




KY DONG
Lagoon 43
10 Personas · 4 Camarotes · 13 m
Precio total desde 5205 € por 7 días
45 yates





Lagoon 43
10 Personas · 4 Camarotes · 13 m
Precio total desde 5205 € por 7 días


















Leopard 44
10 Personas · 6 Camarotes · 13,4 m
Precio bajo consulta

































Isla 40
11 Personas · 5 Camarotes · 11,9 m
Precio total desde 3020 € por 7 días





Lagoon 46
10 Personas · 4 Camarotes · 14 m
Precio total desde 8905 € por 7 días















Isla 40
8 Personas · 4 Camarotes · 11,9 m
Precio total desde 4200 € por 7 días




























Bali 4.8
10 Personas · 5 Camarotes · 14,8 m
Precio total desde 13.465 € por 7 días











































Bali 5.4
11 Personas · 5 Camarotes · 16,8 m
Precio total desde 30.465 € por 7 días



































Bali 5.4
8 Personas · 4 Camarotes · 16,8 m
Precio total desde 29.800 € por 7 días





















































Excess 11
8 Personas · 4 Camarotes · 11,3 m
Precio total desde 8950 € por 7 días





















































Excess 11
8 Personas · 4 Camarotes · 11,3 m
Precio total desde 8950 € por 7 días





















































Excess 11
8 Personas · 4 Camarotes · 11,3 m
Precio total desde 8950 € por 7 días















Elba 45
8 Personas · 4 Camarotes · 13,5 m
Precio total desde 4625 € por 7 días

































Belize 43
10 Personas · 6 Camarotes · 13 m
Precio bajo consulta

FP 44
6 Personas · 3 Camarotes · 13,3 m
Precio total desde 8300 € por 7 días

Leopard 48
11 Personas · 4 Camarotes · 14,8 m
Precio total desde 4210 € por 7 días



























Lagoon 51
9 Personas · 4 Camarotes · 15,6 m
Precio total desde 7275 € por 7 días































Lagoon 40
11 Personas · 5 Camarotes · 11,7 m
Precio total desde 2885 € por 7 días

















Lagoon 42
12 Personas · 6 Camarotes · 12,8 m
Precio total desde 3380 € por 7 días




































