene salir temprano, porque la subida empinada se vuelve agotadora con rapidez. El viento es igual de importante: junto a la torre y sobre la cresta puede soplar con mucha más fuerza que abajo, en las calas. Antes de partir deben tenerse en cuenta conjuntamente la temperatura, el viento y el tiempo restante hasta el anochecer. En condiciones desfavorables, la cima expuesta no es un lugar adecuado para adoptar posiciones arriesgadas al hacer fotografías.
¿Con qué lugares cercanos puede combinarse la visita?
La opción más sencilla es combinar la excursión con Cala Mesquida o Cala Agulla. Ambas calas no solo son posibles puntos de partida, sino que también resultan adecuadas para descansar junto al mar después del descenso. Una ruta circular puede conectar las dos playas pasando por la Talaia, aunque requiere una planificación más cuidadosa del tiempo y del recorrido. Para un día completo de excursión por el noreste también pueden incluirse Capdepera y Cala Ratjada. Los demás senderos costeros en dirección a Artà solo deben iniciarse como una ampliación previamente preparada.