Groenk Deià está en pleno pueblo, en la calle principal por la que pasa todo el mundo, y prepara prácticamente todo sobre carbón. Detrás de la casa están Emese y Balázs, una pareja húngara: ella en la sala, él en la cocina. El nombre no significa nada en particular — Balázs lo inventó para que se quedara en la memoria.
La carta es corta y va al grano. Carnes de Galicia y Extremadura, pescado a la brasa, tres hamburguesas, un puñado de entrantes y ensaladas que son bastante más que una guarnición. La cocina no busca el efecto, sino el producto: buena carne, bien hecha, con patata al horno y ensalada verde al lado. Abre todos los días y durante todo el año, del desayuno a la cena — un punto en el que los anfitriones insisten.

El horno de carbón de Groenk Deià
Todo empieza en el fuego. La beef bar tiene solomillo en dos tamaños, además de chuletón, T-bone y entrecot, estos tres madurados en seco durante treinta días. Qué cortes hay ese día te lo dice el servicio: la carta no se compromete a propósito. Se sirve sencillo: patata al horno con queso crema, ensalada verde y nada más que distraiga de la carne. Quien lo prefiera crudo, tiene el tartar de ternera.
Del mismo fuego salen la lubina entera con ensalada verde, el atún con hojas verdes y salsa barbacoa, el pulpo con romesco y patata, y el solomillo de cerdo ibérico.

Escalope, hamburguesas y la parte verde de la carta
El plato más conocido de la casa es un escalope: empanado, de cerdo ibérico, con ensalada de patata. Figura en la carta como el famoso escalope, y los propios anfitriones lo recomiendan como uno de los favoritos.
Las hamburguesas llegan con patatas fritas. La primera combina ternera madurada con queso raclette y mermelada de cebolla, la segunda cerdo ibérico deshilachado con jalapeño, cebolla crujiente y salsa barbacoa, la tercera pollo crujiente con mayonesa, pepinillo y hojas verdes.
Aquí lo vegetariano no queda de lado. La ensalada superfood reúne verduras de verano asadas, coliflor, boniato, kale, manzana, dátiles, cebolla roja, nueces pecanas y quinoa bajo un aliño de miel, mostaza y limón. A su lado hay una ensalada rústica con cogollos, pan tostado y queso curado, una crema de ricotta con zanahoria glaseada con miel y una tostada española de tomate con sardinas ahumadas. Antes de todo eso: alioli con pan de masa madre, junto con la ginebra de la casa en tónica o en negroni y un aperitivo elaborado con naranjas amargas ecológicas de Mallorca.
Terraza, comedor y la sala de arriba
La terraza da a la calle del pueblo; uno se sienta en medio de todo y ve pasar Deià. Cuando el tiempo se pone incómodo hay comedor interior, algo que en la Tramuntana no es un detalle menor. En la planta de arriba la casa tiene su propia sala de eventos para hasta veinticuatro personas: para comidas privadas, bodas pequeñas, talleres y jornadas de equipo, con menús que la cocina compone para la ocasión. A eso se suman veladas temáticas periódicas, entre ellas cenas de sushi y un menú húngaro que se remonta a la infancia de los dos anfitriones.
Emese, Balázs y la casa hermana de Fornalutx
Los dos se mudaron de Hungría a Mallorca y abrieron primero en Fornalutx, el pueblo de montaña sobre el valle de Sóller; esa casa sigue siendo el núcleo de todo. En Deià están al fuego desde 2025: el mismo concepto, pero una casa propia con carta propia. A día de hoy pertenecen además a la familia una dirección de pizza y pasta en Sóller y una Urban Kitchen centrada en la verdura en Fornalutx.
Que Deià sea famoso no tiene que ver con este restaurante. El pueblo lleva generaciones atrayendo a pintores, músicos y escritores, y Robert Graves vivió aquí y aquí está enterrado. Groenk no reclama nada de eso: simplemente cocina cada día, en la calle por la que pasa todo el mundo.
Servicios
Aparcamiento
- De pago
- En la calle
Accesibilidad
- Entrada
- Aseo
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Terraza
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
Mascotas
- Se admiten perros
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buenos cócteles
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



