Contrato de alquiler de vivienda en Mallorca: cómo redactarlo y documentar los cambios
Un contrato de alquiler de vivienda en Mallorca no comienza con la firma. El anuncio ya debería dejar claro si una casa o un piso se ofrece como vivienda habitual o solo para una estancia temporal. Esta distinción determina qué normas de protección de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) son aplicables. Aunque vengas del extranjero, puedes alquilar una casa en Mallorca; lo importante es que la oferta y el contrato se ajusten al uso que realmente vas a darle. Aquí descubrirás qué datos deben figurar en un anuncio útil y en un contrato de alquiler sencillo entre particulares, cómo documentar los muebles y las llaves, y qué debes tener en cuenta respecto a la fianza y la duración del contrato. También abordamos cuestiones que suelen surgir más adelante: ¿cómo dejar constancia de un cambio en las condiciones sobre los gastos y suministros? ¿Cuándo basta con un anexo y cuándo hay que revisar la duración restante del contrato?

Vivienda habitual o alquiler de temporada: primero, aclarar la finalidad
En el alquiler de vivienda regulado por la LAU, el inmueble debe satisfacer las necesidades permanentes de vivienda del inquilino. El alquiler de temporada, en cambio, corresponde a una estancia temporal. Para distinguirlos, no basta con fijarse en el número de meses indicado en el contrato: lo decisivo es la finalidad real del alquiler.

| Pregunta clave | Alquiler de vivienda habitual | Alquiler de temporada |
|---|---|---|
| ¿Para qué se alquila? | Como residencia habitual | Para una estancia de duración limitada |
| ¿Qué debe indicar el contrato? | El uso como vivienda habitual | El motivo de la estancia temporal |
| ¿Basta con que el contrato sea de corta duración para clasificarlo? | No | No |
Un documento titulado «alquiler de temporada» no convierte una vivienda habitual en un alojamiento temporal por el mero hecho de llevar ese título. A la inversa, si la estancia es realmente temporal, el motivo debe constar en el contrato. Encontrarás más información en Vivir temporalmente en Mallorca.
Atención: Un contrato de once meses no es automáticamente un alquiler de temporada. Lo determinante es para qué se alquila realmente el inmueble.
Anunciar una casa o un piso en alquiler
Quien alquila un inmueble debe describir claramente desde el anuncio qué se ofrece y para qué uso residencial. Así se evitan visitas de interesados que buscan otro tipo de contrato. Si buscas alquilar, pregunta expresamente antes de comprometerte si el inmueble se alquila como vivienda habitual.
| Dato en el anuncio | Por qué ayuda antes de la visita |
|---|---|
| Casa o piso y ubicación | Permite identificar el inmueble anunciado |
| Alquiler de vivienda habitual o estancia temporal | Los interesados pueden comprobar si se ajusta al uso que buscan |
| Alquiler mensual y gastos adicionales especificados | Permite comparar los gastos periódicos |
| Amueblado o sin amueblar | Aclara qué se incluirá en la entrega |
| Disponibilidad | Permite acordar la fecha de entrada y aclarar el uso previo |
Sin embargo, lo que dice el anuncio no sustituye al contrato. Si el anuncio, lo prometido de palabra y el borrador del contrato no coinciden —por ejemplo, respecto a los muebles o los gastos adicionales—, aclara la discrepancia antes de firmar.
Redactar un contrato de alquiler sencillo entre particulares
Para un contrato de alquiler de vivienda habitual entre particulares necesitas, ante todo, acuerdos claros. Un documento sencillo puede bastar; lo importante es que ambas partes se refieran al mismo inmueble, al mismo uso como vivienda y a las mismas obligaciones de pago. Por eso, tampoco conviene utilizar sin revisarla una plantilla PDF creada en el ordenador.
- Identificar a las partes: incluir los nombres completos y las direcciones del arrendador y el inquilino.
- Identificar el inmueble: describir con claridad la dirección y, en su caso, la vivienda, la planta y las zonas incluidas en el alquiler.
- Indicar el uso como vivienda y la fecha de inicio: especificar que se destinará a vivienda habitual e indicar cuándo comienza el alquiler.
- Detallar los pagos: indicar el alquiler mensual, la fecha de vencimiento, el medio de pago, la fianza y los gastos adicionales que se asumen.
- Regular el uso y el estado de la vivienda: revisar el inventario de muebles, el mantenimiento, el subarriendo y los acuerdos para la devolución de la vivienda.