Lagoon 46
12 Personas · 6 Camarotes · 14 m
Precio total desde 4963 € por 7 días



Elba 45
9 Personas · 4 Camarotes · 13,5 m
Precio total desde 5813 € por 7 días





















































Excess 11
8 Personas · 4 Camarotes · 11,3 m
Precio total desde 8950 € por 7 días
Alquilar un catamarán en Mallorca permite descubrir la costa con una combinación atractiva de espacio, estabilidad y vida al aire libre. Su distribución suele resultar cómoda para familias, grupos de amigos y viajeros que desean alternar la navegación con baños, comidas a bordo y estancias tranquilas en calas o puertos. Las amplias zonas exteriores y el acceso cercano al agua son especialmente agradables durante una jornada de fondeo, aunque cada modelo tiene una configuración distinta y conviene revisar planos, capacidad autorizada y equipamiento antes de reservar. La elección no depende solo del tamaño o de la apariencia. También hay que decidir entre navegar sin patrón, si se cumplen todos los requisitos, o contratar un catamarán con patrón o tripulación. Un patrón local puede encargarse de la maniobra y ayudar a adaptar el recorrido al viento, al estado del mar, a las preferencias del grupo y a las restricciones vigentes. Quienes ya tengan experiencia pueden preferir una mayor autonomía, pero deben valorar con realismo sus conocimientos de navegación, fondeo, atraque y gestión de una embarcación de manga considerable. Mallorca ofrece ambientes costeros muy variados. La bahía de Palma facilita combinar navegación y servicios urbanos; el suroeste reúne puertos animados, calas y paisajes abiertos; la costa norte está marcada por un relieve más expuesto; y el este y el sureste permiten plantear rutas entre núcleos costeros y entrantes protegidos, siempre que las condiciones acompañen. No existe un itinerario universalmente mejor. El recorrido adecuado es el que deja margen para cambiar de plan, evita compromisos excesivos y tiene en cuenta tanto la previsión marítima como la experiencia de quienes viajan. Antes de confirmar, es recomendable comparar la ficha completa de cada catamarán, no únicamente sus fotografías. Hay que comprobar la distribución de los camarotes, los aseos, la ventilación, la sombra en cubierta, la capacidad de agua y energía, el espacio de almacenamiento y los elementos incluidos. También conviene leer las condiciones relativas al depósito, la limpieza, el combustible, la ropa de cama, la embarcación auxiliar, los posibles servicios adicionales y la política de cambios. La información puede variar entre operadores y fechas, por lo que cualquier detalle decisivo debe quedar confirmado por escrito.
El coste de alquilar un catamarán en Mallorca varía según la embarcación, la modalidad de contratación y el periodo elegido. El tamaño influye, pero no explica por sí solo la diferencia entre opciones. La antigüedad, el estado de conservación, la distribución interior, la categoría del equipamiento, la ubicación de la base y los servicios incluidos pueden tener un peso importante. Un modelo reciente o especialmente bien equipado puede situarse en una categoría distinta a otro de dimensiones parecidas. La duración y las fechas también condicionan el presupuesto. Los periodos de mayor demanda suelen ofrecer menos flexibilidad, mientras que otras fechas pueden facilitar una selección más amplia. No debe suponerse que todos los operadores aplican la misma estructura de tarifas ni que una oferta aparentemente económica incluye los mismos conceptos. La comparación útil parte del coste total previsto y de unas condiciones equivalentes. Si se contrata con patrón o tripulación, hay que revisar cómo se presenta ese servicio y qué gastos asociados pueden corresponder al cliente. Según el contrato, podrían existir partidas relacionadas con manutención, desplazamientos o alojamiento del profesional cuando no dispone de espacio adecuado a bordo. Nada de ello debe darse por hecho: es preferible pedir un desglose escrito y confirmar qué organización exige el operador. En una contratación sin patrón suele solicitarse un depósito o una cobertura equivalente. La cuantía, el modo de bloqueo, las exclusiones y el procedimiento de devolución dependen de las condiciones aplicables. Algunas coberturas reducen la exposición económica, pero pueden conservar franquicias, límites o supuestos no cubiertos. Conviene leer la documentación completa y preguntar expresamente por daños en casco, motores, hélices, velas, embarcación auxiliar, aparejo y accesorios. Además del alquiler, el presupuesto puede incluir combustible, tasas portuarias, amarres, limpieza final, ropa de cama, toallas, provisiones y servicios opcionales. El consumo depende de la ruta, del uso de los motores, de la velocidad, del viento y de las necesidades energéticas a bordo. Los amarres tampoco tienen una tarifa uniforme: cambian según el puerto, el periodo, las dimensiones de la embarcación y la disponibilidad. Para evitar sorpresas, resulta sensato combinar una estimación inicial