La luz se rompe en el agua entre las rocas, y antes de tener tu primera copa en la mano ya ves a alguien tirarse desde los acantilados directamente al mar. Sin piscina, sin cuenca artificial — en Purobeach Illetas, el mar abierto forma parte del inventario.

El concepto
Desde mayo de 2017, Puro Group gestiona su segundo beach club en la isla, e Illetas era la única elección posible. El establecimiento se encuentra en Cas Català-Illetes, justo donde los acantilados se adentran en la Cala ses Illetes — a unos doce kilómetros del centro de Palma, en la Bahía de Palma. El nombre “Oasis del Mar” lo justifica: sin paisaje de piscinas, sin arquitectura de hormigón a la vista, solo el agua cristalina como único telón de fondo. Puro Group lleva comprometida con el viaje cosmopolita desde su fundación; en Illetas, esa filosofía produce un beach club donde la sencillez mediterránea y las aspiraciones mundiales se dan forma mutuamente.

Ambiente
El concepto de diseño trabaja con un contraste claro: mobiliario y superficies completamente blancos frente al azul profundo del mar. Arcos y fuentes de inspiración árabe conviven con olivos y pinos mallorquines; la madera natural se asienta junto a la roca. Con tiempo, descubrirás una cueva natural y un mirador que despliega la Bahía de Palma como un cuadro panorámico. Alrededor de 109 tumbonas y hamacas — incluidas generosas camas balinesas en el Oasis Area — se distribuyen por las distintas zonas; si llegas temprano y consigues un lugar al borde del agua, contemplaràs un paisaje rocoso con el mar abierto como primer plano inmediato. El público es internacional, con alto poder adquisitivo y habitualmente sin prisa.
Para la música: downtempo por la mañana, lounge por la tarde, deep house y nu-disco al atardecer. El sello musical propio Puro Music aporta la curaduría; los DJs residentes dan forma a la transición del día a la noche. El evento recurrente estrella es el Season Opening, una velada icónica que se ha convertido en cita fija de la temporada en Illetas. Durante el verano se celebran regularmente sunset events con DJs invitados — las fechas actuales están en el calendario de eventos.
Cocina y bebidas
La cocina lleva el nombre “M3 Cuisine” — las tres M corresponden a Miami, Marrakech y Melbourne. Base mediterránea, influencias globales, ingredientes frescos y a menudo con opciones saludables. El Tiradito de salmón y aguacate es considerado imprescindible; el “Gino” es una ración generosa ideal para compartir. Para los más carnívoros: el entrecôte a la parrilla ofrece una calidad de carne que destaca incluso en esta categoría de precios, y la pasta con langosta o marisco aparece con buen motivo en las reseñas. También hay paella, woks y fuentes de fruta para quienes prefieren algo más ligero.
En la barra de la terraza: cócteles afrutados, la Puro Wine Collection propia, destilados internacionales y champán para quienes quieren celebrar la llegada de la noche como merece. La carta está disponible digitalmente mediante código QR.
Para quién y para qué
Parejas y grupos internacionales que buscan combinar día de playa, gastronomía de nivel y copas al atardecer. Los domingos, el Recovery Brunch es un formato propio que va más allá del día de playa habitual. El área de bienestar ofrece masajes con aceites de almendra de la isla y clases de yoga ocasionales. Para eventos privados y celebraciones corporativas — desde cenas íntimas hasta eventos de hasta 700 personas — hay un equipo de grupos dedicado. Las bodas se ofrecen explícitamente.
Consejo de insider
Reservar una tumbona o una cama balinesa con antelación no es opcional: es imprescindible. En los días de máxima afluencia no queda nada libre, y las reservas no reclamadas pasado el mediodía se cancelan. La reserva de la tumbona incluye toallas, fruta fresca, un smoothie y agua mineral — un paquete que pone el precio en perspectiva. Un apunte honesto: el establecimiento no tiene valla que lo separe de la playa pública de al lado; en días concurridos, los bañistas del vecino pueden adentrarse en la zona de rocas. Para mayor tranquilidad, lo mejor es llegar temprano y en días entre semana. La transición del día a la noche — cielo en rosa y naranja, la luna que asoma sobre el mar — es lo que hace que mucha gente vuelva.




