Buddha's Eye es un restaurante indio-nepalí situado en la Carretera d'Artà de Port d'Alcúdia, en la vía que atraviesa el núcleo y continúa junto a la bahía hacia Can Picafort y Artà. En esta esquina de la isla se acumulan muchas cocinas muy cerca unas de otras. Esta casa destaca porque, junto a los clásicos indios de siempre, mantiene toda una serie de platos nepalíes, y no como coartada en un rincón de la carta, sino repartidos por toda ella.
La carta es amplia y está ordenada con claridad: entrantes, panes del tandoor, sopas, arroces, un apartado propio de verduras, platos para niños, los currys tradicionales, biryanis, platos tandoori, las especialidades de la casa, un grupo de salsas suaves y cremosas, lassi y postres.

India y Nepal en una misma carta
En los currys tradicionales el criterio de orden no es el ingrediente principal, sino la elaboración. El madras llega con tomate fresco, jengibre y cilantro y está pensado claramente picante, el vindaloo pone chile y zumo de limón sobre una base de tomate, el karahi trabaja jengibre, pimiento y cebolla en una salsa espesa. El bhuna se queda semiseco con mucha cebolla picada, el dhansak juega al agridulce con lentejas, el dopiaza vive por completo de la cebolla y el jalfrezi del pimiento y el tomate. En el pathia aparecen especias del Himalaya en la descripción: ahí se prueba por primera vez la mano nepalí de la casa.
En el otro extremo de la carta están las salsas suaves y cremosas, muy bien representadas: korma con base de coco, tikka masala con almendra, coco, tomate y nata, pasanda con almendras y frutos secos, butter chicken con almendra en una salsa espesa de mantequilla, kashmiri con almendras, coco, frutos secos y un toque de menta, y además un curry con base de mango.

Lo que distingue a Buddha's Eye en el barrio
La firma real está en las especialidades de la casa. El Buddha Special reúne cordero, pollo y gamba y los condimenta a la manera nepalí. El Pokhara Garlic Chilly es pollo deshuesado con mucho ajo y tomate, y el Nepali Mint Sekuwa trabaja con cebolla, semilla de hinojo, tomate y un golpe de menta; ambos llegan a la mesa chisporroteando sobre la plancha caliente. Al lado hay un Goan king prawn curry con hojas de curry, leche de coco y semilla de mostaza, que procede de un rincón muy distinto del subcontinente, y el lababdar, pollo en una salsa de pimiento, cebolla y nata.
Los platos tandoori también pasan por esa plancha. Se marinan en yogur y en una mezcla de especias propia y luego se hacen al horno; junto al chicken tikka y al tikka shashlik la carta ofrece king prawn, una parrillada mixta y una versión con queso. El origen se lee ya en los nombres: Pokhara y Katmandú aparecen como nombres de plato, y el sekuwa es la tradición nepalí de brasa de la que salen estos platos.
Para quien come verdura, familias y paladares suaves
El apartado de verduras no es un apéndice, sino una pequeña carta propia. El nepali dal se cocina con lentejas negras y hierbas nepalíes, el Kathmandu aloo es patata con especias nepalíes, el saag paneer une espinaca con queso fresco hecho en casa; después llegan chana masala, aloo gobi, mutter paneer, tarka dal y mushroom bhajee. Entre los entrantes hay papadums con encurtidos, pakora de verdura, onion bhajee y samosa de verdura, que también se sirven como plato mixto para compartir.
Los panes van del naan sencillo al de ajo, al de queso y a la combinación de queso y chile, hasta el peshawari con coco, además del tandoori roti. En el arroz merece la pena mirar más allá del basmati: pilau con mantequilla y comino, arroz de coco, arroz de champiñón y un arroz kashmiri con frutos secos. El picante se ajusta a petición — suave, medio o fuerte — y para los niños hay una pequeña selección propia, desde palitos de pescado hasta tikka masala o korma con arroz o patatas fritas.
En la sala, para llevar, a casa
Buddha's Eye funciona de tres maneras: en la sala, para llevar y con reparto a domicilio a través de un servicio de entrega. Hay mesas fuera, aparcamiento en el propio local, acceso sin escalones y wifi, y también se pueden celebrar fiestas privadas; se paga en efectivo o con tarjeta. Para acabar, la carta ofrece gulab jamun y kulfi de mango y de pistacho, además de lassi salado o de mango.
Servicios
Aparcamiento
- Gratuito
- En la calle
Accesibilidad
- Aparcamiento
- Entrada
- Aseo
- Asientos
Pago
- Débito
- Sin contacto
- Tarjeta
Servicio
- Entrega
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Vegetariano
- Terraza
- Wi-Fi
- Bar en el local
- Vegano
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
Reservas
- Se aceptan reservas
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



