Vandal, en el moderno barrio de Santa Catalina de Palma, es uno de los restaurantes más singulares de la ciudad: un local de tapas de fusión en la Plaça del Progrés 15 donde la cocina, los cócteles, el vino y el servicio se conciben como una sola experiencia. Lo inauguraron en 2017 el chef argentino Bernabé Caravotta y el sumiller Sebastián Pérez.

Qué hace especial a Vandal
Caravotta forjó su estilo viajando: pasó por el Mirazur, con varias estrellas, por el Noma de René Redzepi en Copenhague y por la escuela de cocina Blue Elephant de Tailandia antes de instalarse en Mallorca. Su socio Pérez se curtió, entre otros sitios, en Nueva York. De ahí nace una "cocina que viaja por el mundo". En su primer año, la prensa gastronómica balear nombró a Vandal Revelation Restaurant 2017, y más tarde entró en la lista de El Tenedor de los 100 mejores restaurantes de España. Hoy forma parte, junto a sus locales hermanos Santa (Palma) y Momiji Atelier (Valencia), del Grupo Vandal.

Cocina y carta
Los platos son tapas pequeñas que viajan por el mundo, de unos 5 a 11 euros: sabores latinoamericanos y asiáticos con firma mediterránea. La carta indica para cada plato su país de origen e incluso el utensilio adecuado: mano, tenedor o cuchara. Muchas tapas llevan una bebida sugerida, a menudo un cóctel de autor como el Vino Sour 2.0 o la Gastro Margarita.
Clásicos juguetones muestran cómo se trabaja aquí con las texturas y las sorpresas: el cono de ceviche con espuma de coco, la croqueta de maíz con cerdo ibérico y huitlacoche, el taco de centollo, la ostra Pisco Bloody Mary o la merluza patagónica. Lo mejor es pedir varios platos pequeños para compartir y reservar hueco para un postre como "Childhood feelings".

Ambiente y ubicación
El interior apuesta por un encanto industrial crudo: grafitis junto a metal ondulado, una barra con azulejos verdes y una cocina semiabierta donde se ve trabajar a los cocineros. Por la noche, la sala está iluminada con luz tenue, es ruidosa y sociable. Santa Catalina, al oeste del centro, es el barrio de ocio más animado de Palma: los fines de semana llega gente de toda la isla.

Para quién es Vandal
Vandal está pensado para noches con amigos en las que los platos no paran de circular por la mesa, no para un menú degustación silencioso. Si buscas cocina de fusión creativa, buenos cócteles y energía urbana, este es tu sitio. Solo abre por la noche; conviene reservar y, los fines de semana, es imprescindible.




