DAIKIYA está en la Carrer del General Riera, justo detrás de las Avenidas y un poco al norte de la Plaça d'Espanya. La casa se describe a sí misma como deliberadamente atípica: no es un restaurante japonés tradicional, sino la unión de la técnica heredada con una forma propia de hacer sushi. Basta leer la carta para entender a qué se refiere.
Junto al sashimi y los nigiris clásicos hay toda una página de maki especiales, donde las bases japonesas se encuentran con ingredientes que en Japón nadie enrollaría en arroz: mozzarella de búfala, albahaca y tomate seco en el Italiano Uramaki, aguacate con plátano y salsa de anguila en el Paulista, tempura de langostino con espinacas y calabacín bajo salsa de curry en el Thai Uramaki. Al lado, la línea clásica sigue sin diluirse: teka maki, shake maki, nigiris de anguila, dorada, pez mantequilla y ebi. Todo se elabora al momento y, según la propia casa, el arroz se cuece y se adereza fresco cada día.

Lo que DAIKIYA hace en la barra de sushi
La barra tiene su propia carta de entrantes, y allí está buena parte de lo que define esta casa. El tataki carpaccio llega como atún con una salsa de cebolla confitada; el aburi shake, como salmón soasado con ajo, lima y shichimi. Hay tres tartares: atún con salsa de sésamo, salmón con aguacate y el tartar chef, que pone uno al lado del otro el ceviche, el tartar de salmón y el de atún. El ceviche trabaja con pescado blanco y langostino, zumo de lima, tomate cherry, cebolla y cilantro.
La lista de nigiris va más lejos de lo que se espera: junto al salmón, el atún y el ebi están el ikura, el masago, el foie y el kanotefui con salmón, huevas de salmón y huevo de codorniz. Los gunkan también son fijos, con atún, salmón, huevas de salmón y foie. Quien no quiera decidirse toma un combinado: el sashimi no moriawase despliega una buena docena de cortes, del salmón y el atún a la dorada.
De la mano más reciente del chef salen platos que hacen más evidente la idea de fusión: un gunkan de solomillo de ternera sobre arroz de sushi envuelto en nori, un tiradito de pez limón japonés con ponzu, un ceviche de vieira y un uramaki con tempura de langostino, salmón picante y jamón ibérico.

Cocina caliente más allá del sushi
La parte caliente no es un acompañamiento, sino una carta en sí misma. Del vapor salen los dim sum: bolsitas rellenas de pato asado, masa de almidón de trigo con gamba y el siu mai, cuya envoltura translúcida guarda cangrejo y marisco. Con ellos, gyozas de pollo y verduras o puramente vegetales, edamame, goma wakame y una sopa de miso con alga, gamba, almeja, tofu y champiñón.
El nido es una idea de la casa: langostinos rebozados en surimi y cubiertos de tallarines de arroz hasta quedar crujientes. Entre los platos calientes manda el pato, empanado en teriyaki y como pato Daikiya en salsa de curry rojo con coco y lichi. Además, curry de pollo con albahaca y leche de coco, un Thai red bowl con salmón, yaki-soba, yaki-udon con gamba y solomillo y arroz frito con albahaca. Al mediodía entre semana hay un menú del día fijo con entrante y, a elegir, una combinación de sushi o pato teriyaki.
El final dulce es poco habitual: rollitos de crepe fritos con chocolate negro y un coulant de chocolate con helado casero de sésamo.
Quién está detrás de la casa
DAIKIYA es del chef Wei Zeng y de su mujer Elisa. Él tuvo su propio restaurante japonés en China antes de que la pareja se trasladara a Palma y abriera el primer Daikiya en la Plaça Fleming. El sushi clásico, los rolls especiales de diseño propio y un surtido de salsas caseras dieron a conocer el pequeño local en el barrio, hasta que la sala se quedó corta y llegó la mudanza a un local más grande.
Que los dos cuidan el detalle se nota en cuanto algo llega a la mesa: vajilla escogida a propósito, flores comestibles sobre los platos y, en cada mesa, pequeñas figuras de pato donde descansan los palillos entre bocado y bocado.
La sala y la ubicación
La sala está llena de verde y es elegante, con un ambiente vivo. Desde las Avenidas la casa no llama la atención; hay que girar hacia la calle lateral, y ahí está justamente su carácter. DAIKIYA queda en un barrio residencial del norte de la ciudad, no en la hilera de restaurantes del puerto.
Servicios
Aparcamiento
- De pago
- En la calle
Accesibilidad
- Entrada
- Aseo
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Entrega
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Wi-Fi
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
- Romántico
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buen café
Reservas
- Reserva obligatoria
Ideal para
- Grupos



