Ca'n Paco está en pleno Banyalbufar, en la Carrer de la Constitució, a unos pasos de la plaça. El pueblo se agarra a la vertiente occidental de la Serra de Tramuntana, entre bancales y mar, y el restaurante no hace de ello ninguna puesta en escena. Es una casa de pueblo donde se cocina mallorquín — y uno de los pocos establecimientos de su tamaño en la isla a los que la Guía Repsol ha concedido un Solete.
La carta es corta. Los comensales lo mencionan una y otra vez, unas veces como observación y otras como elogio: hay poco donde elegir, pero lo que llega está bien hecho. La guía Repsol nombra tres platos que deberías probar aquí — el arroz brut, los calamares y la caldereta de marisco — y resume después su propia recomendación en dos palabras: calamares y arroz.
La sala acompaña. Resulta anticuada en el mejor sentido, típica de un restaurante de pueblo que no se redecora cada pocos años. Desde las mesas la vista cae por los bancales hasta el mar.

Arroz y pescado: la cocina de Ca'n Paco
El arroz es el hilo conductor. El arroz brut — ese arroz oscuro y caldoso que en Mallorca se conoce tanto en las casas de campo como en las cocinas de pueblo — encabeza la ficha de Repsol. Junto a él la paella, como paella de pescado y en versión mixta, y el arroz negro que los comensales destacan de forma especial: arroz teñido de negro profundo por la tinta, que cuaja en costra contra el fondo de la paellera.
Del mar llegan los calamares que la guía señala expresamente y la caldereta de marisco, un guiso de la tradición de los pueblos costeros. Con ellos, los clásicos que no pueden faltar en una carta mallorquina: frito mallorquín, tumbet, un entrecot para quien no quiera mar en el plato.
Y al final los postres caseros. Aparecen en los comentarios sobre la casa casi tantas veces como los arroces, y la tarta de manzana más que ninguno. Quien come vegetariano encuentra verduras a la plancha y una paella sin pescado; la casa ofrece además platos veganos y platos para celíacos.

Quién está detrás de Ca'n Paco
El restaurante lo llevan mujeres. La Guía Repsol lo dice sin rodeos y los comensales concretan más: madre e hija están en la sala, sirven, recomiendan, se acuerdan de gente que comió aquí hace décadas. Por eso, cuando se habla de Ca'n Paco, casi siempre se habla primero del trato y después de la comida.
La casa está preparada para familias: los niños son bienvenidos, hay tronas y el acceso es sin escalones. También se puede reservar — con una carta pequeña en un pueblo pequeño, no es mala idea.
El pueblo alrededor del restaurante
Banyalbufar es uno de los pueblos de bancales de la costa oeste de la Tramuntana: calles estrechas, muros de piedra seca que van escalonando la ladera y, debajo, el mar abierto. Si quieres alargar la tarde, tienes cerca la Cala de Banyalbufar y la Playa de Punta Galera, además de la Torre des Verger en la carretera de la costa.
Para un pueblo de este tamaño la densidad de locales es notable, y Ca'n Paco ocupa entre ellos un sitio asentado: la casa del arroz, del pescado y de la tarde que no tiene por qué ir deprisa.
Servicios
Aparcamiento
- Gratuito
- En la calle
Accesibilidad
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- Tranquilo
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



