Abres los ojos y lo ves de inmediato: sillas azules bajo sombrillas blancas, una terraza de madera entre pinos asomada al mar, y más allá el agua turquesa de la bahía. El olor a salitre se mezcla con el de pescado recién hecho a la brasa — y antes de que llegue el primer cóctel, ya sabes que hoy no querrás estar en ningún otro sitio.

Concepto
Cape Nao es el restaurante de playa y el beach club del Meliá Calviá Beach, uno de los grandes resorts del litoral de Calvià al oeste de Palma. Lo que desde fuera parece un club exclusivo para huéspedes del hotel está, en realidad, abierto a todo el mundo: clientes del resort, visitantes de día, parejas que buscan una cena directamente frente al mar. El concepto une la vida de playa diurna — tumbonas en la zona de arena, barra, música DJ — con un restaurante de carta serio por la noche. Meliá lo define como «sensorial bliss», que suena a marketing pero describe bien el entorno: la terraza se asienta entre pinares y el Mediterráneo, con vistas directas a la pequeña isla frente a la costa.

Ambiente
De día, la música dance inunda el espacio, las tumbonas están ocupadas y la barra funciona a pleno rendimiento. Cape Nao no es un rincón tranquilo para leer junto al mar — es animado, sonoro y social. Quien espere una puesta de sol sosegada en la terraza de madera debe saber que hasta ese momento es un beach club en toda regla. Con el atardecer, el ambiente cambia. El ritmo de fondo deja paso a música en directo — artistas distintos cada noche a través de la Daddy Funky Agency, entre ellos guitarristas como Benji Habichuela o Norbert y DJ sets de T-Mark y Cibeles. Faroles blancos, flores secas como decoración de mesa y una pérgola blanca sobre la barra dan a la velada un marco mediterráneo con un toque romántico. El código de vestimenta es casual — puedes venir directamente de la playa, no hace falta arreglarse.
Cocina & Bebidas
El corazón de la carta es la paella: marisco y carne a la brasa sobre un lecho de arroz bien sazonado — el propio Meliá la señala como plato estrella. A su alrededor, una carta mediterránea con claro protagonismo del producto fresco: burrata, ensalada César con gambas o pollo, hamburguesa de gambas, salmón a la plancha, Pescado de Lonja Frito, pizzas en piedra y cortes de carne con más contundencia. Si te queda hueco para el postre, la Torrija de Ensaimada merece un sitio — un homenaje mallorquín que convierte el bollo más clásico de la isla en una versión postre del pan perdido.
La barra no se conforma con los cócteles de rigor de un hotel: bebidas artesanales que funcionan tanto al borde del agua como en la mesa de cena. Reservar a través de TheFork puede suponer un ahorro notable — vale la pena mirar para quien lleve el gasto controlado.
Un apunte honesto: algunos clientes señalan que determinados platos pueden agotarse y que el servicio de cena no siempre mantiene la consistencia del mediodía. Lo mejor de Cape Nao llega a quienes reservan con tiempo y llegan con expectativas propias de un beach club de resort, no de un restaurante especializado.
Para Quién & Qué Ocasiones
Cape Nao tiene un perfil amplio. Las familias lo aprovechan de día para comer y pasar la jornada en la playa; las parejas vienen a cenar íntimamente con la puesta de sol sobre el mar; los huéspedes del resort alargan sin transición su tarde junto a la piscina hasta la noche. Los clientes externos son bienvenidos — reserva mesa, llega y estás en el centro del ambiente sin necesidad de alojarte.
Consejo Insider
Reserva una mesa en primera fila para la puesta de sol y llega con tiempo para asegurarte también una tumbona — en temporada alta ambas cosas se agotan pronto. El vecino Nikki Beach está literalmente al lado, en el mismo tramo de arena; los dos tienen perfiles muy distintos, pero el paseo entre ellos es corto.




