Mallorca: Palma detecta 400 víctimas de explotación sexual
En Palma, casi 400 personas figuran como víctimas de explotación sexual y trata. El cálculo de Cort equivale al 40% de quienes ejercen la prostitución en la ciudad y se conoció este viernes, 18 de septiembre de 2026. Entre los casos identificados, el 98% son mujeres y el 2%, hombres.
Buena parte de esa cifra no procede de una denuncia. El 79% se incorpora al recuento por indicios. En la estimación global de Cort, las mujeres suman el 92%, las mujeres trans el 6% y los hombres el 2%. El 65% tiene entre 25 y 44 años y la edad media es de 37.
Los pisos concentran la explotación
El 58% de las víctimas sufre la explotación en viviendas particulares. La calle reúne el 20% de los casos; las ofertas con desplazamiento, el 12%; los clubes, el 5%, y las webcams, el 2%.
Para el 57%, la casa donde vive es también el lugar donde ejerce la prostitución. El 78% reside en una habitación de alquiler o en un prostíbulo y ninguna de las personas registradas tiene vivienda propia. Además, el 80% mantiene a alguien que depende de ella económica o vitalmente, aunque no compartan domicilio.
Más de la mitad de las personas atendidas, el 55%, ha pasado por otras situaciones de violencia, sobre todo en el entorno de la pareja o la familia.
Lourdes de la Cruz, socióloga de la "Unidad de Igualdad", señaló que los captadores explotan la vulnerabilidad de mujeres extranjeras que llegan a Palma. La captación puede basarse en coacción o engaño, con deudas, promesas de una vida mejor o empleos que no existen.
La red abre nuevas vías de captación
De la Cruz advirtió de que la pornografía y las plataformas de contenido para adultos alimentan referentes que jóvenes y adolescentes intentan reproducir con personas en prostitución. También situó la digitalización, internet y las redes sociales como herramientas que facilitan captar, intermediar y ofrecer servicios con controles menos visibles.
Cort ha ofrecido atención sanitaria, incluida prevención y pruebas de enfermedades de transmisión sexual, además de ayudas sociales, acogida residencial, asistencia jurídica y psicológica, y apoyo para formación y empleo. La "regidora de Igualdad", Lourdes Roca, defendió que la ayuda suele empezar antes de denunciar: con alguien que escucha, acompaña y plantea una alternativa.
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Fuente: Europa Press / Mallorca.com