Tiberi Food Lovers cocina desde 1998 en el Carrer del Migjorn de Port de Pollença, una calle por detrás del paseo marítimo. Quien solo lee las categorías que acompañan a esta casa en internet la clasifica enseguida como una hamburguesería de corte americano. Se queda corto. Tiberi es una cocina de street food que lleva cuatro ámbitos en pie de igualdad —hamburguesas, platos mexicanos, wok asiático y tapas españolas— y es precisamente de esa mezcla de donde saca su perfil.
La casa describe su propia cocina como un trabajo sin reglas, con el fuego bien alto y la creatividad por delante de la receta. Se mezclan sabores, cocinas e ideas; lo que debe salir son platos que tengan calle, pero también oficio. Tiberi mantiene ese tono también en su propio lenguaje: la carta está escrita con descaro y ningún plato se trata con reverencia. Quien busque un escenario silencioso y formal se ha equivocado de sitio; quien disfrute de una cocina que se lo pasa bien a la vista de todos, ha acertado.

Las cuatro cocinas de Tiberi
Las hamburguesas son la parte más conocida y el único ámbito en el que la casa argumenta desde el producto y no desde la idea: la base es un blend propio de vaca madurada en seco, y sobre él se construye toda la gama. La Gorgonzola es la más rotunda de todas, cremosa y contundente sin miramientos. Junto a ella están una hamburguesa de pollo campero rebozado, crujiente por fuera y jugosa por dentro, y una veggie burger que expresamente no está pensada como salida de emergencia para quien acompaña.
El lado mexicano gira en torno a los tacos. El taco cajún lleva pollo marinado y bien especiado con pico de gallo, crema agria y un toque cítrico. El taco de langostino coloca colas de langostino sobre una base cremosa de guacamole, con cebolla morada encurtida, chipotle suave y un pico de gallo de mango. A eso se suma el taco Cocina, una creación fuera de carta que cada día sale distinta: lo que lleva solo se sabe preguntando. Quesadillas y nachos completan el apartado.
Lo asiático se trabaja al wok: wok de gambas, wok de pollo, además de un pad thai que abandona a conciencia su plantilla tailandesa y un coco yellow curry en el que la suavidad del coco tira contra el carácter del curry amarillo. Las tapas, por último, son clásicos españoles con giro de fusión: croquetas de wagyu, pescado adobado y frito con una emulsión de lima, calamar al estilo andaluz con mayonesa de chipotle.

Comer vegetariano en Tiberi
Lo vegetariano no es aquí un apéndice. El salteado de boletus —setas frescas con ajo y el marinado asiático de la casa— figura como plato propio en la carta asiática y se sostiene sobre el umami y la textura, no sobre sucedáneos. Entre las tapas hay verdura de la zona rebozada en harina de garbanzos. Y la veggie burger está concebida como posición propia, no como versión rebajada de la de carne.
Port de Pollença y el Carrer del Migjorn
La amplitud de la carta es la verdadera razón por la que esta casa funciona tan bien en el pueblo: un grupo en el que uno quiere hamburguesa, otro tacos, otro wok y otro solo unas tapas no tiene que ponerse de acuerdo. Port de Pollença es además un destino de playa más tranquilo que los grandes centros vacacionales del sur, y Tiberi encaja en ese marco: no es alta cocina, sino una cocina que se toma en serio su oficio sin tomarse en serio a sí misma. La mesa puede reservarse por adelantado a través del sistema de reservas propio de la casa, que es la vía más sencilla si uno prefiere no presentarse a la buena de Dios.
Servicios
Aparcamiento
- En la calle
- Gratuito
Accesibilidad
- Entrada
Pago
- Tarjeta
- Débito
- Sin contacto
Servicio
- Para llevar
- En el local
- Servicio de mesa
Comodidades
- Aseo
- Vegetariano
- Terraza
- Wi-Fi
- Bar en el local
Ambiente
- Informal
- Acogedor
- De moda
Destacados
- Buen café
Reservas
- Se aceptan reservas
- Reserva recomendada
Ideal para
- Familias con niños
- Grupos



