Burger Doze está en la Ronda de Migjorn de Llucmajor, allí donde la vía de circunvalación bordea el límite sur del casco antiguo. Desde fuera es una dirección de pueblo como tantas en el sur de la isla. Dentro te encuentras con una carta en la que la primera pregunta no es qué ingrediente quieres encima, sino qué animal.
Y es que la ternera es aquí solo uno de varios puntos de partida. Cada hamburguesa lleva su propio nombre y se sostiene sobre su propia carne. La casa, que se llama a sí misma Doze Burger & Drink, dice de su cocina que trabaja sin congelados, que pica la carne fresca cada día y que las recetas nacen en el propio local.

Por qué la carta de Burger Doze se ordena por carne
La Más Cornuda llega con carne de ciervo, rúcula, mermelada de tomate, queso holandés en tempura y cebolla crujiente. La Fina apuesta por el buey con mousse de foie, cebolla caramelizada, brie y escamas de pistacho. La Vaca Negra reúne black angus con cambozola, bacon, huevo y virutas de jamón serrano crujiente. A eso se suman el cordero con brie y huevo de la Catacrack, el pollo marinado con frutos secos, mermelada de higo y queso de cabra de la Kryspin Crack, y el solomillo ibérico con parmesano y serrano frito de la Ibérica.
Arriba del todo hay dos números mayores: La Adictiva, con doble de búfalo americano, doble de cheddar y mozzarella, bacon caramelizado al sirope de arce, ajonesa de hierbas y chips de boniato, y La Diva, sobre pan brioche de sésamo negro, con mahonesa trufada, brie trufado, huevo y crema de trufa. Quien lo prefiera sencillo se queda con la Crack: ternera, cheddar y bacon. El listado no se queda igual para siempre: la casa va cambiando hamburguesas para que los clientes de siempre encuentren algo nuevo que probar.

La mallorquina entre las hamburguesas
La Mallorquina es la hamburguesa que solo puede existir en esta isla: porc negre, sobrasada templada en tempura, queso mahonés, miel de caña y cebolla crujiente. La vía vegetariana es La Hierbas, que apila hummus, berenjena en tempura, queso de cabra y mermelada de pimiento. Casi todo lo de la carta está además disponible sin gluten, y sin suplemento — para quien tiene celiaquía esa es la diferencia real frente a la mayoría de hamburgueserías.
Junto a las hamburguesas corre una segunda fila de sándwiches, perritos y menús infantiles: pulled pork con barbacoa y curry en el Americano, salmón ahumado con guacamole en el Del Mar, chile con carne picante en el Picantón. Las hamburguesas llegan con las patatas Doze de la casa, si quieres en versión de boniato o deluxe.
Papel de periódico, diner y un truck
La carta está diseñada como la portada de un periódico, con secciones en lugar de grupos de platos, un recuadro del tiempo que anuncia calor de plancha y un titular inventado en el que la casa jura no usar nunca carne congelada. La sala recoge el diner americano de los años cincuenta, es de tamaño contenido y se llena pronto — reservar merece la pena, sobre todo para grupos grandes.
Bajo el mismo nombre funciona un pequeño obrador que hace las tartas de una en una y solo por encargo: banoffee, pistacho, chocolate blanco o tres chocolates, pedidas por mensaje de Instagram. Y un food truck que lleva la misma plancha a bodas, fiestas de empresa y a los festivales burger de la isla.
Servicios
Aparcamiento
- Gratuito
- En la calle
Accesibilidad
- Entrada
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- En el local
- Servicio de mesa
- Servicio en mostrador
Comodidades
- Aseo
- Terraza
- Wi-Fi
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
Destacados
- Buenos cócteles
- Buen café
- Buena selección de cervezas
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



