Qué ver en Selva, Mallorca: pueblo entre Raiguer y Tramuntana
Selva se encuentra donde el fértil centro de Mallorca comienza a transformarse en las primeras estribaciones de la Serra de Tramuntana. El pueblo asciende por la ladera; estrechas calles discurren entre casas de piedra natural hasta la iglesia parroquial, visible desde lejos. En lugar de una larga lista de atracciones turísticas, la localidad ofrece sobre todo una imagen armoniosa formada por la plaza, la iglesia, las callejuelas y el amplio paisaje. Precisamente estas dimensiones abarcables convierten Selva en un buen destino para pasar una mañana tranquila.
Para los visitantes, Selva es menos una atracción que marcar en una lista que un punto de partida. Desde aquí, senderistas y ciclistas pueden llegar a las estribaciones de la Tramuntana, mientras que Inca y la llanura del Raiguer están lo bastante cerca para realizar excursiones combinadas. Sin embargo, quien explore el pueblo a pie debe contar con pendientes: el centro se encuentra por encima de los accesos y aparcamientos situados en zonas más bajas.
Selva es un municipio independiente. Su entorno abarca desde el compacto núcleo del pueblo hasta pequeños asentamientos rurales y casas entre campos y olivares. Para quienes deseen vivir aquí de forma permanente, esta distinción es más importante que cualquier imagen de postal: la vida cotidiana, los trayectos a pie y la dependencia del coche varían considerablemente entre el centro y una ubicación apartada.
La localidad resulta adecuada para viajeros y residentes que buscan proximidad al paisaje montañoso sin vivir en plena sierra. A cambio, ofrece un núcleo habitado, gastronomía, alojamientos, un mercado periódico y fiestas en las que las tradiciones locales no sirven únicamente como decorado.
Historia de Selva
De finca rural a localidad independiente
La historia documentada de Selva se remonta a la Edad Media. Una de las primeras menciones data del año 1232 y relaciona la localidad con una finca agrícola de la anterior época islámica. Este origen encaja con su ubicación entre la llanura cultivable y los recursos de las montañas cercanas.
Hacia 1300, bajo el rey Jaume II, Selva obtuvo una posición jurídica más consolidada como localidad. La posición elevada de la iglesia sigue definiendo hasta hoy la imagen del pueblo.
Un pueblo entre la llanura y la montaña
En siglos posteriores, Selva no permaneció al margen de los conflictos de Mallorca. La tradición vincula a habitantes de la localidad con disturbios sociales; el bandolerismo, que durante ciertas épocas desempeñó un papel considerable en las zonas rurales de la isla, también afectó al municipio.
La estructura histórica todavía puede reconocerse bien en el paisaje urbano actual. Las edificaciones no siguen una cuadrícula llana, sino que se adaptan al terreno. Las calles se estrechan, las fachadas se alzan directamente junto al camino y las escaleras y pendientes conectan distintos niveles. El monumental acceso a la iglesia parroquial se encuentra en el extremo superior de este recorrido.
Un municipio formado por varios pueblos
Actualmente, Selva designa tanto la localidad principal como el municipio independiente. Esta estructura territorial explica por qué la vida cotidiana del municipio no se desarrolla únicamente en la Plaça Major. Cada asentamiento posee su propio entorno rural y una identidad local reconocible. Aun así, Selva ha seguido siendo el centro político y territorial.
Los cambios más recientes se observan sobre todo en el uso de las casas antiguas y las propiedades rurales. Los alojamientos y la gastronomía tienen una presencia clara, pero sin transformar por completo la localidad en un centro vacacional. Por eso, los edificios históricos, las viviendas y las ofertas turísticas suelen encontrarse directamente unos junto a otros.
Qué ver en Selva
Església de Sant Llorenç
La iglesia parroquial gótica Sant Llorenç es el edificio que domina el pueblo. Se alza sobre el centro ascendente y se llega hasta ella por 42 escalones. La subida realza el efecto de la fachada y, al mismo tiempo, crea cierta distancia respecto a las estrechas calles situadas debajo. Desde distintos puntos de los alrededores, la iglesia sirve como referencia por encima de los tejados de Selva.
Durante la visita merece la pena no limitarse a contemplar la fachada. En el acceso y en la ornamentación escultórica de piedra pueden descubrirse figuras talladas y detalles decorativos que pasan fácilmente inadvertidos desde lejos. La plataforma de la iglesia también permite comprender la relación espacial entre el pueblo, la llanura y las montañas cercanas. El atractivo no reside tanto en un único panorama como en el contraste: a un lado se agrupan tejados y callejuelas; al otro, el paisaje se abre.
