Escondido en una tranquila calle secundaria de Port de Pollença, algo apartado del bullicio del paseo marítimo, Loqueria, vino natural y tapas transmite menos la sensación de un restaurante convencional y más la de entrar en un salón familiar. Varios comensales describen el interior exactamente así: una gran librería, fotografías con aire nostálgico, vajilla escogida con mimo y una decoración peculiar y muy personal que marca el tono nada más cruzar la puerta. Esa calidez se extiende también a la bienvenida, con clientes que relatan haber sido recibidos con auténticas sonrisas incluso llegando sin reserva, de forma totalmente espontánea.

El nombre sugiere un concepto clásico de tapas españolas, pero el corazón de la cocina late claramente italiano. La pasta casera es la gran protagonista: los raviolis y los platos de espaguetis son elogiados una y otra vez, de forma independiente, por distintos comensales. La carta se mantiene además compacta y bien pensada, apostando por pocos platos bien resueltos en lugar de una oferta extensa. Entre las referencias que se repiten aparecen la pasta casera con ragú, el vitello tonnato y un carpaccio de atún, platos que remiten claramente a la tradición de la trattoria italiana y no tanto a las tapas españolas clásicas. Quien llegue esperando tapas tradicionales españolas debería ajustar un poco sus expectativas; quien esté abierto a una cocina italiana casera servida en raciones de tamaño tapa, probablemente encuentre justo lo que buscaba.
La carta de vinos recibe elogios especialmente constantes. Varios visitantes describen la selección de vinos naturales como excepcional, amplísima y de las mejores que han encontrado en Mallorca, con variedad suficiente para gustos muy distintos, desde una copa sencilla hasta botellas pensadas para paladares más exigentes. Esta combinación de vocación de vinoteca seria y cocina italiana casera con carácter es, en realidad, lo que define el local: premia a quien se toma su tiempo, prueba varias copas y deja que unos platos sencillos pero bien ejecutados hagan el resto.

Un detalle que se repite en las reseñas son los pequeños detalles que llegan antes de la comida: a veces una pequeña sopa, otras un gazpacho, acompañados de focaccia o aceitunas. Varios comensales, de forma independiente, destacan estos gestos como prueba del cuidado que se pone en cada parte de la experiencia, desde la cocina hasta el ambiente. El servicio se describe de manera constante como cercano, amable y atento, aunque algunas reseñas mencionan un inicio algo más lento en la velada, un patrón que según otros comentarios se resuelve conforme avanza la noche.
Como el espacio es realmente pequeño e íntimo, varios comensales recomiendan encarecidamente reservar con antelación, sobre todo en temporada alta. Aun así, también se han acogido con naturalidad visitas sin reserva, incluidos grupos numerosos no anunciados que fueron atendidos sin problema. En conjunto, se dibuja la imagen de una cocina familiar construida sobre ingredientes frescos, una cocina italiana casera con seguridad y una carta de vinos naturales realmente seria, una combinación que sigue atrayendo tanto a quienes lo visitan por primera vez como a quienes repiten una y otra vez.
Servicios
Aparcamiento
- En la calle
- Gratuito
Accesibilidad
- Entrada
- Asientos
Pago
- Débito
- Sin contacto
- Tarjeta
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Vegetariano
- Terraza
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
- Romántico
Mascotas
- Se admiten perros
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada



