Palma: el calor puede restar un 16,3 % al PIB por persona
En Cala Estància, en Palma (Mallorca), la playa podría perder el 96 % de su ancho hacia 2050. El calor también amenaza la economía de la ciudad: su producto interior bruto (PIB) por persona podría caer un 16,3 %. Son dos de los riesgos del cambio climático que recoge un estudio presentado este miércoles, 28 de octubre de 2026, en Palma por la Fundación AXA. Para el conjunto de Baleares, calcula una posible caída de hasta el 17 % del PIB por habitante en los próximos 25 años.
La experta Claudia Ylla sitúa el turismo en el centro de ese riesgo para Mallorca. Si empeoran las playas, falta agua o aprieta más el calor, la isla podría perder atractivo para quienes la visitan.
Más calor y menos playa en Palma
Según el estudio, las temperaturas máximas de Palma podrían subir hasta cuatro grados hacia 2050. Los días con una sensación térmica superior a 33 grados pasarían de los 15 actuales a 62 al año.
El mar también podría ganar terreno. Su nivel medio subiría unos 24 centímetros hasta 2050 y el ancho de la playa se reduciría un 80 % en Ses Troneres, además del 96 % previsto en Cala Estància. Ylla advierte de que algunas playas podrían desaparecer casi por completo.
El agua escasea mientras crece el riesgo de inundación
Palma obtiene de los acuíferos alrededor del 75 % del agua que consume. Nueve de los que abastecen a la ciudad ya están sobreexplotados y otros cinco podrían estarlo en 2027. A esa presión se sumaría una caída del 20 % de las lluvias hasta 2050.
El estudio calcula, además, que cerca del 60 % de la población de Palma, unas 309.000 personas, está expuesta a inundaciones. Señala las Ramblas, Es Molinar y algunos polígonos industriales como zonas especialmente sensibles. Una inundación podría cortar el transporte y afectar al suministro de agua.
Ylla propone instalar protecciones frente a las inundaciones y recuperar la vegetación costera. El alcalde de Palma, Jaime Martínez, señaló que el ayuntamiento ha mejorado la depuradora, amplía las zonas verdes y trabaja en una futura desaladora municipal. Son medidas planteadas ante riesgos que el estudio sitúa en las próximas décadas, no pérdidas que ya se hayan producido.
Temas: Medio ambiente · Economía · Palma
Fuente: Europa Press / Mallorca.com