Do de Pit está en la Plaça d'Amèrica de Sóller, algo apartado de la Plaça de la Constitució, donde se concentra la mayoría de los visitantes del valle. La casa llama a lo suyo cocina de autor y lo resume en tres ideas: alma mallorquina, mirada asiática y platos pensados para compartir.
El nombre despista si lo tomas al pie de la letra. Un do de pecho es la nota alta, la que un tenor acierta o no — y no dice nada de la cocina. Lo que sí dice la carta es una mezcla que en Mallorca pocas veces se lleva hasta el final con esta constancia: croquetas y sobrasada junto a panes bao, kimchi y ponzu.
Es un local pequeño, y el equipo que hay detrás es de Sóller. Se reserva a través de un portal en línea propio, algo razonable dado el tamaño de la sala.

Lo que Do de Pit pone en la mesa
La carta arranca con tapas y raciones, y ahí está el núcleo de la casa. Las croquetas llegan con varios rellenos: cecina con cebolla caramelizada, chuletón con pimientos del piquillo, rabo de toro con parmesano, espinacas con pasas confitadas, bacalao con alioli gratinado. Al lado están los panes bao — uno de pato con salsa hoisin y avellanas, otro de langostino crujiente con aguacate y mayonesa sweet chili.
La línea asiática sigue por toda la carta: una brioche de atún rojo con ponzu y chipotle, un taco de rabas de calamar con kimchi de col china y una mayonesa de curry y mango. La parte mallorquina responde — un bikini de sobrasada de cerdo negro mallorquín con queso mahonés, miel y trufa, o una tabla de jamón ibérico de bellota con pan, tomate y aceite de Sóller.
Si quieres comer más largo, hay lomo de bacalao con salsa de Chardonnay y hierbas, espárragos y guanciale. Las hamburguesas tienen apartado propio y se hacen con vacuno mallorquín; la de cerdo negro llega con sobrasada y gorgonzola.

Vegetariano, vegano y sin gluten
La cocina sin carne no es aquí una nota al pie, sino un apartado propio con ideas propias. Puerro confitado con burrata y pistachos caramelizados. Flor de alcachofa con muhammara de pimientos y nueces. Falafel con labneh de ajo confitado, granada y aceite de pimentón. Zanahorias asadas con albaricoques secos, cacahuetes y miso.
Varios platos indican opción vegana, y las hamburguesas también tienen versión vegetal. La carta de postres lleva opciones sin gluten — un pastel de queso de cabra curado mallorquín con miel de Pollença y nueces caramelizadas, por ejemplo, o un coulant de chocolate con harina de almendra y una salsa dulce de miso.
Vino, cerveza y el resto de la noche
La carta de vinos mezcla la península con bodegas de la isla y describe cada botella por dulzura, cuerpo y potencia, en vez de dejarte solo ante las denominaciones. A eso se suma cerveza artesana local de barril y una nevera propia de cervezas especiales que la carta señala expresamente.
Si te quedas después de cenar, la barra está preparada: hierbas mallorquinas, vermut, cócteles — entre ellos uno que lleva el nombre del valle.
Sóller alrededor
Sóller está en el valle entre la Tramuntana y el mar, y Do de Pit se levanta en la esquina de la Gran Via con el Carrer Cetre, junto a la rotonda. Queda a pocos pasos de la estación de autobuses, lo que en este valle vale más de lo que parece: puedes venir a cenar sin preocuparte por la vuelta.
La carta cambia con las estaciones porque la casa trabaja con productores cercanos. Lo descrito arriba es por tanto una instantánea y no una garantía — pero el corte, producto mallorquín trabajado con técnica asiática, se mantiene.
Servicios
Aparcamiento
- De pago
- En la calle
Accesibilidad
- Entrada
- Aseo
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
- Servicio en mostrador
Comodidades
- Vegetariano
- Wi-Fi
- Bar en el local
- Vegano
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buen café
- Buena selección de cervezas
Reservas
- Reserva obligatoria
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



