La Concepció en Palma: iglesia y convento de agustinas

La Concepció pertenece a esos lugares históricos de Palma cuya importancia no puede apreciarse únicamente en una fachada monumental. Tras el nombre hay un convento femenino con iglesia, cuya historia conduce desde el norte de Mallorca hasta la capital de la isla. El conjunto habla de una partida forzada, alojamientos provisionales y una nueva construcción que fue tomando forma a lo largo de generaciones.
Aquí se hace referencia exclusivamente al convento de agustinas surgido de la comunidad del Puig de Pollença, que también se conoce con los nombres de Puríssima Concepció y Sant Antoni de Viana.
La visita merece la pena sobre todo para quienes desean comprender Palma más allá de sus grandes monumentos individuales. En la Concepció puede observarse cómo reaccionaron las comunidades religiosas ante las decisiones de política eclesiástica, cómo unas viviendas existentes se transformaron gradualmente en un convento y por qué un proyecto constructivo de comienzos de la Edad Moderna necesitaba a menudo varios intentos.
Al mismo tiempo, el lugar exige unas expectativas diferentes de las que se tendrían ante una atracción museística abierta de forma regular. El conjunto es un convento histórico y sigue siendo utilizado por una comunidad religiosa. Quien desee ver específicamente los espacios interiores debería comprobar de antemano qué zonas son accesibles en el momento previsto.
Historia e importancia
El episodio decisivo no comienza en Palma, sino en el Puig de Pollença. Allí se encontraba el convento cuya comunidad continúa hoy la Concepció. Cuando entraron en vigor las disposiciones del Concilio de Trento, las monjas tuvieron que abandonar su sede anterior y trasladarse a Palma en 1564. De este modo, una comunidad situada en un entorno rural elevado pasó a vivir en la capital densamente edificada, un cambio que determinó su historia posterior.
El traslado desde el Puig de Pollença
El traslado no fue una búsqueda voluntaria de un emplazamiento más cómodo. Respondió a las nuevas disposiciones eclesiásticas. En Palma, las monjas se alojaron inicialmente en la casa y hospital de Sant Antoni. Esta estancia provisional explica el antiguo nombre Sant Antoni de Viana, con el que también se conoció el convento. En las fuentes históricas aparece además una denominación que remite expresamente a su origen: Sant Antoni de Viana, antiguamente del Puig de Pollença.
Estas capas de nombres son más que una curiosidad lingüística. Conservan el recuerdo de tres etapas de una misma comunidad: el punto de partida junto a Pollença, el alojamiento provisional en Sant Antoni y, finalmente, el nuevo convento bajo la advocación de la Puríssima Concepció. Por tanto, quien encuentre distintas denominaciones en textos antiguos no está necesariamente ante instituciones diferentes.
El nuevo comienzo en el Puig del Sitjar
La solución provisional en la casa y hospital de Sant Antoni no podía satisfacer a largo plazo las necesidades de la vida conventual. Por ello, la comunidad adquirió terrenos y casas en el Puig del Sitjar. En 1576 se trasladó al nuevo emplazamiento. Al principio, los edificios existentes se adaptaron a las necesidades del convento; paralelamente comenzó la planificación de edificios monásticos propios.
En 1580 comenzó la construcción de una nueva iglesia. Antes incluso de que esta primera iglesia estuviera terminada, en 1608 se decidió sustituirla por un edificio nuevo de mayor tamaño. Para ello fue necesario adquirir más terreno. En 1614 se colocó la primera piedra, pero las obras se prolongaron hasta finales de siglo. La Concepció no es, por tanto, el resultado de un único proyecto ejecutado de manera lineal. El conjunto surgió de casas reutilizadas, reformas, un proyecto de iglesia abandonado y una nueva construcción que requirió mucho más tiempo.
