IA en clase: mejora el 40,1% de los aprendizajes
Desbloquear un dispositivo, abrir una aplicación y pedir ayuda cuando hace falta. Son avances observados entre alumnos con discapacidad que usaron inteligencia artificial (IA) generativa en clase. Durante el curso 2025-2026, 333 estudiantes de siete centros y entidades educativas de Gijón, Madrid, Tarazona, Zaragoza y Granada participaron en «SonIA», un proyecto impulsado por el Departamento de Innovación Pedagógica de Escuelas Católicas.
Qué muestran los datos
Para medir los resultados, el equipo comparó 564 observaciones de 94 alumnos que contaban con evaluaciones iniciales y finales. El 40,1% de los aprendizajes evaluados mejoró de nivel y el 53,7% se mantuvo y consolidó. Son porcentajes de aprendizajes, no de alumnos. La puntuación media pasó de 3,67 a 4,11 puntos en una escala de seis.
El cambio más claro aparece en las habilidades digitales: el 95,7% de las observaciones de este ámbito registró una mejora o una consolidación. Los alumnos ganaron autonomía para encender y desbloquear dispositivos, entrar en aplicaciones y localizar funciones. En la búsqueda de información con IA, el 94,6% de las observaciones mejoró o mantuvo su nivel. Los avances incluyen hacer peticiones sencillas, entender las respuestas y escoger información útil.
La ayuda que la IA no sustituye
Reconocer una dificultad y pedir apoyo también formaba parte del trabajo. En esa capacidad, el 94,7% de las observaciones mostró una mejora o mantuvo el nivel alcanzado. Escuelas Católicas advierte, sin embargo, de que introducir IA en el aula no basta por sí solo para favorecer la inclusión.
Según la evaluación, las tareas deben adaptarse a cada alumno y combinar ejercicios guiados, apoyos visuales y auditivos y seguimiento individual del profesorado. También importa aprender a comprobar lo que responde la IA y a reconocer cuándo es necesario acudir a un adulto o a un profesional.
Temas: Educación
Fuente: Europa Press / Mallorca.com