Plaça Major
La Plaça Major constituye el centro público de Selva. Se encuentra en la parte alta del pueblo, junto a la iglesia, y sirve como lugar de mercado, punto de encuentro y escenario de actividades. Los cafés y establecimientos gastronómicos aportan vida a la plaza incluso fuera de las fechas señaladas. Quien desee comprender cómo funciona Selva no debería limitarse a atravesarla, sino quedarse un rato: aquí confluyen los caminos procedentes de distintas partes del pueblo, se mezclan recados y conversaciones, y senderistas y ciclistas hacen una pausa.
La plaza ofrece una impresión muy distinta según el momento. Durante el mercado y las fiestas, la vida comunitaria ocupa el primer plano. En las mañanas normales, la arquitectura puede contemplarse con más tranquilidad. Como la plaza se encuentra en una posición elevada, el camino hasta ella ya forma parte de la visita. Las estrechas calles inferiores muestran la transición entre el espacio residencial cotidiano y el centro representativo.
Las callejuelas del casco histórico
El centro de Selva no posee una zona museística delimitada. Fachadas antiguas de piedra, viviendas renovadas, garajes, pequeños comercios y alojamientos comparten las mismas calles. Precisamente por eso, el paseo resulta ilustrativo: no muestra solo una arquitectura conservada, sino también el uso continuado de un pueblo desarrollado a lo largo del tiempo. Son características suyas el trazado irregular de las calles, la piedra natural, los tramos empinados y las perspectivas siempre cambiantes de la iglesia.
Para recorrerlo no es recomendable seguir una ruta rígida. Desde los accesos inferiores, varios caminos conducen hasta la Plaça Major; después es posible descender de nuevo por callejuelas paralelas. De este modo se obtiene una impresión más clara de la ubicación en la ladera que con un trayecto directo de ida y vuelta. Un calzado firme resulta más útil que unas sandalias elegantes, pues las pendientes y los tramos irregulares forman parte del trazado histórico.
Vistas desde la parte alta del pueblo
Las vistas se deben a la posición elevada de la parte alta del pueblo, especialmente alrededor de la iglesia y la plaza principal. Desde allí se observa la transición entre el Raiguer y las estribaciones de la Tramuntana: abajo se extiende un paisaje agrícola más abierto y, detrás, el terreno ascendente y las cadenas montañosas.
Esta perspectiva también ayuda a orientarse en Mallorca. Selva no se encuentra ni en el interior de la Serra ni en el centro completamente llano de la isla. El pueblo marca un umbral entre ambos paisajes. Esto se aprecia con mayor claridad durante una subida lenta por sus calles, cuando la llanura va apareciendo gradualmente detrás de las casas.
El mercado semanal
El mercado semanal se celebra en la zona de la Plaça Major, delante de la iglesia parroquial. Es considerablemente más pequeño y está más orientado a las necesidades del pueblo que los grandes mercados de Inca o Alcúdia. Precisamente por eso resulta adecuado para quienes desean combinar el ambiente del mercado con un paseo por la localidad sin pasar varias horas entre largas filas de puestos turísticos.
Los alimentos y productos de uso cotidiano ocupan el centro de la oferta. Según la temporada, se venden fruta y verdura, pan, aceite de oliva, queso y embutidos mallorquines. A ellos se añaden ropa, artículos de cuero, pequeños productos artesanales y recuerdos. El tamaño y la selección concreta pueden variar; el mercado no es un centro comercial escenificado de forma permanente, sino parte del ritmo semanal de una localidad rural.
Su carácter especial se debe a la ubicación. Los puestos, la escalinata de la iglesia, las terrazas y las vistas sobre los alrededores se encuentran muy cerca unos de otros. Los residentes hacen sus compras mientras ciclistas y visitantes de un día se detienen en los cafés cercanos. El ambiente suele ser más tranquilo que en los conocidos grandes mercados de la isla. Quien busque sobre todo una enorme selección de moda y artículos de regalo encontrará mejores opciones en otros lugares.
En la práctica, conviene llegar temprano por la mañana. Las plazas de aparcamiento junto a la plaza superior son limitadas; es más recomendable dejar el vehículo en una zona inferior o próxima al borde del pueblo y recorrer a pie el tramo restante. Hay que contar con una subida.