Amenazas y reorganización
En el siglo XIX, el convento estuvo sometido a presión en varias ocasiones. En 1812 se intentó expulsar a la comunidad y utilizar el conjunto como hospital militar. En 1821 se produjo una exclaustración temporal. La profunda reorganización de la vida monástica de 1836 afectó de forma diferente a las órdenes masculinas y femeninas: mientras muchos conventos masculinos fueron suprimidos, los femeninos pudieron seguir existiendo, aunque tuvieron que afrontar cambios drásticos.
En Palma solo debía permanecer una casa de cada comunidad religiosa femenina. Las agustinas habían mantenido anteriormente varias fundaciones en la ciudad. Como consecuencia, la Concepció acogió a la comunidad de Santa Margalida y a una parte de las monjas de La Consolació. De este modo, el convento se convirtió en punto de reunión de distintas ramas de la vida agustina femenina en Palma. No sobrevivió sin cambios, sino precisamente mediante la acogida, la fusión y la adaptación.
La advocación de la Inmaculada Concepción
La advocación de la Puríssima Concepció se enmarca en un contexto mallorquín más amplio. La veneración de la Inmaculada Concepción estaba profundamente arraigada en Mallorca y se vinculaba especialmente con la tradición franciscana y con Ramon Llull. El Gran i General Consell declaró a la Puríssima Concepció patrona del reino de Mallorca y de la ciudad de Palma. La advocación del convento recogía así un tema religioso que iba mucho más allá de la propia comunidad.
Actualmente, la tradición monástica es continuada por la comunidad de las Agustines de l’Empar. La Concepció no es, por tanto, un mero vestigio de una casa suprimida. La continuidad del uso religioso explica también por qué el lugar no puede tratarse como un monumento completamente musealizado.
Qué ver
La perspectiva más reveladora sobre la Concepció comienza al comprender que el conjunto no se construyó de una sola vez. Tras su aspecto actual hay varias etapas claramente diferenciables. Precisamente esta secuencia hace que el convento sea interesante desde el punto de vista de la historia de la arquitectura: se reutilizaron construcciones existentes, se inició una primera iglesia y, aún durante su construcción, se sustituyó por un proyecto más ambicioso.
Las casas reutilizadas
En el Puig del Sitjar, el convento no se encontró inicialmente ante un solar vacío. La comunidad había adquirido casas que, después del traslado de 1576, fueron transformadas para la vida monástica. Por consiguiente, los primeros espacios de la Concepció no eran edificios de clausura diseñados completamente desde cero, sino viviendas urbanas adaptadas. Esta solución pragmática muestra cómo surgía realmente un convento de comienzos de la Edad Moderna: primero mediante el uso de lo disponible y después mediante una ampliación gradual.
Estos antecedentes son importantes para observar el conjunto. No todos los pasos irregulares ni todas las diferencias constructivas deben entenderse como errores dentro de un proyecto unitario. La Concepció creció mediante la unión de varias parcelas y casas existentes. Su arquitectura conserva así el recuerdo del difícil tránsito desde un alojamiento provisional hasta un convento establecido de forma permanente.
La primera iglesia de 1580
Pocos años después de la llegada, en 1580 comenzó la construcción de una iglesia con una nueva planta. El hecho de que este templo no llegara a terminarse lo convierte en una capa invisible, pero decisiva, del conjunto. Al parecer, el convento no quería conformarse permanentemente con las casas simplemente adaptadas, sino que necesitaba un espacio eclesiástico concebido específicamente para la vida religiosa.
Sin embargo, la decisión de 1608 demuestra que el edificio iniciado ya no satisfacía las aspiraciones de la comunidad. En lugar de terminarlo a toda costa, se acordó levantar otro de mayor tamaño. Este es uno de los episodios más notables de la Concepció: ya durante la primera fase de las obras cambió la idea de cómo debía ser la iglesia conventual. Por tanto, el lugar no solo documenta la actividad constructiva, sino también una planificación descartada.
