Sodapop caffe está en la Avinguda de Joan Miró, en Sant Agustí, justo donde el oeste de Palma se funde con Cala Major, y el nombre despista sin falta. Quien espere un diner americano detrás encuentra una carta construida en torno a los dos platos de pan más mallorquines que existen: pa amb oli y llonguets. La casa se describe a sí misma con esas dos palabras, y la carta cumple la promesa.
El negocio trabaja en esta dirección desde 2016. Es pequeño, tiene terraza a la calle y lo frecuentan tanto los vecinos como los clientes de los hoteles de alrededor: un local de barrio, no una excursión.

Lo que va sobre el pan en Sodapop caffe
La carta está ordenada por pan. El pa amb oli llega sobre la rebanada grande de pan de payés; el llonguet es el panecillo mallorquín con la hendidura en el lomo. Ambos llevan la misma lista de ingredientes, una vez clásica y otra como especial.
Clásico significa aquí camaiot, sobrasada, serrano, chorizo, jamón york o atún, además de queso menorquín —en cuñas en lugar de rallado, si se prefiere— y una versión de queso vegano. El camaiot con queso y la sobrasada con queso están entre los más pedidos. Quien no logre decidirse se lleva dos de ellos en una misma rebanada.
Los especiales se sirven por la noche y van bastante más lejos: sobrasada con almendra laminada y miel, cuatro quesos con champiñones, pimientos asados con queso, pollo al curry con mayonesa de curry, pollo korma con ciruelas, láminas de coco y pistacho, y una versión con chutney de mango, mozzarella y queso azul. Aquí la casa sale de la isla sin renunciar a su base: el pan sigue siendo mallorquín, el ingrediente viaja. Con el pan llegan aceitunas y fonoll marí, el hinojo marino salado de la costa.

Nachos, ensaladas y la parte dulce
Junto al pan hay una segunda línea. Los nachos se ofrecen en varios niveles, entre ellos uno a la mallorquina con sobrasada, miel y guindilla y otro con queso de cabra. A eso se suman tablas de queso menorquín artesanal y jamón ibérico, y un pan con tomate.
Las ensaladas tienen entidad suficiente para sostenerse solas: queso de cabra con nueces y vinagreta de miel, salmón ahumado con pepino y helado de romero, una vegana con tomates secos y aceite de trufa, además de una césar y una de atún con sésamo negro. Hay bowls, tostadas de pan moreno y zumos, y en el café la oferta va del café con leche al capuchino de canela y al chai latte. La parte dulce se resuelve con tarta de chocolate, carrot cake, brownie, cheesecake de pistacho, banoffee y el cardenal de Lloseta.
Vegano y vegetariano en Sodapop caffe
La línea vegana no es un gesto de compromiso. El queso vegano está disponible tanto en el pa amb oli como en el llonguet, y se le suman los nachos veganos con Heura, la ensalada vegana y los pimientos al horno con queso vegano. Los vegetarianos pueden recorrer la carta de lado a lado, de los quesos a la versión con champiñones y a las ensaladas. Lo que sobre se puede uno llevar.
El local y su barrio
La sala es pequeña, mucha madera, luz tenue, detalles de aire tropical: la idea la trajo el fundador, Pedro, desde Chiang Mai. Nada tiene que ver con el americana retro, aunque el nombre apunte en esa dirección. Fuera queda la terraza a la avenida, en verano la parte más solicitada.
Alrededor se extiende uno de los tramos gastronómicos más densos del oeste de Palma: en unos pocos centenares de metros de la Avinguda de Joan Miró se suceden sushi, pizza, carne a la brasa argentina y cafeterías. En esa hilera, Sodapop caffe es la casa que siguió siendo mallorquina. Las reservas se atienden únicamente por teléfono.
Servicios
Aparcamiento
- En la calle
- Gratuito
- De pago
Accesibilidad
- Asientos
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Terraza
- Wi-Fi
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
- Tranquilo
Mascotas
- Se admiten perros
Destacados
- Buen café
- Buena selección de cervezas
Reservas
- Se aceptan reservas
Ideal para
- Grupos



