El Duke Restaurant está en la Carrer Soler, en Santa Catalina, a pocos pasos del mercado del barrio, y es fácil pasar de largo: una fachada estrecha bajo un toldo azul y, detrás, una sala llamativamente pequeña. Dentro cuelgan carteles de furgonetas VW, de longboarders y de grandes olas, con colores terrosos y mesas de madera muy juntas. La casa juega con el aire de caseta de surf, pero la cocina se toma en serio.
Aquí se cocina desde 2009, bajo Ronny Portulidis, griego, jefe de cocina y copropietario, junto con Jorge Esteve, de Valencia. El Duke se define como lo contrario de un restaurante convencional: sin complicaciones, una carta que se abarca de un vistazo y la libertad de pedir según el ánimo y no según el orden de los platos. El producto, según cuenta la propia casa, viene de agricultores a los que conocen, de carniceros que cuidan su oficio, de pesca sostenible del Mediterráneo y de bodegas españolas.

Lo que el Duke Restaurant de Palma escribe en su carta
Mediterráneo es la etiqueta que suele colgarse a esta casa, y la carta no se atiene a ella. Viaja: los chifles peruanos, chips crujientes de plátano verde, conviven con pan plano griego y muhammara de pimiento asado y feta. Hay brochetas libanesas de cordero con babaganush y miel de tahini, pollo coreano firecracker en marinada gan-jang con ensalada de sésamo y pepino, croquetas coreanas de gambas con kimchi y tacos de ternera deshilachada con chipotle ahumado. Hasta las patatas bravas están reconstruidas: dulces y picantes, pensadas a la marroquí, con puré de chirivía y dukkah.
El ceviche como medida de la casa
Los ceviches son aquello por lo que vuelven los habituales. El clásico lleva en el nombre el de la casa y el año de fundación: dorada mallorquina con aguacate, cilantro, cebolla roja, tomate y un gazpacho de guisantes verdes. A su lado hay una versión nikkei en la línea peruano-japonesa, con lubina, edamame, daikon, miso y yuzu, y un Diablo Blanco a la mexicana con chipotle ahumado, cebolla roja y gambas caramelizadas en la leche de tigre. Quien no consiga decidirse se los lleva los tres en formato pequeño.

Principales, opciones sin carne y la barra
Entre los principales la amplitud se mantiene: un tikka masala indio con verduras de la isla, lentejas, yogur y papadum; un teriyaki japonés al wok con berenjena asada, miso y miel sobre arroz jazmín; un curry verde tailandés de coco con jengibre y hojas de lima. Al lado, la parte más terrenal: una hamburguesa con pan brioche hecho en casa, relish de tomate y alioli de romero, un entrecot de cadera a la parrilla con patatas cortadas a mano y setas salteadas, y el filete de pescado del día sobre arroz negro Venus con maíz ahumado y espárragos verdes.
Quien come sin carne lo tiene aquí más fácil que en muchas mesas del barrio: los curries y el plato de wok están planteados sobre verdura y se completan con pollo, salmón o gambas si se pide, no al revés. El guacamole, los nuggets de aguacate y las patatas bravas prescinden de la carne de todos modos. La carta lleva una leyenda completa de alérgenos, del gluten a los crustáceos y el apio.
La barra forma parte del concepto. Si te sientas lo bastante cerca, ves cómo se preparan las bebidas, y con ellas llegan los chips de plátano verde que en la casa se consideran un clásico. Para celebraciones fuera del local, el Duke mantiene además su propia rama de catering.
Santa Catalina y por qué conviene reservar
El Duke es un negocio familiar y desde hace mucho una referencia del barrio: pertenece a los locales que convirtieron Santa Catalina en la zona de salir que hoy se considera. Aun así ha seguido siendo pequeño. Las dos cosas juntas significan que sin mesa la cosa se aprieta. Se reserva a través del sistema propio de la casa, y quien llegue sin avisar hará bien en traer paciencia.
Servicios
Aparcamiento
- De pago
- En la calle
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Entrega
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Vegetariano
- Terraza
- Bar en el local
- Vegano
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Romántico
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buenos cócteles
- Buen café
- Buena selección de cervezas
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada
Ideal para
- Grupos