La iglesia conventual de mayor tamaño
La nueva iglesia requería terreno adicional. Tras adquirirlo, en 1614 se colocó la primera piedra. El largo periodo de construcción, que se prolongó hasta finales de siglo, indica que fue un proyecto que exigió los recursos de varias décadas. Lo que hoy aparece como una iglesia histórica se encuentra, por tanto, al final de un proceso que había comenzado con la primera adaptación de las casas y que superó ampliamente la vida de las religiosas que realizaron el traslado original.
Durante la visita, la iglesia no debería contemplarse aislada de la historia del convento. Fue el centro espiritual permanente de una comunidad que primero había sido expulsada de Pollença, había ocupado un alojamiento provisional en Palma y después tuvo que construir su propia sede. Su tamaño se explica por la decisión de no limitarse a terminar el edificio anterior, aún incompleto, sino de comenzar de nuevo.
Los edificios conventuales
Junto a la iglesia se levantaron las distintas dependencias del convento. La historia constructiva conservada no señala una campaña única y concluida, sino un desarrollo continuo paralelo a las obras de la iglesia. El resultado es un conjunto en el que las funciones religiosas, comunitarias y cotidianas encontraron su lugar a lo largo de un periodo prolongado.
Por ello, su valor histórico no reside únicamente en una obra de arte concreta ni en un espacio espectacular. Lo importante es la interacción entre la iglesia y el convento, entre las construcciones reutilizadas y las ampliaciones posteriores. La Concepció se entiende mejor como un conjunto monástico desarrollado de forma orgánica, un registro arquitectónico de una comunidad que primero tuvo que crear su propio lugar en Palma.
Los nombres históricos del conjunto
Quien preste atención a las denominaciones descubrirá otra dimensión. Puríssima Concepció designa la advocación, Sant Antoni de Viana recuerda el primer alojamiento en Palma y la referencia al Puig de Pollença conserva el origen de la comunidad. Estos nombres ayudan a interpretar correctamente las referencias más antiguas.
El conjunto aquí tratado es el convento de agustinas surgido del Puig de Pollença en el histórico Puig del Sitjar.
La visita
Ante la Concepció, el carácter de la visita suele definirse ya en el umbral. No es un museo clásico en el que un recorrido establecido conduzca automáticamente por todas las partes del edificio. El convento sigue teniendo uso religioso. Por ello, la iglesia, las dependencias conventuales y los espacios que puedan estar abiertos pueden estar sujetos a normas diferentes.
Comprobar el acceso de antemano
En los datos disponibles sobre la visita a la Concepció no constan horarios fiables ni un precio de entrada. Por ello, no deberían utilizarse horarios o precios tomados de directorios antiguos. Quien quiera contemplar la iglesia no solo desde el exterior debería informarse inmediatamente antes de la visita sobre las condiciones actuales de acceso. Esto es especialmente importante si el desplazamiento se realiza expresamente para ver los espacios interiores.
Al solicitar información debe mencionarse expresamente el convento de agustinas la Concepció o su nombre histórico Sant Antoni de Viana.
¿Cuánto tiempo hay que reservar?
No es posible indicar una duración fija y rigurosa sin un recorrido confirmado. Para contemplar el exterior y comprender su contexto histórico basta con una estancia relativamente breve. Si se permite el acceso a la iglesia o a otras partes, el tiempo necesario dependerá de la zona que se encuentre abierta. Por eso, la Concepció resulta más apropiada como una parada elegida conscientemente dentro de un paseo urbano que como una atracción para la que deba reservarse, sin comprobarlo, una larga visita museística.
Sin embargo, quien conoce la historia constructiva puede apreciar más incluso durante una estancia breve. Las preguntas decisivas son: ¿dónde puede reconocerse el carácter de un conjunto desarrollado de forma orgánica? ¿Cómo se relacionan la iglesia y los edificios conventuales? ¿Y qué huellas podrían indicar la unión gradual de casas más antiguas? Así, una parada tranquila se convierte en una vía ilustrativa para comprender la historia de los conventos de Palma.