con un margen para cambios de ruta o estancias imprevistas en puerto. Los extras merecen una revisión cuidadosa. Una tabla, equipos recreativos, redes de protección, accesorios infantiles, conexión de datos o una embarcación auxiliar con determinadas prestaciones pueden estar incluidos, ser opcionales o no estar disponibles. Si algún elemento es esencial para el viaje, debe confirmarse su presencia y su estado antes de contratar. Lo mismo ocurre con la climatización, el generador, el desalinizador o determinados aparatos de cocina: su aparición en imágenes no garantiza necesariamente que formen parte de la entrega. Para comparar propuestas, puede prepararse una lista común con alquiler, depósito, cobertura, patrón, limpieza, combustible estimado, amarres previstos, provisiones y extras. También importa el valor práctico: una base conveniente, una explicación de entrega clara y una asistencia eficaz pueden ahorrar complicaciones. Antes de pagar, hay que revisar las condiciones de cancelación, los plazos, la documentación requerida y el tratamiento de una posible indisponibilidad por avería. Las tarifas y normas cambian, así que la confirmación vigente del operador es la referencia definitiva.
La mejor época para navegar en catamarán por Mallorca depende del tipo de viaje que se busca. Quien prioriza el baño y el ambiente costero puede preferir los periodos más cálidos; quien valora puertos menos concurridos y temperaturas moderadas puede considerar fechas fuera de los momentos de máxima demanda. Sin embargo, ninguna estación garantiza mar en calma, sol constante o disponibilidad de amarres. La decisión debe basarse en preferencias personales y en información meteorológica actualizada. En el Mediterráneo, el viento puede cambiar durante la jornada y comportarse de forma diferente en cabos, bahías y zonas próximas a relieves elevados. Las brisas locales, los sistemas meteorológicos regionales y el oleaje procedente de mar abierto pueden alterar un plan que parecía sencillo. Un catamarán ofrece una plataforma estable en muchas situaciones, pero no elimina el movimiento ni convierte en segura cualquier condición. La prudencia sigue siendo esencial. La previsión debe consultarse antes de zarpar y revisarse durante la navegación mediante fuentes marítimas fiables. No basta con mirar un símbolo general de sol o viento para toda la isla. Son relevantes la dirección e intensidad previstas, las rachas, el oleaje, la visibilidad, la posibilidad de tormentas y la evolución esperada. El operador o el patrón puede aportar contexto, aunque las decisiones deben respetar siempre los avisos oficiales y las limitaciones de la embarcación y de la tripulación. Durante los periodos cálidos, la protección solar, el agua potable y la ventilación adquieren especial importancia. La sombra disponible puede variar mucho entre modelos, por lo que conviene estudiar las zonas cubiertas y organizar descansos. Fuera de esos periodos, es aconsejable llevar capas impermeables y prendas de abrigo, incluso si en tierra la sensación parece agradable. En cualquier fecha, el calzado adecuado, la hidratación y la protección frente al reflejo del agua mejoran la comodidad. El itinerario debería incluir alternativas. Si la costa inicialmente elegida queda expuesta al viento o al oleaje, puede ser preferible permanecer en puerto, acortar la etapa o dirigirse a otra zona solo cuando hacerlo sea seguro. Un plan flexible también reduce la presión de llegar a una reserva concreta pese a un cambio meteorológico. Cuando se necesite amarre, es recomendable consultar la disponibilidad y las condiciones directamente con el puerto, ya que las políticas de reserva y recepción no son idénticas. El fondeo requiere una valoración específica. Una cala visualmente atractiva no es necesariamente adecuada para pasar la noche ni ofrece protección frente a todas las direcciones de viento. Hay que considerar profundidad, tipo de fondo, espacio de borneo, presencia de otras embarcaciones, zonas restringidas y posible protección de praderas marinas. Deben utilizarse cartografía actualizada y la información oficial aplicable. Si existen boyas reguladas o prohibiciones, sus condiciones pueden cambiar y han de verificarse antes de llegar. Para grupos con poca experiencia o personas sensibles al mareo, puede ser útil empezar con etapas moderadas y evitar comprometer una travesía larga al comienzo. La estabilidad de un catamarán suele ser apreciada, pero su movimiento es distinto al de otras embarcaciones y cada pasajero responde de manera particular. Un patrón puede proponer ajustes, aunque la seguridad y el bienestar del grupo deben prevalecer sobre el deseo de completar una lista de lugares.
