Educación inclusiva: seis años sin plan estatal
Un alumno con síndrome de Down puede matricularse en un colegio ordinario y, aun así, pasar la mayor parte del tiempo apartado de su clase. Esa es la brecha que Down España denuncia al comenzar el curso escolar. La federación reclama en Madrid, este 1 de septiembre, que el Gobierno apruebe de una vez el Plan Estratégico de Educación Inclusiva.
El plan figura en la reforma educativa LOMLOE desde 2020, pero el Consejo de Ministros todavía no lo ha aprobado ni ha comunicado un calendario para ponerlo en marcha. Down España sostiene que esa espera mantiene pendiente la dotación de recursos necesaria en los centros ordinarios y deja al alumnado con síndrome de Down sin garantías para ejercer su derecho a una educación de calidad.
María Oñez, vocal de la junta directiva de Down España, denuncia que no se puede tratar de forma distinta a un niño con síndrome de Down cuando llama a la puerta de un colegio. La entidad pide pasar de los compromisos anunciados a medidas concretas.
Estar en el centro no basta
Para la federación, la educación inclusiva significa aprender y participar en igualdad de condiciones dentro del entorno ordinario, con los apoyos que cada alumno necesite. No basta con figurar matriculado en un centro ordinario si las aulas específicas u otros modelos lo separan del resto del grupo la mayor parte del tiempo.
Down España llama a esa práctica “trampas”, no inclusión. También reclama coordinación entre las administraciones y los centros educativos, además de una voluntad efectiva para introducir los cambios necesarios.
El Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad ya ha pedido en varias ocasiones a España que avance hacia un sistema inclusivo. Según recuerda la federación, ese organismo considera discriminatoria la exclusión del alumnado con discapacidad del sistema ordinario.
Víctor pone rostro a la campaña
Coincidiendo con la vuelta a las aulas, Down España lanza la campaña “Tengo un compañero con síndrome de Down”. Su protagonista es Víctor, un niño con síndrome de Down que estudia en un centro inclusivo.
Maestros, compañeros, la asociación y su familia participan con sus testimonios. La campaña busca mostrar que este modelo educativo puede beneficiar a todo el alumnado.
Fuente: Europa Press / Mallorca.com