Respetar la actividad del convento
La Concepció sigue vinculada a una comunidad religiosa. Por eso, la calma y la discreción son más importantes que hacer fotografías con rapidez. No se deben abandonar por iniciativa propia las zonas accesibles ni interpretar las puertas cerradas como una invitación a seguir explorando. Durante una posible celebración religiosa o actividad conventual, la visita turística pasa a un segundo plano.
No se dispone de información fiable sobre los horarios habituales de mayor afluencia. En lugar de seguir supuestas horas «secretas», conviene adaptar la visita a las condiciones actuales de acceso. Aquí son más importantes que la pregunta habitual de si hay menos gente por la mañana o por la tarde.
Cómo llegar y aparcar
Desde el aeropuerto de Palma, el trayecto conduce primero por la Ma-19 hasta la capital de la isla. Hasta Palma hay 11 kilómetros por carretera; el trayecto dura unos 20 minutos. Estos datos se refieren expresamente a la llegada a Palma y no a la entrada del convento. Para el último tramo por el centro urbano debe reservarse tiempo adicional, ya que los accesos, las calles de sentido único y las zonas restringidas pueden dificultar la aproximación directa.
En coche hasta Palma
La Ma-19 lleva a quienes llegan desde el aeropuerto hasta los límites oriental y meridional de la ciudad. En el centro suele ser más práctico dejar el vehículo en un aparcamiento público y continuar a pie, en lugar de intentar llegar en coche hasta el edificio histórico. El centro de Palma cuenta con zonas de tráfico regulado; por ello, una ruta de navegación aparentemente directa no tiene por qué ser legal ni fácil de recorrer.
Para una visita general al casco antiguo pueden utilizarse, entre otros, los aparcamientos Passeig Mallorca, Plaça Major, Parc de la Mar, Plaça d’Espanya y Mercat de l’Olivar. La elección debe depender de la dirección de llegada y de los demás lugares de Palma que se planee visitar. Passeig Mallorca resulta especialmente conveniente para la parte occidental del centro y Santa Catalina, mientras que Parc de la Mar suele elegirse para la zona de la catedral y el sur del casco antiguo.
El último tramo a pie
La Concepció se encuentra en la zona histórica de Palma. Caminar no solo es recomendable por las restricciones de tráfico, sino que también ayuda a comprender el entorno: durante el trayecto puede verse hasta qué punto conventos, iglesias, antiguos hospitales y casas burguesas se encontraban próximos entre sí en la ciudad de comienzos de la Edad Moderna. Para la navegación debe utilizarse el nombre completo del lugar.
En autobús
Entre las paradas registradas en el entorno céntrico más amplio se encuentran Plaça de Joan Carles I–Catedral y Jaume III. Desde allí, el trayecto continúa a pie. La conexión más conveniente dependerá del punto de partida y del horario actual de las líneas. Especialmente al combinar la visita con el casco antiguo, el autobús suele ser más sencillo que buscar aparcamiento en las estrechas calles del centro.
Líneas de autobús a la Concepció
| Línea | Trayecto | Salidas/día | Primera | Última |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Portopí - Sindicat | 6 | 07:19 | 08:54 |
| 3 | Pont d'Inca / Joan Carles I | 6 | 07:37 | 10:06 |
| 20 | Portopí - Son Espases | 6 | 07:17 | 08:51 |
| A1 | Aeroport - Palma Centre | 6 | 06:00 | 07:33 |
De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.