- Documentar la entrega: conservar juntos el contrato y el inventario para que más adelante pueda comprobarse qué se acordó y qué se entregó.
Un contrato redactado entre particulares o una plantilla gratuita no elimina los derechos que establece la ley para el alquiler de vivienda habitual. Además, una versión en español puede resultar práctica para futuros trámites administrativos; para la Empadronamiento en Mallorca debes consultar los requisitos del ayuntamiento correspondiente.
Nota: Esto no constituye asesoramiento jurídico ni fiscal. Conviene estudiar cada caso, especialmente si hay cláusulas contractuales diferentes o discrepancias sobre el uso real de la vivienda.
Entender la duración, la fianza y las garantías adicionales
La duración pactada y el derecho legal a la prórroga no son lo mismo. Aunque el contrato establezca inicialmente un plazo más corto, el inquilino de una vivienda habitual puede acogerse a las prórrogas previstas por la ley.
| Aspecto del alquiler de vivienda habitual | Referencia según la LAU |
|---|---|
| Prórroga si el arrendador es una persona física | Hasta alcanzar una duración contractual de cinco años |
| Prórroga si el arrendador es una persona jurídica | Hasta alcanzar una duración contractual de siete años |
| Fianza legal del alquiler | Una mensualidad de alquiler |
| Garantía adicional | Como máximo, dos mensualidades de alquiler |
| Desistimiento anticipado por parte del inquilino | Transcurridos al menos seis meses, con 30 días de preaviso; debe revisarse cualquier indemnización pactada en el contrato |
En Balearen, la fianza de los contratos sujetos a la LAU debe depositarse en el IBAVI. Ambas partes deben documentar el pago y el depósito. La diferencia entre la fianza y las garantías adicionales se explica en la guía sobre la La fianza en los alquileres de vivienda en España.
Cuando se intermedia en el alquiler de una vivienda habitual, las partes también deben aclarar de antemano quién asume los posibles gastos de gestión y honorarios de agencia. Las condiciones relativas a cada gasto adicional deben figurar por separado en el contrato; una fórmula genérica sirve de poco. Sobre este tema, puedes consultar la guía de gastos adicionales de una vivienda de alquiler en España.
Documentar con claridad el inventario del mobiliario y la entrega de la vivienda
«Amueblada» dice poco sobre qué objetos deben seguir en la vivienda al devolverla. Un anexo de inventario debe enumerar por separado los muebles y electrodomésticos entregados y describir su estado en el momento de la entrega. Añade al acta de entrega los desperfectos visibles y deja constancia de qué llaves se han entregado.
| Parte de la documentación | Qué conviene indicar |
|---|---|
| Muebles y electrodomésticos | Cada objeto por separado, en lugar de una descripción genérica |
| Estado | Señales de uso o desperfectos visibles en el momento de la entrega |
| Llaves | Qué llaves se han entregado |
| Vinculación con el contrato | Vincular claramente el inventario y el acta de entrega al contrato de alquiler |
Al devolver la vivienda, estos documentos pueden compararse con el estado en que se encuentre entonces. Para ambas partes, resulta más útil que intentar recordar después cómo estaba durante una visita.
¿Preparar el contrato en PDF o por internet?
Tanto si redactas el texto como si adaptas una plantilla o preparas un documento digital, revisa el contenido, no solo el formato del archivo. Un archivo PDF no constituye un tipo de contrato distinto. Puede reunir un contrato privado de alquiler y sus anexos, siempre que ambas partes tengan claro cuál es la versión definitiva.
Presta especial atención a que no circulen distintas versiones. El inventario, el acuerdo sobre los gastos adicionales y las modificaciones posteriores deben quedar claramente vinculados al contrato acordado. Un formulario rellenado por internet solo resulta útil si no dejas sin revisar las cláusulas estándar que no correspondan, sobre todo las relativas al uso de la vivienda.
Cambios posteriores: ¿modificación, anexo o nuevo contrato?