La elección del puerto de salida influye en el carácter del viaje. También afecta a la logística de llegada, la compra de provisiones y el primer tramo de navegación. Antes de seleccionar una base, conviene comprobar conexiones terrestres, posibilidades de abastecimiento, normas de acceso y lugar exacto de entrega. Algunos puertos son grandes complejos con numerosos servicios; otros tienen menos espacio y una operativa más sencilla. La disponibilidad y las condiciones deben consultarse directamente. La bahía de Palma es una opción práctica para quienes desean combinar la estancia a bordo con la proximidad a la capital y a una amplia oferta de servicios. Puede ser un punto de partida para explorar sectores próximos o para iniciar una ruta hacia el suroeste o el sureste. El tráfico marítimo y las áreas reguladas exigen atención, especialmente cerca de accesos portuarios. Hay que respetar canales, señales, prioridades y cualquier instrucción de las autoridades. Hacia el suroeste, la zona de Portals, Santa Ponça, Andratx y Sant Elm permite enlazar puertos, núcleos costeros y paisajes insulares. Es un sector atractivo para combinar escalas en tierra con navegación panorámica, pero la exposición cambia según el tramo y la dirección del viento. Las aguas cercanas a islotes o pasos estrechos no deben abordarse únicamente con aplicaciones recreativas: son necesarias cartografía adecuada, vigilancia y una planificación coherente con el calado y las condiciones. La costa norte, en torno a Pollença, Alcúdia y los cabos próximos, presenta un entorno de gran fuerza paisajística. Parte de esta fachada puede quedar más expuesta al mar abierto y ofrecer menos alternativas inmediatas que otras zonas. Por ello, resulta especialmente importante no forzar el programa. Pollença o Alcúdia pueden servir como base para explorar el norte cuando la meteorología sea favorable, pero cualquier ruta debe mantener opciones de refugio y retorno. En la costa oriental, lugares como Cala Ratjada, Porto Cristo, Portocolom y Cala d'Or permiten plantear una navegación por tramos entre puertos y calas. El litoral recortado invita a detenerse, aunque muchas ensenadas pueden llenarse o perder protección cuando cambia el viento. El acceso requiere atención a bajos, rocas, bañistas, zonas de boyas y límites de velocidad. Antes de entrar, hay que estudiar la carta y observar la situación real, sin asumir que un fondeo usado por otras embarcaciones sea apropiado. El sur y el sureste, con referencias como la Colònia de Sant Jordi y las calas próximas, pueden integrarse en recorridos más amplios o en planes de navegación relajada. Desde este sector también se contempla a menudo el entorno de Cabrera. El acceso, la navegación, el fondeo o el uso de boyas en espacios protegidos suelen estar sometidos a regulación y autorización. Quien desee incluirlos debe consultar con antelación las fuentes oficiales, tramitar lo necesario y respetar las normas ambientales vigentes. Una plaza o permiso no debe darse por garantizado. Al diseñar una ruta, es preferible elegir zonas compatibles con el viento previsto que intentar rodear toda la isla por obligación. Un recorrido de ida y vuelta desde la misma base necesita margen para regresar, repostar y completar la devolución conforme al contrato. El estado del mar puede hacer que un tramo corto en el mapa resulte incómodo o lento. También hay que contar con posibles esperas para entrar en puerto y con cambios de amarre. La protección del litoral forma parte de una navegación responsable. No se debe fondear sobre vegetación marina protegida ni descargar residuos o aguas donde esté prohibido. Es preciso reducir la velocidad cerca de bañistas y zonas sensibles, limitar el ruido y utilizar instalaciones autorizadas para residuos y suministros. Las reglas locales, ambientales y portuarias pueden actualizarse; deben verificarse mediante avisos oficiales, autoridades marítimas, gestores de espacios protegidos y personal del puerto.
Para alquilar un catamarán sin patrón, no basta con haber navegado anteriormente o mostrar una titulación cualquiera. La documentación aceptada depende de la bandera y características de la embarcación, de la zona prevista, de la normativa aplicable y de los criterios del operador y su aseguradora. Una licencia válida en el país de origen no siempre se acepta de manera automática para el modelo solicitado o el plan de navegación propuesto. Antes de reservar, el cliente debe enviar copias legibles de su titulación y preguntar expresamente si será aceptada. El operador puede solicitar un currículo náutico, pruebas de experiencia reciente o información sobre travesías y maniobras realizadas. También puede requerirse una acreditación relacionada con el uso de la radio. La confirmación debe obtenerse por escrito antes de contratar desplazamientos u otros servicios no reembolsables. La experiencia práctica es especialmente relevante en un catamarán. Su manga, la separación de los motores, el efecto del viento sobre la obra muerta y la forma de responder durante el atraque requieren anticipación. Aunque la maniobra con motores independientes puede resultar intuitiva tras la debida formación, una ráfaga o un espacio limitado pueden complicarla. El responsable debe saber fondear, tomar una boya, interpretar la