Cómo llegar en autobús
53-pl. de Joan Carles I - Catedral · 0,2 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
54-Jaume III · 0,2 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
104-Jaume III · 0,2 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
985-pl. de Joan Carles I · 0,2 km en línea recta
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
1048-pl. de Joan Carles I · 0,2 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
105-pl. de Joan Carles I - Catedral · 0,2 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
19-passeig Mallorca - Instituts · 0,3 km en línea recta
- 1Portopí - Sindicat · 08:00–08:00 · Täglich
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- A1Aeroport - Palma Centre · 08:00–08:00 · Täglich
- CCCircular Centre Ciutat · 08:00–08:00 · Täglich
- N4Pl. Progrés - Pont d'Inca · 08:00–08:00 · Täglich
20-passeig Mallorca - Jaume III · 0,3 km en línea recta
- 1Portopí - Sindicat · 08:00–08:00 · Täglich
- A1Aeroport - Palma Centre · 08:00–08:00 · Täglich
- N4Pl. Progrés - Pont d'Inca · 08:00–08:00 · Täglich
50-la Rambla - Via Roma · 0,3 km en línea recta
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
203-passeig Mallorca - Jaume III · 0,3 km en línea recta
- 1Portopí - Sindicat · 08:00–08:00 · Täglich
- 5Es Rafal Nou - Pl. Progrés · 08:00–08:00 · Täglich
- 40Eixample Transversal · 00:11–22:41 · Täglich
- 46la Bonanova - Gènova - Sindicat (dreta) · 08:00–08:00 · Täglich
- 47Gènova - la Bonanova - Sindicat (esquerra) · 08:00–08:00 · Täglich
- A1Aeroport - Palma Centre · 08:00–08:00 · Täglich
- N1Portopí - Porta des Camp · 08:00–08:00 · Täglich
- N4Pl. Progrés - Pont d'Inca · 08:00–08:00 · Täglich
107-la Rambla - Via Roma · 0,3 km en línea recta
- 25s'Arenal - Pl. Reina | Catedral · 06:36–21:01 · Täglich
- 35Aquàrium - Pl. Reina | Catedral · 06:21–22:41 · Täglich
108-La Rambla-Via Roma · 0,3 km en línea recta
- 3Pont d'Inca / Joan Carles I · 08:00–08:00 · Täglich
- 4Ses Illetes - Pl. Columnes · 08:00–08:00 · Täglich
- 7Son Gotleu - Son Serra - Sa Vileta / Son Vida · 08:00–08:00 · Täglich
- 20Portopí - Son Espases · 06:06–22:40 · Täglich
Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.
En los alrededores
La Concepció permite descubrir una faceta de Palma que puede pasar fácilmente inadvertida entre sus edificios más conocidos. La ciudad no solo fue una urbe residencial, comercial y portuaria, sino también una densa red de casas religiosas. La historia de este convento conduce directamente a las consecuencias del Concilio de Trento, a la reorganización de las comunidades femeninas y a las transformaciones del siglo XIX.
Palma como ciudad conventual
En un itinerario temático, la Concepció puede combinarse con otras iglesias y antiguos conventos de Palma. Resulta especialmente reveladora la comparación con Sant Francesc, Santa Magdalena u otras casas religiosas del casco antiguo. Basta con contraponer su ubicación y aspecto exterior para reconocer las diferencias entre una iglesia de una orden mendicante, un convento femenino y un gran convento urbano.
La catedral La Seu también encaja en este contexto, aunque a otra escala. Mientras la catedral representa la dimensión institucional de la Iglesia diocesana, la Concepció relata la vida cotidiana y la supervivencia de una comunidad femenina concreta. Al mismo tiempo, ambos lugares comparten la relación mallorquina con la veneración de la Inmaculada Concepción.
Casco antiguo, Jaume III y Santa Catalina
Las céntricas paradas de Jaume III y Plaça de Joan Carles I facilitan la combinación con un paseo por el centro de Palma. En torno a Jaume III y Passeig del Born aparece la ciudad más reciente y representativa; en las calles más estrechas del casco antiguo destacan con mayor claridad las parcelas antiguas, las iglesias y las casas históricas. Entre estos espacios urbanos, la Concepció constituye una tranquila parada histórica.
Quien después continúe hacia el oeste puede prolongar el paseo en dirección a Santa Catalina. Sin embargo, para una visita centrada en la historia cultural, el casco antiguo sigue siendo el complemento más adecuado. Allí puede comprenderse de forma más directa la evolución de Palma, desde la ciudad marcada por la Iglesia hasta el centro actual.
