
Agabar
Palma
Coctelería de agave en Santa Catalina, Palma: mezcal, tequila y destilados raros como sotol, el insignia «Ensamble» y guacamole de culto en su codiciada terraza.
Los cafés y bares de Mallorca para todo el día: del sol de la mañana a la última copa.

Palma
Coctelería de agave en Santa Catalina, Palma: mezcal, tequila y destilados raros como sotol, el insignia «Ensamble» y guacamole de culto en su codiciada terraza.

Palma
Coctelería de inspiración circense en el casco antiguo de Palma: cócteles visuales como el "Masquerade" desde 11 €, en dos niveles. Ven a descubrirla.

Palma
Cervecería de culto en Santa Catalina, Palma: más de 15 años, enorme oferta de cerveza artesana e importada, carteles de cine y rock. Cada día desde las 19 h.

Palma
El café más antiguo de Palma (desde 1700) en el casco antiguo: ensaimada casera, espeso chocolate a la taza y el legendario helado de almendra. Ven por la mañana.

Valldemossa
Café-grill en Valldemossa con la mejor terraza del pueblo: vistas a la Tramuntana, parrilla, «Huevos Ca'n Uetam» y cócteles al atardecer. Reserva en temporada alta.

Palma
La primera vermutería de Palma junto a la Plaça Weyler: 50+ vermuts, vermut de la casa y tapas clásicas honestas. Institución desde 2015, ven a compartir.

Palma
El primer tostadero de especialidad de Palma (desde 2017): granos tostados en la isla, Coffee House en la Plaça de Weyler y carta de brunch. Pásate.

Palma de Mallorca
Tostadería de especialidad y cafetería de brunch en el centro de Palma: monorígenes SCA 85+ como el Geisha y catas junto a Plaça d'Espanya. Ve temprano, vuela.
La cultura de cafés y bares de Mallorca se mueve entre dos corrientes que conviven sorprendentemente bien. Por un lado, la tradición de siglos: en Ca'n Joan de s'Aigo, en Palma, con raíces que se remontan en torno a 1700, mojas una ensaimada recién horneada en un chocolate caliente espeso, entre azulejos pintados a mano y mesas de mármol. No son decorados nostálgicos, sino vida cotidiana, donde vecinos, familias y viajeros comparten la misma barra.
Por otro lado, ha arraigado una escena de café de especialidad de primer nivel. Tostadores y cafeterías como Mistral Coffee o Noti Specialty Coffee trabajan con granos de origen único, filtrados y un cortado bien hecho. Y en medio está la cultura del aperitivo: el vermut con hielo, aceituna y piel de naranja forma parte del domingo mallorquín tanto como el mar.
Palma es el epicentro. El casco antiguo esconde las chocolaterías históricas, mientras que Santa Catalina y el Passeig del Born concentran la escena moderna de café y brunch. Aquí están también las vermuterías con encanto, como La Rosa Vermutería & Colmado, y coctelerías como Arlequín Cocktail Bar o Atomic Garden, donde la noche empieza con una copa bien preparada.
Más allá de Palma, merece la pena adentrarse en los pueblos de la Tramuntana: en Valldemossa, por ejemplo, Ca'n Uetam sirve café y bollería frente a viejas fachadas de piedra. Como norma, cuanto más te alejes de las zonas turísticas, más probable es que des con un local donde los de aquí toman su café con leche.
Empieza por lo que te apetece. Para un desayuno auténtico, ve a una chocolatería tradicional, mejor a media mañana, antes de que se formen las colas. Si te importa la calidad del grano, una cafetería de especialidad es tu sitio; allí puedes preguntar sin reparos por el origen y el método de preparación.
Para la tarde o la noche encaja una vermutería o una coctelería. Reservar no suele hacer falta de día, pero sí es recomendable en los bares más solicitados las noches de fin de semana. El código de vestimenta es relajado casi en todas partes; con un estilo informal y cuidado vas sobrado. Los precios varían mucho según la zona: un cortado cuesta pocos euros, mientras que un cóctel de autor de gama alta sale bastante más caro.
De día, casi nunca: simplemente te sientas. Las noches de fin de semana conviene reservar en las coctelerías más populares de Palma, porque se llenan rápido. Las chocolaterías tradicionales no aceptan reservas; por la mañana solo tienes que ponerte en la cola.
A media mañana, mejor antes de las 11h, cuando las ensaimadas están recién hechas y las colas aún son cortas. El vermut es, clásicamente, un aperitivo antes de comer, sobre todo los domingos. Las coctelerías abren a última hora de la tarde o por la noche.
Un café con leche o un cortado suele costar pocos euros. El café de especialidad y los filtrados cuestan algo más. Los cócteles de autor son bastante más caros según el local; los precios exactos varían mucho según la zona y el sitio.
Los cafés tradicionales y las chocolaterías están pensados para familias: en sitios como Ca'n Joan de s'Aigo se ven todas las generaciones. Las coctelerías son más bien un ambiente nocturno y adulto. De día, la mayoría de locales son perfectos para ir con niños.
Los clásicos: una ensaimada caliente con chocolate o con café con leche. En las cafeterías de especialidad, prueba un filtrado o un flat white con grano de origen único. Y para el auténtico ambiente dominical, una copa de vermut con aceituna antes de comer.