meteorología, utilizar la radio y gestionar una emergencia, además de organizar al resto del grupo. Durante la entrega, el operador suele explicar sistemas y procedimientos del modelo concreto. Esa explicación no sustituye una formación náutica completa. Conviene aprovecharla para localizar cierres de combustible y agua, baterías, cuadro eléctrico, equipos de emergencia, herramientas, documentación y elementos de seguridad. También hay que practicar o comprender el uso de motores, molinete, velas y embarcación auxiliar conforme a las instrucciones recibidas. Cualquier daño observado al inicio debe dejarse documentado. Si el operador considera insuficiente la titulación o la experiencia, puede exigir un patrón profesional, una comprobación práctica o condiciones adicionales. Estas decisiones pueden estar ligadas al seguro y no deben interpretarse como un trámite opcional. En caso de duda, contratar con patrón puede permitir que el grupo disfrute del viaje sin asumir maniobras para las que no está preparado. Las funciones, gastos y alojamiento del profesional deben acordarse de antemano. Quienes viajan con patrón o tripulación normalmente no necesitan gobernar la embarcación, pero siguen teniendo que respetar las instrucciones de seguridad. El patrón puede modificar o cancelar un tramo si considera que las condiciones, el estado del barco o la capacidad del grupo lo aconsejan. Las preferencias de ruta son orientativas y nunca prevalecen sobre una decisión de seguridad o una restricción oficial. Los requisitos legales y contractuales pueden cambiar. La única comprobación fiable consiste en consultar al operador, revisar la normativa oficial vigente y, cuando proceda, confirmar con la autoridad marítima competente. Hay que llevar a bordo los originales o formatos admitidos de la documentación personal y náutica, además de cualquier permiso específico exigido para el itinerario.
Depende de la titulación, la experiencia y el tipo de viaje. Navegar sin patrón aporta autonomía, pero exige capacidad real para maniobrar, fondear, interpretar la meteorología y responder ante incidencias. La opción con patrón resulta adecuada cuando nadie reúne los requisitos, cuando se desea aprender sobre la zona o cuando el grupo prefiere centrarse en disfrutar. El operador debe confirmar por escrito la aceptación de la documentación antes de la reserva.
Según la oferta, podrían cobrarse aparte el combustible, los amarres, la limpieza, la ropa de cama, las provisiones, el depósito, ciertos equipos y los servicios de patrón o tripulación. También pueden existir condiciones relativas a su manutención o desplazamiento. Solicita un desglose completo, revisa las exclusiones y compara propuestas con los mismos conceptos.
Puede ser posible cuando la normativa, el fondo, la profundidad y las condiciones ofrecen seguridad, pero no todas las calas son aptas para pasar la noche. La protección puede desaparecer con un cambio de viento y algunas zonas tienen restricciones ambientales o sistemas de boyas. Consulta cartografía actualizada, previsiones marítimas e información oficial, y utiliza un puerto si existe cualquier duda razonable.
Es recomendable consultar con los puertos cuando el itinerario depende de una escala concreta. La disponibilidad, las políticas de reserva y los procedimientos de llegada varían. Incluso con una solicitud previa pueden producirse cambios operativos, por lo que conviene conservar alternativas seguras y confirmar directamente con el puerto.
Resultan útiles el equipaje flexible, calzado con buena sujeción y suela apropiada, protección solar, prendas ligeras, una capa impermeable y ropa de abrigo para cambios de tiempo. Lleva medicación personal suficiente y documentación válida. Pregunta qué ropa de cama, toallas, artículos de cocina y equipos de seguridad suministra el operador para no duplicar material.
La visita puede estar condicionada por regulación ambiental, autorizaciones y disponibilidad de boyas o espacios permitidos. No debe incorporarse como una escala garantizada sin haber consultado las fuentes oficiales vigentes. Comprueba los trámites, las restricciones y la previsión, y prepara una alternativa en Mallorca por si el acceso no resulta posible.
Puede ofrecer zonas amplias y una distribución cómoda, pero la seguridad depende del modelo, la supervisión y el comportamiento a bordo. Consulta la disponibilidad de redes, chalecos de talla adecuada y otros accesorios, pues no siempre están incluidos. Los menores deben permanecer vigilados y seguir las indicaciones del patrón y del operador en todo momento.
La ruta debe modificarse, acortarse o aplazarse según la situación. La reserva de un lugar o el deseo de visitar una cala no justifican navegar en condiciones inadecuadas. Sigue los avisos oficiales y las instrucciones del patrón u operador, mantén puertos alternativos y evita un programa rígido. Las consecuencias contractuales de un cambio meteorológico dependen de las condiciones de la reserva y deben revisarse antes de contratar.