Una combinación acertada
La Concepció no debería considerarse un sustituto de los grandes lugares de interés de Palma. Funciona mejor como complemento: la catedral proporciona el marco monumental, mientras que conventos históricos como la Concepció hablan de las comunidades que vivían dentro de esta ciudad. Quien combine ambas perspectivas obtendrá una imagen más completa que con un itinerario dedicado exclusivamente a coleccionar fachadas y miradores.
Información práctica para la visita
En la Concepció, la preparación resulta más útil que un equipamiento abundante. La cuestión práctica más importante no es qué entrada elegir, sino si el acceso es posible y en qué medida. Los horarios y el precio de entrada no están documentados de forma fiable y deben comprobarse mediante información actualizada. Una parada espontánea puede merecer la pena para observar el exterior; quien acuda expresamente por los interiores debería contactar de antemano.
Vestimenta y comportamiento
Como lugar que sigue teniendo uso religioso, el convento exige una actitud respetuosa y discreta. La ropa sobria y adecuada es especialmente recomendable si se puede entrar en la iglesia. Las conversaciones deben mantenerse en voz baja y no se deben interrumpir las actividades litúrgicas o conventuales en curso. Solo debe fotografiarse allí donde esté expresamente permitido.
Calzado y recorrido urbano
La visita puede integrarse fácilmente en un paseo más largo por Palma. Para ello, un calzado cómodo resulta más útil que un equipo especial de senderismo. Quien llegue desde un aparcamiento o desde una parada céntrica de autobús recorrerá a pie el último tramo por las calles de la ciudad. En verano, el trayecto urbano debe planificarse con las precauciones habituales frente al sol y al calor, aunque el lugar en sí no cuente con una extensa zona al aire libre.
Con niños
Para los niños, la Concepció resulta especialmente interesante si su historia se cuenta de forma gráfica: una comunidad debe abandonar su montaña cerca de Pollença, vive primero en un hospital y después construye en Palma un nuevo convento, cuya primera iglesia se descarta antes de terminarse. Sin este relato, el lugar puede parecer más discreto a los visitantes jóvenes que un castillo o un gran museo.
Como no consta un recorrido regular orientado a familias, no debe esperarse un programa infantil específico. Durante una posible visita interior también se aplican las normas de una casa religiosa. Para las familias, una estancia breve como parte de un paseo urbano variado suele ser más apropiada que esperar una atracción independiente con actividades.
Lo que no es la Concepció
La Concepció de esta página designa exclusivamente el convento de agustinas que continúa la tradición del Puig de Pollença.
Tampoco debe esperarse un conjunto conventual completamente musealizado con acceso garantizado a todas las estancias. Su atractivo reside en la continuidad de su historia, su inusual origen a partir de casas adquiridas y la nueva iglesia que solo se construyó después de descartar un proyecto anterior.
Consejos de los locales
Buscar el lugar correcto
Al utilizar el navegador, conviene añadir «convento de agustinas» o el nombre histórico «Sant Antoni de Viana». Al buscar «Concepció» también aparecen en Palma un hotel de diseño y otro convento femenino.
Tener presentes las fases constructivas
El conjunto no debe contemplarse como un proyecto unitario: primero se adaptaron las casas adquiridas y después comenzó una iglesia que quedó inacabada, antes de que en 1614 se iniciara el edificio nuevo de mayor tamaño.
Combinar la visita con Sant Francesc
Un recorrido por la Concepció y Sant Francesc permite descubrir dos dimensiones de la historia religiosa de Palma: la vida de un convento femenino y la tradición franciscana, especialmente importante en Mallorca.
Visitar el centro sin buscar aparcamiento
Para el recorrido urbano son adecuadas las céntricas paradas de Jaume III o Plaça de Joan Carles I. Desde allí, la Concepció puede integrarse a pie en un paseo por el casco antiguo.