Serpientes en Mallorca: cómo reconocer las especies y reaccionar con calma
Serpientes en Mallorca: cómo reconocer las especies y reaccionar con calma
Las serpientes de Mallorca son reptiles fascinantes y, por lo general, esquivos; aunque una especie introducida plantea desafíos para la naturaleza de la isla.
Las serpientes de Mallorca son animales que normalmente solo se ven un instante junto al camino, sobre un cálido muro de piedra seca o durante una excursión. Un encuentro no es motivo de preocupación: las especies presentes en la isla evitan a las personas y no hay serpientes venenosas médicamente peligrosas para los humanos.
Originalmente, las serpientes no eran autóctonas de Mallorca; llegaron a la isla a lo largo de extensos periodos debido a la actividad humana. Hoy forman parte de muchos paisajes, aunque una recién llegada en particular se vigila de cerca.
Qué especies de serpientes habitan Mallorca
Entre las especies conocidas se encuentra la culebra de escalera, una serpiente robusta, de dibujo predominantemente marrón, propia de paisajes rurales secos y zonas de matorral. También está presente la culebra viperina, sobre todo allí donde hay agua dulce. Su nombre y su patrón pueden engañar: no es una víbora y no resulta peligrosa para las personas.
En Mallorca viven además la pequeña y discreta culebra lisa meridional, así como la culebra de herradura. Esta última se reconoce por su variable patrón de manchas y por la marca oscura, a menudo con forma de herradura, en la nuca. Aun así, como cualquier serpiente silvestre, debe observarse desde cierta distancia.
Observar serpientes en Mallorca: temporada y hábitats
Es más probable ver serpientes desde la primavera hasta el otoño, cuando regulan su temperatura corporal alternando entre el sol y la sombra. En días cálidos, las primeras horas de la mañana y la tarde avanzada son buenos momentos para observarlas; durante el calor del mediodía suelen refugiarse. En invierno son mucho menos activas.
Los lugares típicos incluyen muros de piedra seca, bordes pedregosos, pinares claros, garriga, campos y caminos poco transitados. Estos animales utilizan grietas, matorrales densos y muros antiguos como refugio. Por eso, al caminar conviene no meter la mano sin mirar en fisuras de roca poco visibles ni debajo de piedras sueltas.
Consejos de los locales
Respeta los muros de piedra seca
Los antiguos muros de piedra son refugios valiosos para los reptiles. No levantes ni cambies de sitio las piedras, tampoco si quieres descubrir una serpiente.
Mantente en el camino
En matorrales densos y junto a bordes de piedra calentados por el sol, un calzado resistente protege de pequeñas lesiones. Además, molestas a menos animales si utilizas senderos señalizados.
Mantén la cámara a distancia
Una foto con zoom es el mejor recuerdo. Si la serpiente se aplana, sisea o se aleja rápidamente, lo que más necesita es tranquilidad.
La culebra de herradura y su expansión en la isla
La culebra de herradura fue introducida relativamente tarde, probablemente junto con grandes olivos importados desde la península ibérica. Se ha establecido en algunas zonas de Mallorca y puede adaptarse bien a distintos hábitats.
Esto es relevante para la conservación, ya que la especie es un depredador eficaz y puede presionar a poblaciones vulnerables de pequeños reptiles. Entre ellas se encuentran las lagartijas baleares endémicas que viven en islotes cercanos. Por ello, el seguimiento y las medidas de protección se centran en limitar, en la medida de lo posible, su expansión.
Cómo actuar correctamente ante un encuentro
Detente, mantén varios metros de distancia y da tiempo al animal para que se aleje por sí mismo hacia el matorral o entre las piedras. No lo toques, no lo levantes y nunca intentes trasladarlo: la mayoría de las mordeduras ocurren cuando los animales se sienten acorralados o son manipulados.
Si aun así se produce una mordedura, limpia la zona con agua y jabón y haz que la valore un profesional sanitario, especialmente si hay dolor intenso, hinchazón o una reacción alérgica individual. Para los perros se aplica el mismo principio: llévalos con correa corta y no permitas que olfateen una serpiente ni escarben cerca de ella.