La visita al mercado no ocupa por sí sola todo el día. Puede combinarse bien con Sant Llorenç, un paseo por las callejuelas y un trayecto posterior hacia Caimari o en dirección a Inca. Para los residentes, el mercado representa además una opción de compra adicional, aunque debido a sus dimensiones limitadas no sustituye una compra semanal completa.
Comer y beber
Cocina mallorquina cotidiana
El perfil gastronómico de Selva se corresponde con su ubicación entre tierras agrícolas y montañas. En los puestos del mercado y en la cocina rural, el pan, el aceite de oliva, las verduras, el queso y los embutidos desempeñan un papel central. La Sobrassada y las verduras de temporada también figuran entre los productos habituales de la región.
En Selva resultan especialmente apropiados durante una visita al mercado o como parte de una pausa después de una caminata.
Miceli
El restaurante con nombre propio más conocido y documentado de la localidad es Miceli. El pequeño establecimiento se menciona no solo por su cocina, sino también por su posición elevada y las vistas sobre Selva y sus alrededores. Representa una forma de gastronomía más personal, adecuada para una comida planificada de manera consciente y no tanto para una parada anónima.
Además, Miceli no debe entenderse como referencia para todos los locales del pueblo: alrededor de la plaza principal, la gastronomía es más sencilla y está más orientada al café, las bebidas y las comidas informales.
Cafés y bares de la Plaça Major
Los locales de la plaza principal cumplen en el pueblo una función distinta a la de un restaurante dedicado exclusivamente a los excursionistas. Sirven como lugar de descanso para quienes visitan el mercado, punto de encuentro para los residentes y parada intermedia para los ciclistas. Esta zona alcanza su mayor animación durante el mercado y las actividades; en días normales puede estar considerablemente más tranquila.
Para los visitantes, la plaza es un buen lugar para interrumpir el paseo y dejarse envolver por la ubicación del pueblo en la ladera. La experiencia depende menos de una carta extensa que de la situación entre la iglesia, las callejuelas y la vida local.
Productos del mercado y tradición de las hierbas
Existe una conexión culinaria especial con la Fira de ses Herbes. La feria de las hierbas está dedicada a las plantas medicinales y aromáticas, los aceites esenciales y el uso de plantas locales en la cocina y el hogar. Las degustaciones, una noche de tapas y la Coca tradicional transforman estos conocimientos en algo directamente comestible. Así se comprende que las hierbas no sean en Selva una simple decoración o un recuerdo, sino parte de una cultura cotidiana transmitida durante generaciones.
También fuera de la fiesta merece la pena prestar atención al origen y la elaboración de los productos de temporada. El aceite de oliva, los cítricos, las verduras, el pan y los embutidos cuentan más sobre el espacio agrícola que rodea Selva que una cocina vacacional importada. Sin embargo, en una localidad pequeña no existe una gama de productos garantizada; la temporada, los vendedores presentes y los días de apertura determinan la selección.
Comer, beber y alojarse en Selva
Los establecimientos mejor valorados de nuestro directorio, ordenados por valoración de Google, no por publicidad.
Restaurantes
- Miceli4,8· 1169 reseñas
- Molí Nou4,7· 612 reseñas
- Selvatge Restaurante4,6· 308 reseñas
- Sa Duana4,6· 156 reseñas
- Restaurant Asador Foc i Caliu4,5· 1901 reseñas
- Es Parc - Selva4,4· 523 reseñas
- Es forn cafè4,4· 465 reseñas
- Ca's Teuler Restaurant Selva, Mallorca4,3· 435 reseñas
- Bar Xilvar4,3· 136 reseñas
- Poliesportiu Selva Bar restaurante Ses Comes3,9· 159 reseñas
Cafeterías y panaderías
Hoteles y fincas
- Finca Son Arnau4,9· 79 reseñas
- Can Cota Suites & Spa - Turismo de interior4,8· 248 reseñas
- Angels Boutique - Turismo de interior4,8· 190 reseñas
- Sa Bisbal - Turismo de interior4,8· 51 reseñas
- Son Riera4,8· 36 reseñas
- S'Hort de Cas Missèr Boutique Hotel4,8· 29 reseñas
- Villa Vegana4,7· 349 reseñas
- Son Gris - Charmig Rooms4,6· 100 reseñas
Actividades y excursiones
Senderismo al borde de la Serra de Tramuntana
La ubicación de Selva al pie de las montañas convierte la localidad en un punto de partida natural para practicar senderismo. Las rutas pueden atravesar paisajes agrícolas ondulados y olivares o adentrarse en terrenos montañosos más exigentes. Es fundamental elegir la ruta de forma realista: un paseo entre pueblos plantea requisitos diferentes a una excursión más larga por la Serra. La proximidad de las montañas no debe confundirse con caminos cortos o automáticamente sencillos.
