En la Avinguda Cala Agulla, a un breve paseo de la playa que le da nombre, se encuentra BLAU OLE Cala Ratjada, un restaurante familiar que combina cocina mediterránea con una hospitalidad cercana y calurosa. Nada más entrar se nota que no es un negocio anónimo: la propietaria suele estar en la sala, conversando con los clientes, recomendando platos y dedicando tiempo a cada mesa. Esa mezcla de cercanía y buena cocina aparece una y otra vez en las opiniones de los comensales.

La paella es el corazón de la carta, y su variedad es notable. Se puede pedir una paella mixta con marisco, mejillones y gambas, una con calamar y pulpitos, otra con pollo y cangrejo, o la clásica paella de conejo. Todas se elaboran al momento, no se recalientan, algo que varios clientes destacan expresamente porque se nota en el sabor. Además del arroz, la carta incluye tapas, ensalada griega, pescados como lubina o salmón, y carnes como entrecot o bistec para quienes prefieren algo distinto. La comida se remata, en ocasiones, con una copa de hierbas, el licor típico balear, como detalle de la casa.
Las bebidas también tienen su protagonismo: la sangría y los cócteles reciben elogios constantes en las reseñas, junto con el frappuccino para las tardes calurosas. Varios visitantes describen el ambiente como acogedor, casi como un pequeño jardín, un rincón verde en medio del bullicio de Cala Ratjada que invita a quedarse en lugar de comer con prisa.
Lo que más se repite en las opiniones es la atención del personal: camareros que se esfuerzan visiblemente por comunicarse en varios idiomas, que atienden con paciencia cualquier pregunta y que mantienen el trato personal incluso con el local lleno. Ese carácter familiar se percibe desde la bienvenida en la puerta hasta la despedida al final de la comida. Varios reseñistas mencionan también raciones generosas, por lo que rara vez se sale con hambre.

El local resulta práctico tanto para familias como para grupos, con entrada accesible, aparcamiento accesible, aseos y asientos adaptados, además de aparcamiento gratuito cerca. Se puede pagar con tarjeta de crédito o débito, así como de forma contactless, y los platos también están disponibles para llevar si se tiene prisa.
Conviene dejar hueco para el postre: la tarta de queso con pistacho aparece mencionada como un momento destacado en varias reseñas independientes, un cierre dulce que anima a repetir. En conjunto, BLAU OLE se presenta como un lugar donde la cocina casera mediterránea se une a una pasión evidente y a una hospitalidad cálida, a menudo multilingüe, cerca de la playa de Cala Agulla pero con el carácter de un pequeño restaurante de barrio llevado con cariño.
Servicios
Aparcamiento
- Gratuito
Accesibilidad
- Entrada
- Aparcamiento
- Aseo
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Terraza
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
Destacados
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



