Ses Ones significa en catalán «las olas», y en S'Illot eso es menos poesía que una descripción del lugar. El restaurante está en el Passeig Neptú, el paseo que cierra el pueblo hacia la bahía, y su terraza no queda en medio del paseo, sino en el lado del agua. Quien se sienta ahí tiene el mar delante y oye el romper de las olas, con la música sonando bajito de fondo.
La cocina es mediterránea y europea y, sobre todo, amplia. El pescado y el marisco conviven con la carne a la parrilla, y a ello se suman pasta, pizza, ensaladas y hamburguesas. No es una casa de carta corta y muy cerrada, sino una en la que una mesa variada encuentra algo para cada uno. Las opciones vegetarianas están expresamente previstas.

La cocina de Ses Ones: mar y parrilla
Del lado del mar llegan pulpo, mejillones y pescado, casi siempre a la brasa. La pieza mayor es la mariscada, que reúne langosta, buey de mar y otros mariscos; junto a ella está la parrillada mixta de mar, pensada para dos personas. Más pequeños y ligeros son el salmón ahumado con ensalada y los crepes de espinacas con queso de cabra. Las ensaladas figuran entre lo que más destacan los comensales.
El lado de la carne pasa por la parrilla. El entrecot llega a la mesa sobre plancha caliente, y a su lado hay solomillo, rib-eye y costillas. En la carta hay hamburguesas, también pasta —carbonara y boloñesa, entre otras— y pizza, incluida una con verduras. De entrada, pan con alioli, y las patatas picantes tienen sus propios seguidores.
Los postres son de elaboración propia. El sorbete de limón y la tarta de almendra son los que más se mencionan: dos postres que pertenecen a esta costa sin que nadie tenga que reinventarlos.

La paella, solo por encargo
La paella de Ses Ones no es un plato que puedas pedir sobre la marcha. Se prepara al momento y necesita su tiempo, así que la casa solo la sirve por encargo; quien la pide sin avisar suele recibir una negativa. No es una pega, sino la consecuencia de una paella que no sale de un armario caliente.
Se ofrecen varias versiones: una de marisco, una mixta de marisco y carne y una de verduras que funciona además como plato principal vegetariano. Llamar con antelación es, por tanto, el paso decisivo si la paella es el motivo de la visita.
La terraza del Passeig Neptú
La terraza es la razón por la que muchos vuelven. Está en el lado del mar del paseo, las plazas de la primera fila son las más cercanas al agua y la vista se abre sobre la bahía sin nada que la corte. Comer fuera es aquí la norma, no la excepción.
A eso se suma que Ses Ones funciona también como bar: los cócteles, el vino y los aperitivos se piden con la misma naturalidad que un café a media tarde. La música en directo forma parte de la casa; quien busque una velada marcadamente tranquila debería tenerlo en cuenta.
Para quién encaja Ses Ones
En precio, la casa se mueve en la banda media de este tramo de costa. Es un sitio para una velada sin complicaciones junto al agua, para la mesa con niños, para el mediodía después de la playa, cuando solo apetece algo ligero y una bebida. Hay servicio de mesa y se puede reservar.
Quien venga con un plan hará bien en resolver dos cosas antes: encargar la paella y, si le importa un sitio en primera fila junto al agua, pedirlo. Ambas cosas deciden más sobre la velada que la elección entre pescado y carne.
Servicios
Aparcamiento
- Gratuito
- En la calle
Accesibilidad
- Entrada
- Asientos
Pago
- Débito
- Sin contacto
- Tarjeta
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Vegetariano
- Terraza
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
Mascotas
- Perros fuera
Destacados
- Buena carta de vinos
- Buenos cócteles
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