Durante las caminatas no debe subestimarse el sol. Antes de emprender rutas largas es recomendable disponer de un mapa de senderismo actualizado o de navegación digital. Selva resulta apropiada para comenzar o terminar tranquilamente una excursión, ya que su oferta gastronómica y la plaza central permiten hacer una pausa.
Ciclismo entre la llanura y las montañas
Los ciclistas encuentran alrededor de Selva dos tipos de paisaje muy diferentes. En dirección al Raiguer, las rutas atraviesan terrenos más abiertos y marcados por la agricultura. Hacia la Tramuntana aumentan las pendientes y los ascensos prolongados. Por eso, la localidad resulta interesante tanto como parada intermedia de una ruta circular como punto de partida para recorridos más deportivos.
La pendiente comienza ya dentro del pueblo. Quien suba en bicicleta hasta la Plaça Major deberá superar desnivel incluso antes de llegar a las auténticas rutas de montaña. La plaza es un buen lugar para descansar, aunque las calles estrechas y el tráfico compartido exigen consideración. En el municipio existen alojamientos expresamente orientados a cicloturistas; al elegirlos, las opciones de almacenamiento seguro y su ubicación exacta importan más que el nombre de la localidad por sí solo.
Caimari, Moscari, Biniamar y Binibona
Los pueblos de los alrededores permiten realizar una excursión cuyo atractivo principal no es un único gran destino, sino la estructura rural. Caimari se encuentra más cerca del acceso al mundo montañoso, mientras que Moscari, Biniamar y el pequeño Binibona muestran distintas transiciones entre asentamientos, campos y colinas. Ciclistas y conductores pueden combinarlos en rutas circulares cortas.
A pie, la conexión entre las localidades solo debe planificarse con una ruta adecuada. No todas las carreteras están diseñadas como caminos agradables para pasear. Quien viaje con niños o desee evitar el tráfico debería comprobar previamente el trazado y la pendiente, en lugar de orientarse únicamente por los 35 km desde el centro de Palma, unos 45 minutos por la Ma-13.
Inca y el Raiguer
Selva e Inca pueden combinarse de forma práctica en un mismo día. Una mañana en Selva seguida de una estancia en Inca ofrece más variedad que intentar convertir el pequeño centro del pueblo en un programa para toda la jornada.
Esta proximidad también es importante para los residentes. Sin embargo, la comodidad concreta para la vida cotidiana depende en gran medida de si la vivienda se encuentra en la localidad principal o fuera de ella, en uno de los asentamientos más pequeños.
Fiestas y eventos
Fira de ses Herbes
La Fira de ses Herbes es el acontecimiento periódico más destacado de Selva. Se celebra a principios del verano y está dedicada a las plantas medicinales, aromáticas y culinarias de Mallorca. El tema está estrechamente relacionado con la ubicación al borde de la Tramuntana, donde las hierbas se han utilizado durante mucho tiempo en la cocina, los remedios caseros, la cosmética y las costumbres festivas. La feria traduce estos conocimientos en puestos de mercado, demostraciones, talleres y actividades comunitarias.
Entre los puntos característicos del programa se encuentra la destilación de agua de mirto en un alambique tradicional de cobre. De este modo se hace visible en público una antigua fase del proceso que, de otro modo, queda fácilmente oculta tras los productos ya embotellados. El programa se completa con talleres de hierbas y aceites, exposiciones, presentaciones de libros y propuestas de productores locales.
La Fira es al mismo tiempo una fiesta del pueblo. La música, los bailes tradicionales y las figuras del imaginario narrativo mallorquín llevan la temática de las hierbas más allá de un simple mercado de venta. Actividades gastronómicas como una noche de tapas y las degustaciones incorporan a los bares y restaurantes locales. La plaza principal y la zona próxima a la iglesia se convierten entonces en los escenarios centrales.
Para los visitantes, esta fecha es muy diferente de un día normal en Selva. Quien busque sobre todo callejuelas silenciosas y vistas despejadas debería elegir otro día. En cambio, quien desee comprender las fiestas locales no solo contemplándolas, sino también a través de la artesanía, los conocimientos sobre plantas y la comida, encontrará en la feria de las hierbas la ocasión más reveladora para una visita.
