Pizzeria I Genovesi está en una calle corta en pleno casco antiguo de Palma, entre la Plaça d'Espanya y la Plaça Major. El nombre no es casual: I Genovesi son los genoveses, y la carta lo sostiene. Junto a la pizza italiana corre aquí un segundo hilo, ligur, que en Mallorca no encontrarás casi en ninguna otra carta.
El local es pequeño y buena parte del negocio sale por el mostrador y por el reparto a domicilio. Según dice la propia casa, todo se elabora allí mismo, desde la masa hasta la salsa de pesto.

La cara genovesa de Pizzeria I Genovesi
Dos apartados de la carta vienen directamente de Liguria. La fugassa al estilo de Recco es una masa finísima de harina de trigo y aceite de oliva que se hornea con relleno; la carta la señala expresamente como producto típico de Génova y su provincia. La versión clásica lleva solo stracchino, un queso italiano de vaca fresco y suave que sostiene buena parte de esta carta. Además está la rellena con jamón cocido, la pizzata con tomate, anchoas, aceitunas, alcaparras y orégano, la pizzaccia con gorgonzola y salami picante y la genovese con pesto casero.
El segundo apartado es la fainà: una torta de harina de garbanzos y aceite de oliva, también genovesa y, en su versión base, cien por cien vegetal — harina de garbanzos y pimienta, nada más. Rellena puedes elegir entre cebolla, gorgonzola, stracchino y longaniza; según la temporada se le suman alcachofas frescas o pescaditos. El hilo ligur sigue desde ahí: una bruschetta con pan de la casa tostado, ajo, tomate cherry y pesto, y junto a la lasaña boloñesa una lasaña genovesa que apila pesto y bechamel en lugar de ragú. El pesto se prepara en la propia cocina, con albahaca, piñones, parmesano, ajo y aceite de oliva.

De la marinara a la mallorquina
La parte de pizzas se mantiene sencilla y aun así es más amplia de lo que sugiere el tamaño del local. Entre las clásicas están la marinara con tomate, ajo y orégano, la margherita, la diavola, la napoli con anchoas, aceitunas y alcaparras, el calzone, la bufala con mozzarella de búfala y una vegetariana con berenjena, calabacín, pimiento, alcachofas y cebolla. Las speciali van más contundentes: carbonara, bismark con huevo y panceta, la bomba con cuatro embutidos a la vez, la faro con stracchino, salami picante, ajo, longaniza y rúcula. La mallorquina es el guiño isleño de la carta — sobrasada, queso de cabra y miel.
La serie gourmet da un paso más. La genovese prescinde por completo del tomate y se apoya solo en stracchino y pesto. La aaron junta stracchino y gorgonzola con pera, nuez y miel; la mortadella suma burrata y pistachos; la salmone lleva salmón fresco con burrata y tomate cherry. A eso se añaden ensaladas, bocadillos — uno de ellos con fiambre italiano de lechona, pimentón, cebolla y stracchino — y de postre tiramisú, profiterol y un calzone dulce con crema de avellanas.
Pequeña, céntrica y mucho para llevar
Se bebe sin complicaciones: vino de España e Italia, por copa y por botella, prosecco y cava, cerveza de barril y de botella, además de unos cuantos clásicos de coctelería. Después la carta ofrece espresso, cortado y carajillo, junto con amaro, grappa, limoncello, amaretto y hierbas.
Los pedidos y las reservas se hacen por teléfono, y la casa tiene además su propio formulario en la web, donde eliges entre recogida, entrega a domicilio y comer allí. Se paga en efectivo, sin contacto o con tarjeta, hay aire acondicionado y wifi gratuito, y para grupos grandes la pizzería ofrece catering. Al frente de la casa está Davide Perniciaro.
Servicios
Aparcamiento
- De pago
- En la calle
- Gratuito
Accesibilidad
- Entrada
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Entrega
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
- Servicio en mostrador
Comodidades
- Aseo
- Terraza
- Vegetariano
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
Destacados
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



