El Blue Jazz Club es la legendaria dirección de Palma para el jazz en directo: un club en la azotea, en la séptima planta del Hotel Saratoga, en el Passeig de Mallorca. Tras sus paredes de cristal de 360 grados, flota muy por encima de la ciudad, con una vista despejada sobre los tejados del casco antiguo hasta la bahía de Palma. Tras años de silencio, la música vuelve a sonar.

Qué hace especial al Blue Jazz Club
Su historia se remonta a 1965, cuando el Hotel Saratoga abrió por primera vez un espacio de música en directo en su séptima planta, punto de encuentro de la sociedad palmesana. Más tarde se convirtió en restaurante; en 2006 regresó la música y consolidó el local como referente de la escena del jazz mallorquín.
La sala acoge a unas 150 personas, con sofás y butacas blancas de grandes dimensiones: no hay pista para bailar de pie, sino un palco para sentarse, escuchar y mirar. El público tiende a ser maduro y con sentido del estilo, y el tono es elegante más que ruidoso. Un mirador inundado de luz de día, un escenario sobre las luces de la ciudad de noche.

Música y programación
El programa, cuidadosamente seleccionado, se centra en las veladas de fin de semana. El abanico va del jazz refinado al soul clásico y el blues; los viernes y sábados por la noche el sonido se vuelve más bailable con sesiones de pop y soul (de unas 23:00 a 01:00). Entre semana, tranquilas sesiones de piano acompañan la cena.
A lo largo de los años, el club ha llevado a su escenario tanto a artistas internacionales como al mejor talento local. No necesitas entrada solo para la música: los conciertos puntuales tienen una entrada moderada (en general hasta unos 15 euros, a la venta en la recepción del Hotel Saratoga). También eres bienvenido a tomar un cóctel en la barra, con Palma a tus pies.

La cocina del L'Àtic
En lo culinario, el restaurante L'Àtic lleva la voz cantante. El chef Juan Pinel —formado en Madrid, con paso por Viavélez y Kena, por el biestrellado Zaranda y, más recientemente, por el Gaïo de Saint-Tropez— fue reconocido como talento emergente en los Premis Gastronòmics de Mallorca 2025.
Su menú degustación "Evolución" combina platos tradicionales mallorquines con sabores del Sudeste Asiático, con el producto local en el centro. Se sirve en la sala o en la barra, a la carta o en menú. Si quieres unir cena y concierto, reserva mesa con antelación y deja que la música siga a tu cena.

Conviene saber
Aquí no hay lista de invitados ni mesas VIP al uso: el club vive de su formato íntimo de concierto. Para cenar antes de la música, merece la pena reservar en el L'Àtic, sobre todo el fin de semana; para solo una copa y la música, suele bastar con dejarse caer. Los precios se sitúan en la franja alta, acorde con la ubicación sobre los tejados de Palma.