El programa concreto cambia en cada edición. Como las demostraciones y los conciertos pueden distribuirse a lo largo de varios días, conviene consultar el calendario actualizado antes de viajar. Sin embargo, el núcleo sigue siendo la combinación de conocimientos sobre hierbas, gastronomía, folclore y vida comunitaria del pueblo.
Cómo llegar y movilidad
En coche
Selva se encuentra en el Raiguer, cerca de Inca y al borde de la Serra de Tramuntana. Desde Palma, el acceso en coche se realiza de forma práctica por la red viaria central y la zona de Inca; desde el norte y el centro de la isla, las conexiones alrededor de Inca también sirven como referencia. Solo en los últimos tramos las carreteras adquieren un carácter más rural y se adentran en terreno ascendente.
En el casco histórico, las calles son estrechas y la Plaça Major se encuentra por encima de muchos accesos. Para quienes no conocen la localidad suele ser más cómodo no conducir hasta las inmediaciones de la iglesia. Los aparcamientos situados cerca del borde del pueblo o en zonas inferiores evitan maniobras complicadas; a cambio, hay que recorrer a pie un trayecto corto pero perceptible cuesta arriba.
En autobús
Selva cuenta con servicio de autobuses regionales. Por eso, una visita sin coche de alquiler es posible en principio, siempre que los trayectos de ida y vuelta se coordinen previamente. No todas las paradas se encuentran directamente junto a la plaza principal de la parte alta; el camino restante puede incluir pendientes. Para las personas con movilidad reducida, además de la duración del trayecto, es importante la ubicación de la parada adecuada.
A pie por el pueblo
El centro de Selva es lo bastante compacto para explorarlo por completo a pie. La dificultad no reside en su extensión, sino en el desnivel. Las superficies similares al adoquinado, las escaleras y las calles ascendentes pueden resultar agotadoras con calor o movilidad reducida. Por eso, conviene planificar el paseo con calma e incluir una pausa en la plaza principal.
Los niños pueden explorar bien el pueblo siempre que se preste atención al tráfico en las calles estrechas. Quien necesite evitar el acceso por las escaleras de la iglesia debería llegar a la zona de la plaza superior por una calle transitable, aunque también tendrá que contar con pendientes.
Líneas de autobús a Selva
| Línea | Trayecto | Salidas/día | Primera | Última |
|---|---|---|---|---|
| 313 | Selva - Inca | 56 | 06:58 | 21:43 |
| 312 | Lluc - Inca - Muro | 32 | 08:08 | 18:20 |
De los horarios oficiales GTFS (TIB/SFM), sin tiempo real. Las cifras agrupan todas las paradas del municipio; fines de semana y festivos varían; conviene confirmarlo antes de viajar.
Cómo llegar en autobús
Selva 2 (58002) · 1,4 km en línea recta
- 312Lluc - Inca - Muro · Täglich
- 313Selva - Inca · Täglich
Selva 1 (58011) · 1,4 km en línea recta
- 312Lluc - Inca - Muro · Täglich
- 313Selva - Inca · Täglich
Camarata 2 (58001) · 1,8 km en línea recta
- 312Lluc - Inca - Muro · Täglich
- 313Selva - Inca · Täglich
Camarata 1 (58010) · 1,8 km en línea recta
- 312Lluc - Inca - Muro · Täglich
- 313Selva - Inca · Täglich
Datos de horarios: GTFS oficial (TIB/EMT), sin tiempo real — confirma los horarios antes de viajar.
Vivir en Selva
Vida cotidiana en la localidad principal
La localidad principal ofrece un centro compacto con pequeños comercios, panaderías, establecimientos gastronómicos, mercado y servicios municipales. Muchos trayectos cotidianos pueden realizarse a pie dentro del núcleo, siempre que la pendiente no suponga un impedimento. Sin embargo, esto no significa que Selva ofrezca la misma variedad que un centro de mayor tamaño.
El espacio público se concentra en gran medida en la Plaça Major y las calles que conducen hasta ella. Quien viva en el centro llegará rápidamente a esta zona, aunque durante los mercados y las fiestas también estará más cerca de la actividad. Las casas de las callejuelas más empinadas pueden ofrecer vistas y arquitectura histórica, pero en el día a día exigen prestar más atención al acceso, el aparcamiento y los recorridos sin barreras.