Si cambia alguna condición durante el alquiler, deja constancia de qué se había acordado hasta entonces y qué se aplicará en adelante. Para formalizar un acuerdo complementario, se suele utilizar un anexo o una adenda . Identifica en ella a las partes del contrato, el inmueble afectado, el contrato original y la cláusula concreta que se modifica. Ambas partes deben recibir la misma versión definitiva.
| Situación posterior | Qué conviene dejar por escrito |
|---|---|
| Se dejan más muebles en la vivienda | Añadir los objetos y su estado al inventario |
| Los gastos se reparten de otra manera | Indicar qué gastos cambian y cómo se repartirán |
| Se modifica una cláusula del contrato | Distinguir claramente la redacción anterior de la nueva |
| Otra persona va a pasar a ser parte del contrato | No limitarse a cambiar un nombre, sino revisar la posición contractual de las personas implicadas |
| La duración pactada se acerca a su fin | Comprobar primero los derechos legales de prórroga y las condiciones vigentes del contrato |
No siempre hace falta un «contrato de prórroga» cuando termina el plazo pactado: en el alquiler de vivienda pueden aplicarse primero las prórrogas previstas por la ley. También una subrogación, es decir, la entrada de otra persona en una posición contractual, supone más que cambiar una dirección o un nombre. En ese caso, aclara cuál es la base legal antes de firmar un modelo de documento.
Planificar con tiempo la finalización del contrato y la devolución de la vivienda
Los inquilinos pueden desistir de un contrato de alquiler de vivienda una vez transcurridos al menos seis meses, con un preaviso de 30 días. La posible indemnización por marcharse antes de tiempo depende de lo pactado en cada contrato. Para el fin del período de prórrogas legales, la LAU establece distintos plazos de preaviso para propietarios e inquilinos; por eso, comprueba la situación concreta del contrato antes de comprometerte con una fecha de finalización o planificar una mudanza.
Para devolver la vivienda, conviene revisar conjuntamente el inventario, el estado constatado y las llaves. Encontrarás una explicación más detallada en Cómo poner fin a un contrato de alquiler en España.
Errores más frecuentes
- Deducir que se trata de un alquiler de temporada solo por su duración: lo decisivo sigue siendo el uso real de la vivienda.
- Confundir un anuncio con el contrato: los muebles, los gastos y el uso como vivienda deben quedar claros en el contrato.
- Confundir la fianza con las garantías adicionales: ambas cantidades deben figurar por separado.
- Aceptar un inmueble amueblado sin inventario: de lo contrario, al devolverlo faltará una referencia común.
- Dar por hecho que cada prórroga requiere un contrato nuevo: primero hay que comprobar los derechos legales de prórroga.
- Tratar los cambios solo de palabra: un anexo claramente vinculado al contrato evita versiones contradictorias.
¿Qué viene después?
Tras la firma, siguen la entrega del inmueble, el pago de los importes acordados y —en los contratos de arrendamiento de vivienda sujetos a la LAU en Balearen— el depósito de la fianza en el IBAVI. Quien utilice el inmueble como vivienda habitual debería informarse después sobre los requisitos del ayuntamiento para la inscripción en el padrón.
Conserva juntos el contrato, el inventario, la documentación de la entrega y los anexos posteriores. Si cambia el uso, van a instalarse otras personas o una de las partes deja el contrato, consulta primero el acuerdo vigente y determina cómo debe formalizarse legalmente el cambio, en lugar de limitarte a sobrescribir un PDF antiguo.
Lista de comprobación antes de firmar
- ¿Se ajusta el tipo de contrato al uso real como vivienda habitual o estancia temporal?
- ¿Están identificados con claridad las partes y el inmueble?
- ¿Coinciden la renta, la fecha de pago, los gastos y las garantías con lo acordado?
- Si el inmueble está amueblado, ¿se ha preparado un inventario?
- ¿Quedan claros el inicio del alquiler y las condiciones para la posterior devolución del inmueble?
- ¿Tienen ambas partes la misma versión definitiva del contrato y sus anexos?
Conclusión
Un buen contrato de alquiler de vivienda en Mallorca no tiene por qué ser complicado. Ante todo, debe ajustarse al uso real como vivienda y dejar constancia de los acuerdos concretos para que puedan comprobarse. Por eso, aclara ya en el anuncio qué uso se ofrece. Deja bien documentados en el contrato los pagos, el inventario y la entrega del inmueble, y recoge los cambios posteriores en un anexo claramente vinculado a él, en vez de fiarte de la memoria o de una plantilla modificada sin dejar constancia.
Fuentes oficiales
- Boletín Oficial del Estado (BOE) – Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), en particular sobre el uso como vivienda, la duración, la fianza y la extinción del contrato.
- Govern de les Illes Balears (CAIB) – información sobre el depósito de las fianzas de alquiler en el IBAVI.