Portainjertos clonales de algarrobo: prueba en Sa Granja
El 25 de agosto, el Gobierno balear inició en la explotación experimental de Sa Granja una prueba con portainjertos clonales de algarrobo. El estudio, coordinado por el IRFAP, enfrenta dos patrones clonales seleccionados al uso tradicional de patrones nacidos de semilla en Baleares.
Las plantas clonales se han obtenido mediante cultivo in vitro, de modo que cuentan con la misma dotación genética. Durante los próximos años se medirán el desarrollo de los árboles, su afinidad con varias variedades de algarrobo, el rendimiento, la regularidad de los cultivos y su reacción a diferentes condiciones del entorno.
Material vegetal ante un clima más exigente
La investigación busca localizar patrones que soporten mejor la escasez de agua, los terrenos de menor calidad y el aumento de las temperaturas previsto en el Mediterráneo. También examinará la capacidad de respuesta del cultivo frente a episodios meteorológicos extremos más frecuentes.
El algarrobo ya es una especie mediterránea adaptada a la sequía, pero las nuevas condiciones climáticas obligan a evaluar qué materiales pueden ofrecer mayor resistencia. El proyecto tiene carácter prolongado y pretende anticipar las necesidades futuras de las explotaciones agrícolas baleares.
Aplicación para el campo balear
El Gobierno balear prevé trasladar al sector los resultados obtenidos en Sa Granja para que puedan convertirse en herramientas de cultivo. La selección de árboles más adecuados también aspira a impulsar la actualización de las plantaciones de algarrobo.
Este cultivo ha ganado valor económico en el archipiélago en los últimos tiempos y tiene peso como opción para numerosas fincas agrarias. La prueba permitirá reunir datos producidos en las condiciones locales de Baleares antes de determinar qué patrones resultan más convenientes.
Temas: Agricultura · Economía
Fuente: Europa Press / Mallorca.com