Vivir fuera del centro
Fuera del centro se encuentran asentamientos más pequeños y propiedades rurales. Por eso, una dirección dentro del municipio puede significar tanto una ubicación en el pueblo accesible a pie como una casa con trayectos más largos hasta las tiendas y el autobús. Antes de tomar una decisión permanente conviene comprobar, en distintos momentos del día, la ruta exacta hasta los comercios, la parada y los servicios que se necesiten con regularidad.
Fuera de los núcleos urbanos, un coche aporta mucha más independencia. Esto se aplica especialmente a hogares con trayectos laborales fijos, niños o citas frecuentes en Inca o Palma. La tranquilidad del paisaje y la proximidad a rutas de senderismo o ciclismo son ventajas reales, pero no implican automáticamente una vida cotidiana sencilla sin vehículo.
Desplazamientos diarios y transporte público
Quien desee desplazarse habitualmente sin coche no debería considerar solo la existencia teórica de una conexión de autobús. Son decisivos el trayecto a pie hasta la parada, el último servicio de regreso y la frecuencia durante los fines de semana. Una vivienda céntrica en Selva resulta mucho más práctica para ello que una casa rural apartada o un pequeño asentamiento sin una parada cercana.
Invierno y temporada baja
Selva continúa siendo en invierno una cabecera municipal habitada y no cae en la tranquilidad casi absoluta de algunos complejos vacacionales de la costa. El mercado, la vida municipal y los trayectos cotidianos continúan.
Durante la mitad más fresca del año, su carácter como lugar de residencia pasa más a primer plano. Para vivir de forma permanente, el acceso y la distancia hasta los destinos cotidianos son aspectos importantes que deben comprobarse.
Residentes de toda la vida y recién llegados
La localidad conserva una marcada vida local, visible en el mercado, las fiestas y el uso de la plaza principal. Al mismo tiempo, los numerosos alojamientos y establecimientos gastronómicos muestran que los visitantes no son una excepción. Sin embargo, Selva no es un destino exclusivamente vacacional donde la infraestructura turística determine todo el ritmo diario.
Tener conocimientos básicos de catalán o español facilita los trámites administrativos y las relaciones cotidianas. Quien busque de forma consciente un lugar para vivir marcado por la cultura mallorquina puede considerarlo una ventaja; quien espere un entorno mayoritariamente germanófono o anglófono debería valorar cuidadosamente la ubicación elegida.
Información útil para la visita
Momento y duración
Para un recorrido normal por la localidad basta con medio día. La iglesia, la plaza principal y las callejuelas están cerca unas de otras, pero las pendientes y las pausas alargan el trayecto. Quien visite el mercado o desee comer en Selva debería reservar desde la mañana hasta el mediodía. Para la Fira de ses Herbes conviene disponer de más tiempo, ya que las demostraciones y actividades se distribuyen por distintas zonas.
Aparcamiento y calzado
Conviene dejar el vehículo fuera de las callejuelas superiores más estrechas. El camino a pie hasta la plaza principal sube por la ladera, pero evita el estrés de conducir por calles que no están preparadas para mucho tráfico en busca de aparcamiento. Los accesos y portones privados deben permanecer libres incluso cuando una calle parezca poco transitada.
Es recomendable llevar calzado firme para el breve recorrido. Selva no es un destino de senderismo difícil, pero las suelas resbaladizas, el calor y las pendientes forman una combinación poco favorable. Es necesario llevar agua si el paseo se prolonga más allá del pueblo por olivares o terrenos ondulados.
Combinaciones recomendables
Selva puede combinarse bien con Inca en un mismo día. Para dar prioridad al paisaje, es recomendable continuar por los pueblos de los alrededores, especialmente en dirección a Caimari y las estribaciones. Los ciclistas pueden utilizar Selva como lugar de descanso entre la llanura y los ascensos más exigentes.
No resulta razonable esperar un programa denso para toda una jornada compuesto por museos, calles comerciales y varios edificios monumentales. El valor de la localidad reside en su imagen de conjunto, Sant Llorenç, la vida del mercado y su ubicación en la transición hacia la Tramuntana. Quien se tome tiempo para apreciarlo obtendrá más de la visita que quien se limite a subir rápidamente hasta la iglesia y regresar.
Empresas y servicios locales
Los sectores con más presencia en el directorio de Selva, con dirección, contacto y horarios.
¿Tienes un negocio aquí? Añádelo gratis al directorio y aparece en esta página. Añadir mi empresa