Es Racó está en pleno Manacor, en el Passeig d'Antoni Maura y a pocos pasos de la Plaça de sa Bassa. El nombre no promete una cocina, sino un sitio: en mallorquín, «es racó» significa simplemente «el rincón». Lo que se cocina de verdad está en su propia carta — un bar con tapas, caseras y sin rodeos.
Su manera de describirse es poco habitual de tan concreta para un local de este tamaño: un restaurante de tapas en el centro de Manacor, comida casera, y todo elaborado allí mismo, desde las tapas hasta las ensaladas y las carnes. Detrás hay, según cuentan ellos mismos, un equipo joven. Y para la terraza del paseo la casa formula hasta un pequeño programa: la mesa es para pararse, no para correr.
Encaja con Manacor: la ciudad del este de la isla vive del mueble, de la perla artificial y de su propio día laborable, y el Passeig d'Antoni Maura es uno de los ejes de esa vida cotidiana.

Qué llega a la mesa en Es Racó
La carta se mantiene abarcable y aun así llega más lejos de lo que sugiere la palabra bar de tapas. Entre las tapas, las patatas bravas conviven con los pimientos de Padrón, los espárragos con parmesano, las croquetas — también de setas con mayonesa de trufa —, el camembert rebozado con mermelada, las alitas de pollo en teriyaki o extra picantes, los calamares a la andaluza y las gambas, al ajillo o al limón. A eso se suman el pulpo sobre puré de calabaza y tres carpaccios: de ternera con olivada y aceite de trufa, de bacalao, y uno de calabacín con salsa tahini, escamas de queso ahumado y cacahuetes. Los corazones de alcachofa confitados con crujiente de jamón ibérico y parmesano se sirven por unidad, y el tartar de salmón tiene línea propia.
El resto está claramente ordenado: tabla de quesos y tabla de jamón ibérico, pa amb oli y la ronda de pan, aceitunas y alioli, y luego las carnes — lagarto de cerdo ibérico de bellota, entrecot, magret de pato con reducción de Pedro Ximénez. Las ensaladas no son guarnición, sino un apartado propio: salmón ahumado con manzana y nueces; queso de cabra a la plancha; bacalao templado con setas; gambas con piña y aguacate; pollo crujiente con panceta ibérica y dátiles; burrata con pesto de rúcula y avellanas. Para terminar, tartas caseras y sorbetes. La cocina no hace pausa entre la mesa del mediodía y la de la noche, y la propia casa advierte de que los platos pueden variar según la temporada y el producto del día.

Huevos rotos, el plato de la casa
Si hay un plato que destaca en Es Racó, son los huevos rotos. Tienen apartado propio en la carta con cinco versiones, y la casa lanza la pregunta directamente a sus clientes: ¿cuál es tu preferido? Con mayonesa de trufa y crujiente de jamón ibérico, con setas y foie, con gambas, panceta ibérica y salsa picante, con jamón ibérico y pimientos del Padrón, o con setas y gambas.
El principio es poco espectacular y precisamente por eso fiable: patatas fritas, encima huevos que se rompen al servir para que la yema lo ligue todo. Quien se sienta aquí por primera vez hace bien en pedir una versión para compartir.
Terraza, servicio y reserva
El interior es pequeño; buena parte de las plazas está fuera, en la terraza del paseo. «Sillas que invitan a quedarse», lo llama la propia casa, y el tono del servicio va en la misma línea. Las raciones son generosas — conviene tenerlo en cuenta si se piden varias tapas.
Se reserva por teléfono. No hay sistema de reserva en línea; en su propia web, cada botón de reserva lleva directamente al teléfono. Para grupos grandes merece la pena llamar. Quien tenga alguna intolerancia hace bien en decirlo al pedir: la carta incluye las marcas de alérgenos y remite expresamente al personal. Comer vegetariano funciona bien aquí sin necesidad de una carta aparte — pimientos de Padrón, espárragos con parmesano, camembert rebozado, el carpaccio de calabacín y el pa amb oli ya están en la carta.
Manacor alrededor
El Passeig d'Antoni Maura desemboca directamente en la Plaça de sa Bassa, la plaza donde en Manacor ha confluido siempre todo. Desde Palma son algo menos de cincuenta kilómetros hacia el este por la Ma-15, que cruza la isla en dirección a Artà; hasta Manacor llega además una línea de tren.
Quien recorra el este tiene distancias cortas desde aquí: las Coves del Drach en Porto Cristo y las calas entre Cala Anguila y Cala Romàntica.
Servicios
Aparcamiento
- En la calle
- Gratuito
- De pago
Pago
- Débito
- Sin contacto
- Tarjeta
Servicio
- Entrega
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Terraza
- Wi-Fi
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
Destacados
- Buena carta de vinos
Reservas
- Se aceptan reservas
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



