Agabar en Palma es una coctelería de inspiración mexicana en el barrio de Santa Catalina, especializada en destilados de agave. En el Carrer de la Fàbrica 14A, en pleno Arty District entre el mercado y el Paseo Marítimo, aquí todo gira en torno al agave, servido con verdadero conocimiento y no con folclore turístico.

Lo que hace especial a Agabar
El nombre lo dice todo: Agabar vive su pasión por el agave y ofrece una de las selecciones de destilados de agave más amplias de Palma. Junto al tequila y el mezcal encontrarás destilados más raros como el sotol, la raicilla y el bacanora; la carta de agaves es tan extensa que se ofrece en español, mientras que la de cócteles está en inglés y español.
El equipo primero te pregunta por tu gusto y luego te recomienda con criterio, un enfoque elogiado por clientes y prensa por igual. Los propietarios destacan por su cercanía: algunos clientes habituales llegan a comprar botellas enteras de mezcal, incluso con su vasija tradicional para beberlo.

Copas y carta
Los cócteles equilibran sabores intensos con una ejecución limpia. Un trago insignia es el «Ensamble», descrito en la carta como un «porn star martini, pero de verdad mexicano»: mezcal, piña, zumo de maracuyá y cítricos, ligero y refrescante con la profundidad dulce del mezcal. También gusta el «Tinderazo en Tulum», con ron Kraken, menta, lima, sirope de agave y tepache, la bebida fermentada de piña.
Si prefieres lo clásico, tendrás margaritas, micheladas o mojitos bien pensados, además de una buena selección de ginebras. En lugar de gran cocina llegan pequeños acompañamientos: el guacamole casero, que puedes preparar tú mismo en la mesa, es todo un clásico, completado con patatas y aperitivos.

Ambiente y ubicación
Dentro se está de forma íntima, con iluminación tenue y asientos mullidos; el interior se renovó recientemente. Fuera, una codiciada terraza te invita en una de las calles más animadas de Santa Catalina, perfecta para ver pasar a la gente. La lista de reproducción de soul, funk y electrónica relajada mantiene un ambiente adulto y tranquilo: sin cursilerías ni espectáculo, solo copas bien hechas. Así, Agabar sirve igual para un aperitivo, una cita o una última copa de madrugada.




