Catalán en la UE: varios países frenan a España
El catalán, el euskera y el gallego vuelven este martes a la mesa de los Veintisiete en Bruselas, pero sin una decisión a la vista. España busca que entren como lenguas oficiales de la Unión Europea y liga ese avance al proceso de ampliación. Varios socios ya han rechazado esa estrategia.
Lituania considera inaceptable condicionar la ampliación a la reforma del reglamento lingüístico. Alemania tampoco ve útil trasladar una demanda interna a las negociaciones europeas, mientras Suecia pide revisar antes las consecuencias técnicas de sumar las tres lenguas.
La ampliación choca con la petición lingüística
El Gobierno español plantea que no bloqueará la entrada de nuevos Estados miembros si la Unión acepta reconocer el catalán, el euskera y el gallego. Montenegro y Albania figuran entre los candidatos más avanzados en ese proceso.
Gunther Krichbaum, responsable alemán para Europa, ha alertado de que este cruce de asuntos puede afectar a la unidad europea. La ministra sueca Jessica Rosencrantz ha reclamado un examen serio en grupos de trabajo para precisar qué supondría incorporar nuevas lenguas oficiales y ha insistido en separar esa discusión de la ampliación.
La reunión no está diseñada para cerrar el asunto. España lo ha incluido como "punto de información", un formato que permite exponer argumentos pero no adoptar decisiones de fondo. Croacia tampoco espera un debate entre ministros y ha recordado que algunos países siguen reclamando análisis de impacto y respaldo jurídico.
España afirma que ya respondió a todas las dudas
Fernando Sampedro, secretario de Estado para la Unión Europea, sostiene que Madrid lleva tres años explicando su propuesta y que ha respondido a las cuestiones legales, económicas y prácticas planteadas por los socios. A su juicio, no queda motivo para retrasar el reconocimiento.
La aprobación exige unanimidad. En la última discusión entre los 27, en julio de 2025, alrededor de diez países se opusieron al cambio, según Sampedro. España defiende que no haría falta modificar los Tratados de la Unión Europea: pide incorporar las tres lenguas al reglamento lingüístico.
El Ejecutivo cifra en 20 millones los europeos que ya usan estas lenguas como oficiales en su vida diaria. Ahora deberá convencer a los gobiernos que mantienen sus reservas, porque la cita de Bruselas no puede resolver el bloqueo.
Temas: Política
Fuente: Europa Press / Mallorca.com